domingo 8 de noviembre de 2009

NOS VIGILAN, TEN CUIDADO




Seguridad, palabra mágica para los tiempos que corren. Bajo ella se esconden los delitos más impensables que nuestros políticos cometen contra la sociedad en su conjunto. Por nuestro bien nos llenan de cámaras las calles, plazas y todos los lugares públicos. Nos protegen, son el gran hermano que todo lo ve, no hay acto que no nos graben, intimidades hechas públicas al servicio de nuestra integridad la cual nos la roban fotograma a fotograma para nuestra tranquilidad. Desaparece nuestra alma en manos de la tecnología no sabiendo en que manos caerá ni para que se utilizará. Por culpa de unos cuantos delincuentes nos miden a todos de la misma manera, creando una falsa igualdad por abajo, haciendonos iguales en el delito y olvidándose que hay que igualarse por arriba, no en la miseria. Falsa democracia para una falsa sociedad construida en unos valores egoístas, individualistas perdiendo el carácter solidario del ser humano. Este será el primer paso, luego veremos aparecer los altavoces de una nueva megafonía que nos corregirá en el momento nuestros deslices sociales o las conductas poco morales imitando lo que tanto ellos han criticado pero que ahora se justifica por la otra vez palabra mágica de “seguridad”. ¿Llegaremos a ver a los policías-jueces que intervendrán cuando estas cámaras les avisen dictando sentencia en el momento y sin garantías procesales? Todo es cuestión de tiempo. Esto solo ha hecho más que comenzar y los primeros pasos ya se están dando. Ponte guapo cuando salgas a la calle alguien te estará vigilando.
lecobusier

viernes 6 de noviembre de 2009

LOS SERVICIO SECRETOS DE LA ALEMANIA DEL OESTE RECOPILABAN CHISTES DEL ESTE


Der Spiegel publica unos chistes sobre la RDA inventados en la propia Alemania del Este
Los servicios secretos del Oeste los custodiaban en Bonn como material informativo
Mientras en el Oeste se divertían con los chistes, al Este estaba castigado contarlos

Por LAURA LUCCHINI (SOITU.ES)

BERLÍN.- "¿Qué pasaría si se instalara el comunismo en el desierto? Posiblemente al principio nada. Pero después de un tiempo, empezarían los recortes de arena". Chistes como este circulaban de manera clandestina en la República Democrática Alemana (RDA) antes de la caída del muro. A este material los servicios secretos del Oeste le atribuían cierto valor informativo. Tanto que empezaron a recogerlos en archivos custodiados en Bonn. Al acercarse del aniversario de la caída del muro los archivos se han hecho públicos y han sido recopilados en un artículo de Der Spiegel.

¡Mi primer plátano!
"¿También los alemanes del este vienen de los monos? Imposible. ¡Ningún mono resistiría comiendo sólo dos plátanos al año!". El acceso restringido a muchos bienes de importación era motivo constante de coña. De manera que, cuando cayó el muro, la revista Titanic publicó en la portada la imagen de una mujer con el típico corte de pelo del este comiendo un pepino (producto símbolo de la RDA) como si fuera un plátano, y con el mensaje "Meine erste Banane!" ("¡Mi primer plátano!").
Los servicios secretos del Oeste, según relata Der Spiegel, prestaban mucha atención a este tipo de historietas. Primero, para evaluar el estado de ánimo de la gente al otro lado de la cortina de hierro. Y segundo, también para la diversión de las altas esferas en Bonn.
Todo tipo de símbolo de la RDA tenía su chiste. Por ejemplo, el del auto Trabant —uno de lo pocos coches al que la población del este tenía acceso, hecho de plástico y cuyo ruido se hizo mítico— era: "¡Ha sido lanzado al mercado un nuevo tipo de Trabi con dos cilindros! Así lo pueden utilizar como carretilla".
"La Navidad ha sido cancelada", cuenta otro, "María no ha podido encontrar los pañales para Jesús, José ha sido llamado para unirse al ejército y los Reyes Magos no obtuvieron el permiso de viaje".
El control secreto de la correspondencia o las escuchas telefónicas eran la forma de acceso a estas bromas. En el clima de tensión de la Guerra Fría cualquier pedazo de información era escrupulosamente evaluado por los servicios secretos de ambas partes. Según una fuente anónima de los antiguos servicios secretos citada por Der Spiegel, "los chistes eran el gran hit de los informes". Cancilleres y ministros se morían por conocerlos.
En 1986, el accidente de Chernóbil dio pie a una posterior producción masiva de chistes. "Chernóbil no fue un accidente", dice uno de ellos, "se trataba de un programa soviético para pasar los rayos x a la población".
Sin embargo, mientras en el Oeste los servicios secretos se divertían con los chistes, al Este los ciudadanos corrían un riesgo bastante alto por contarlos. La Stasi, la Policía secreta de la RDA, contaba con 189.000 colaboradores, es decir, espías, para una población de 17 millones de habitantes, y la interceptación de un chiste podía representar para cualquier ciudadano una amenaza y la persecución.
"Los chistes de este tipo son comunes en las dictaduras", explica Christoph Kleeman, funcionario de la institución Birthler Behörde, que actualmente se ocupa de la gestión del antiguo archivo de la RDA. "Cada vez que alguien cuenta uno o se ríe de él crea democracia por un momento y baja los líderes a su nivel", remata. Pero justo también por este motivo eran perseguidos.
Sin embargo, el alto riesgo no impidió la creación de más burlas como ésta: "Hay personas que cuentan chistes. Hay otras que los recopilan y los cuentan. Y hay otras que recopilan a quienes los cuentan".

jueves 5 de noviembre de 2009

EL PRESIDENTE ALEMAN CORRIGE A LA BAJA "EL DRAMATISMO DE LA REVOLUCION PACIFICA" EN LA RDA


Berlín, (EFE).- El presidente alemán, Horst Köhler, ha "corregido a la baja" el discurso pronunciado en el 20 aniversario de la Revolución Pacífica en Leipzig, donde hablaba de tanques a las puertas de la ciudad y reservas de plasma sanguíneo para posibles víctimas, tras revelarse como históricamente dudoso.
La oficina del presidente admitió hoy que hay "dudas" acerca de la veracidad de lo que se relataba en algunos pasajes del discurso del pasado 9 de octubre, vigésimo aniversario de la manifestación que recorrió las calles de Leipzig, con más de 70.000 personas exigiendo reformas a la República Democrática Alemana (RDA).
Köhler dijo entonces, en el homenaje al coraje cívico de los miles de germano-orientales que participaron en las marchas, que el régimen de la RDA había preparado "reservas de plasma sanguíneo y sacos para envolver a los cadáveres", por si se producían víctimas.
Asimismo, se refirió a la presencia de blindados ante la ciudad, porque se temía que la manifestación derivara en serios altercados.
La versión corregida de ese discurso, sin esos pasajes, se colgó de nuevo en la página de internet de la Presidencia alemana, con una explicación donde se constata que tales frases se tomaron de un libro, lamentablemente sin que se comprobara su veracidad.
Un portavoz de la Presidencia indicó que se procederá a revisar si los acontecimientos ocurrieron tal como aparecían en el libro y explicó que las dudas aparecieron después de que testigos presenciales advirtieran de que las cosas no fueron así.
El libro al que se remitió el presidente, "Die Friedliche Revolution. Aufbruch zur Demokratie in Sachsen 1989/90" ("La Revolución Pacífica. El paso a la democracia en Sajonia 1989/90"), de Michael Richter, fue editado este 2009.
El propio autor ha admitido ahora que algunas de las informaciones contenidas precisan aún de una verificación histórica.
Al acto de Leipzig asistió la plana mayor de la política alemana, incluida la canciller Angela Merkel, y se evocaron las Manifestaciones de los Lunes que partieron de esa ciudad y que calaron en todo el país bajo la consigna de "Nosotros somos el Pueblo".
De los pocos centenares de personas que participaron en las primeras marchas, a principios de septiembre, se pasó semana a semana a miles de personas, hasta llegar a la del 9 de octubre, en Leipzig.
La RDA había entrado en fase agónica, presionada desde su interior por esas protestas ciudadanas y, desde el exterior, por las fugas masivas de ciudadanos a través de Hungría o de las embajadas de la República Federal de Alemania (RFA) de Praga y Varsovia.
El 18 de octubre, el jefe del Estado y del Partido, Erich Honecker, dimitió y pasó el relevo a Egon Krenz.
El 4 de noviembre, medio millón de personas se manifestaron en la Alexanderplatz berlinesa, la mayor concentración no oficial de la RDA, pidiendo reformas. Cinco días después, el 9 de noviembre, cayó el Muro y once meses más tarde la RDA quedó absorbida por la RFA en virtud del Tratado de Unidad. EFE gc/nvm/ah

miércoles 4 de noviembre de 2009

CUANTO COMUNISMO LLEVO DENTRO


THOMAS BRUSSIG


Autor de dos de las novelas fundamentales sobre el cambio político en Alemania, Thomas Brussig, nacido en Berlín Este, escribe para ‘El País Semanal’ su visión desde la RDA.
Cuando cayó el muro, yo tenía 24 años. Por aquel entonces trabajaba de conserje en el Palasthotel de Berlín Oriental, el hotel de cinco estrellas más grande de la RDA, un hotel donde se aceptaba moneda extranjera y en el que se alojaban casi exclusivamente agentes comerciales y turistas del hemisferio occidental. Fue uno de los muchos trabajos no cualificados en los que me metí después de la selectividad y el servicio militar. Los estudios que habría podido empezar no entraban dentro de mis planes, ya que no quería que me pudieran chantajear. Quería convertirme en un hombre honesto, quería decir lo que pensaba y hacer lo que quisiera. Así que tuve trabajos en los que a mis jefes les daba igual lo que hiciera al terminar la jornada y escribí con calma una novela, que no fue ningún hito del movimiento disidente de Europa del Este. Pero tenía una afición y, esperaba, también talento para escribir, de modo que al principio sólo quería descubrir si también podía hacer eso: escribir una novela. Que el muro fuera a desaparecer prácticamente de la noche a la mañana y que el sistema autoritario socialista sencillamente se desmoronaría, era algo que no se me pasó nunca por la cabeza.

“Que el muro desapareciera y el sistema autoritario socialista se desmoronara, no se me pasó por la cabeza”
“En bastantes pisos resplandecía la típica luz azulada que denotaba el uso de un televisor en blanco y negro”
“¿Cuánta RDA, cuánto comunismo sigo llevando dentro? Es una pregunta que todo alemán oriental se debe plantear”
A menudo me preguntan cómo viví la caída del muro y cómo fueron mis primeras experiencias en el Oeste. Esto nunca lo he contado porque hay algunos episodios que me dan vergüenza. Pero ahora, 20 años después y en un periódico español, puedo romper mi silencio.
La caída del muro en sí me la perdí. Esa noche estuve en casa de Matthias, un bohemio que tenía un círculo de amigos muy numeroso e interesante. Siempre que iba a casa de Matthias (y siempre iba sin avisar, ya que Matthias, al igual que la mayoría de los que vivían en la RDA, no tenía teléfono), había gente interesante y entusiasta sentada en el sofá tomando un té y resolviendo los enigmas del universo. El té venía de una tetera que estaba hecha de cristal de Jena. Matthias nunca había lavado esta tetera, sólo la enjuagaba, así que el interior se iba revistiendo de una capa cada vez más oscura. En algún momento, decía Matthias, la capa ocuparía toda la tetera y ésta se convertiría en una piedra. Y cuando eso sucediera, afirmaba Matthias, “será necesaria la primera sílaba de los enigmas del universo”. Así que la noche del 9 de noviembre la pasé con los bohemios de Berlín Este en casa de Matthias, hablando de Dios y del mundo y, obviamente, de política, y mientras volvía a casa en plena noche por las calles vacías (debían de ser las dos y media de la mañana más o menos), un ambiente extraño reinaba en la ciudad. En bastantes pisos resplandecía la típica luz azulada que denotaba el uso de un televisor en blanco y negro. U oía radios en las que reporteros muy alterados informaban de un acontecimiento. No llegué a entender lo que era, pero algo había pasado, eso estaba claro. Que a esa hora estuvieran encendidos tantos televisores, no era normal. En los diez minutos que tardé en llegar a casa estuve pensando en lo que podría haber pasado y comprendí que debía de haber caído el muro. Por la escalera de mi casa me empecé a ilusionar con el hecho de encender la radio en mi apartamento y oír la noticia de la caída. Pero ¿salir a la calle? Estaba demasiado cansado para salir en ese momento, aunque mi casa se encontraba sólo a unos 200 metros del muro de Berlín.
El día siguiente, por la tarde, fui a Berlín Oeste. Para ello tuve que cruzar un paso fronterizo. Aunque me dijeron que el muro había caído, en realidad seguía estando allí. Sencillamente, todos los pasos fronterizos estaban abiertos. Decenas de miles de personas querían pasar al otro lado, querían ver lo que no habían podido ver en todo ese tiempo: el Oeste. Los berlineses occidentales nos recibieron con júbilo y plátanos. A los pasos fronterizos llegaban camiones desde los que se repartía café, barritas de chocolate y, como he dicho, plátanos. Una empresa llamada Schering repartía mapas de la ciudad, lo que me pareció muy práctico. Nunca había oído hablar de dicha empresa, y le pregunté a una señora que me dio un mapa de la ciudad si Schering era una aseguradora. “Una empresa farmacéutica”, me contestó.
Como la muchedumbre era increíblemente numerosa, me metí por las callejuelas para hacerme una idea del “Oeste normal”. Llegué a calles que, por lo que ahora sé, son las más anodinas y menos interesantes que ofrece Berlín Oeste: explanadas industriales en las que las plazas con chatarra se alternan con naves de almacenamiento y de expedición. Lo que enseguida me llamó la atención del Oeste fueron los enormes carteles de publicidad, tan grandes como una pantalla de cine. En uno de estos carteles había un anuncio de comida para perros: un bote y, al lado, un platito con el contenido del bote. Me quedé mirando el cartel y entonces ocurrió: la comida para perros me recordó al gulash y se me hizo la boca agua. Ése fue el momento en que el Oeste quedó desmitificado para mí. Cuando te despiertan el apetito con comida para perros, están yendo demasiado lejos, me dije.
El primer año de libertad fue asimismo el más bonito. Lo bonito fue que constituyó una experiencia entre muchas: pude compartir mis sentimientos con muchas personas. Precisamente al principio, muchas personas (incluido yo) utilizaron la libertad para vivir o de alguna forma llevar a la práctica la imagen que tenían de sí mismos. La libertad de ser aquello que siempre habías querido ser le dio a ese año un esplendor incomparable. El que se sentía llamado por la política pasaba a ser miembro de uno de los muchos movimientos que surgieron o, aún mejor, fundaba su propio partido (y, de hecho, fue ese primer año precisamente el que produjo tantos rostros nuevos e interesantes). El que sentía pasión por el dinero se hacía tarjetas de visita en las que, junto al nombre, estaba escrito “director” y comerciaba con coches o antigüedades. El que siempre había querido tener un bar podía abrir uno sin ningún esfuerzo (y en la mayoría de los casos se arruinaba). Yo me consideraba en primer lugar un escritor novel; en segundo lugar, una persona enclaustrada, y en tercer lugar, un intelectual reprimido. Como escritor novel, envié el manuscrito de mi primera novela a la editorial más famosa de la RDA, la editorial Aufbau; como persona enclaustrada, emprendí con mi hermano un viaje por Estados Unidos de cuatro semanas y media en un coche alquilado en el verano de 1990 (las vacaciones más bonitas que había tenido nunca), y como intelectual reprimido, en abril empecé a estudiar sociología en la Universidad Libre de Berlín Occidental. Era una especie de acto reflejo frente al comunismo (y, por tanto, un acto de libertad sólo a medias). Quería por fin reflexionar acerca de nuestro mundo, de los motivos que impulsan las acciones humanas y de las sociedades en categorías y conceptos distintos a los que se me habían impuesto durante años. Durante un tiempo estuvo bien, pero cuando después de algunos trimestres tuve que reconocer cada vez más a menudo que leía textos de 30 o 40 páginas sin haber entendido en absoluto de qué trataban, revisé la imagen que tenía de mí mismo como intelectual reprimido y empecé a estudiar escritura de guiones en la Escuela Superior de Cine, unos estudios que, al final, hasta llegué a terminar.
Esta imagen de mí mismo como persona enclaustrada no me produjo mucho dolor a lo largo de los años: gracias al muro y la nostalgia ligada a él, las invitaciones para viajar al extranjero siguen siendo para mí algo absurdamente valioso incluso después de 20 años de libertad de movimiento. No puedo rechazar estas invitaciones, del mismo modo que mis padres, que conocieron el hambre de la guerra y la posguerra, no podían tirar un trozo de pan. Y siempre que piso territorio extranjero no puedo evitar tener el pensamiento profano de que este viaje no estaba previsto para mí, que en un momento determinado me resultaba igual de impensable que un viaje a la Luna y que es el resultado de un cambio radical.
Sin embargo, ¿cuánta RDA, cuánto comunismo sigo llevando dentro? Para mí es una pregunta (o una suposición) normal que un alemán oriental en Alemania se tiene que plantear, ya que con la unidad alemana los alemanes orientales no sólo recibimos el bonito marco alemán, sino también a los alemanes occidentales, que presumían de saber cómo funciona la libertad.
La verdad es que la unidad alemana es la cuestión dominante y omnipresente de los últimos 20 años, por lo menos para los alemanes orientales. Tengo la sensación de que el este de Alemania, es decir, aquellos que viven “en libertad” desde hace 20 años, no pueden reflexionar acerca de su libertad, porque el proceso de adaptación a la sociedad alemana occidental, con todas sus leyes, autoridades y disposiciones, todos los rituales para presentar solicitudes, requiere mucho tiempo. Aunque todo tuviera la etiqueta de “libertad”, lo que estaba escrito en letra pequeña era simplemente demasiado.
He aprendido algo sobre la libertad. Por ejemplo, que un Estado que garantiza las libertades civiles (libertad de prensa, libertad de opinión, etcétera) no produce automáticamente personas libres. No eres una persona libre sólo porque vivas en una sociedad libre, en un país libre. Ser una persona libre es tarea de todo individuo, día a día. Está claro que puedes ser libre si cierras los ojos y cantas. Pero si tienes dinero, es más fácil ser libre. La libertad es un ideal importante y tentador y, al mismo tiempo, una promesa por la que es fácil dejarse engañar. Por tanto, es posible que el concepto de libertad sea el concepto más malinterpretado de nuestros tiempos, no sólo en discursos políticos o en la publicidad, sino también debido al hecho de que se suele confundir con un sinónimo de falta de respeto o irresponsabilidad. No obstante, el tono solemne de la libertad no se ve afectado por eso, lo que demuestra lo poderosas que son las sensaciones que la palabra libertad despierta en nosotros. Es un milagro que el tono solemne de la libertad sea aún más fuerte que la ridiculización de dicho tono.
Y una de las alteraciones más profundas de la imagen que tengo de la humanidad fue descubrir hace unos años que no todas las personas quieren la libertad, que no para todas las personas la libertad es un regalo. Algunos se sienten atemorizados, abrumados. Hay personas que necesitaban la RDA. John Irving exponía en su primera novela, Libertad para los osos, una parábola sobre la libertad fácil de retener. Habla de dos estudiantes que planean un complot para liberar a los animales del zoo de Viena y al final lo llevan a cabo. Entre los animales que todavía están encerrados se desata el caos y bastantes pagan el precio de la libertad con su vida. Para estos animales, el breve momento de la libertad termina de una forma igual de cruel que para otros era el estar encerrados.
A menudo me preguntan en qué me habría convertido si no hubiera caído el muro y si todavía existiera la RDA. Soy capaz de imaginar muchas cosas, pero ésa no. No puedo responder a esa pregunta. No sé si habría llegado a ser escritor, si habría podido publicar en la RDA o si me habría ido al Oeste, si podría haber completado realmente mi plan y me habría convertido en una persona honesta. Nunca me ha atraído la idea de escribir una autobiografía. Pero escribir una autobiografía como si nunca hubiera existido el punto de inflexión de 1989-1990, que dividió mi vida en un “entonces” y un “ahora”, eso sí que sería un desafío. P
Thomas Brussig (Berlín Este, 1964) es autor de las novelas ‘Helden wie wir’ (1995) y ‘Wie es leuchtet’ (2004), entre otras. Ambas están publicadas en castellano bajo los títulos de ‘Héroes como nosotros’ y ‘Cómo brilla’, respectivamente, donde ironiza sobre el sistema político de su país y plantea absurdos de la vida cotidiana o la incompetencia del sistema de espionaje. Más información:

http://www.thomasbrussig.de

martes 3 de noviembre de 2009

20 AÑOS DE LA DIMISION DE HONECKER



Por Efe
BERLÍN
A las puertas del vigésimo aniversario de la caída del Muro de Berlín, en Alemania se recuerda estos días el "putch" del Politbüro de la Alemania comunista contra su líder, Erich Honecker, obligado a dimitir mientras el resto de su cúpula trataba de salvarse con un intento reformista a la desesperada.
El 18 de octubre de 1989, Honecker, jefe del Estado y del partido de la República Democrática Alemana (RDA), presentó su dimisión para dejar el puesto a su segundo, Egon Krenz.
Un día antes, sus veinticuatro camaradas del Politbüro -incluido Krenz- le habían instado a hacerlo, en una sesión escenificada y con el visto bueno de Moscú.
"Razones de salud", fue el argumento oficial de Honecker para dejar el poder, dieciocho años después de haber relevado al primer "mandamás" de la RDA, Walter Ulbricht.
También por razones de salud se zafó Honecker de acabar sus días en una cárcel de la Alemania reunificada, para hacerlo al sol del Chile, donde se exilió.
"Los camaradas sacrificaron a Honecker. Demasiado tarde", titula el diario berlinés "Der Tagesspiegel con ocasión del aniversario, al tiempo que "Die Welt" habla de "Un intento a la desesperada que no impidió el final de la RDA".
El primer rotativo recuerda cómo apenas diez días antes, con ocasión del 40 aniversario de la fundación de la RDA, el entonces presidente soviético, Mijaíl Gorbachov, había enviado un toque de atención.
"La vida castiga a quien llega tarde", fue la frase -si no literal, al menos así quedó reproducida para la historia- del "hermano mayor" de Moscú a Honecker.
Gorbachov representaba la apertura de la Perestroika, mientras Honecker era el inmovilismo pétreo al que el Politbüro no quería seguir hacia el suicidio político.
Uno de sus veinticuatro compañeros, el primer ministro Willi Stoph, había sido el elegido para formular esa mañana del 17 de octubre una moción "al camarada Honecker" para que dejara el mando.
No hubo votos en contra. Para cuando llegó el jefe ya estaba todo apalabrado. Dos días antes, además, otro miembro del Politbüro, de visita en Moscú, había comunicado a Gorbachov ese propósito. El hermano mayor estaba sobre aviso y había una aquiescencia por pasiva al "putch".
La mañana en que el Politbüro le dio el adiós, Honecker había llegado unos minutos tarde a la reunión, coinciden en recordar ambos rotativos berlineses. Algo nada usual en él, extremadamente puntual y que los articulistas entroncan con la frase de Gorbachov.
La RDA hacía aguas desde meses atrás. Moscú avanzaba en los planes de la Perestroika, a lo que se sumaban los miles de germano-orientales que huían al oeste, por las embajadas de la Alemania federal en Praga y Varsovia o a través de Hungría.
La Revolución Pacífica estaba en marcha y de las manifestaciones de unos pocos centenares en Leipzig, agrupados en torno a la Iglesia evangélica de San Nicolás, se había pasado a concentraciones de 70.000 personas en pocas semanas.
El movimiento de extendía a todo el territorio de la RDA y la represión policial se hacía más y más violenta. Krenz asumió la jefatura del Estado y del partido, pero sólo la ocupó 47 días: el 3 de diciembre, tres semanas después de la caída del Muro (el 9 de noviembre), dimitió con el resto del Politbüro.
Para entonces, Honecker, asimismo desposeído de todos sus cargos, estaba refugiado en un hospital soviético de Berlín. Fue la primera etapa de una larga huida que incluyó la embajada chilena en Moscú, donde fue acogido como "huésped", hasta que año y medio después fue entregado a las autoridades alemanas ya reunificadas.
Podía haber acabado su vida en la cárcel berlinesa de Moabit, donde estuvo preso mientras se le abrió proceso por las muertes del Muro, pero, tras múltiples alegaciones, se le autorizó a exiliarse a Chile, donde se había instalado ya su esposa Margot y donde murió, el 29 de mayo de 1994.
La vida no le castigó tan duro, a pesar de que, efectivamente, había llegado tarde.

lunes 2 de noviembre de 2009

LA SEGURIDAD SOCIAL EN LA U.R.S.S.



http://elinsolente.files.wordpress.com/2009/10/la-seguridad-social-en-la-urss-1985.pdf

domingo 1 de noviembre de 2009

HEROES ANONIMOS


Viento del Pueblo es un libro de poesías de Miguel Hernández que se escribió para ser leído en las trincheras del ejército legítimo de la República en su lucha contra el fascismo. Concretamente este libro recoge esas poesías que se escribieron en los periódicos del frente, como podría ser Nuestra Bandera y similares, que posteriormente se plasmo en el libro al que he hecho referencia. Una de sus mejores partes para mi, es la final. La podríamos llamar otro anexo de poesías desde mi punto de vista, mucho mas sentimentales aunque ellas tratan de algún que otro personaje de la República. A mi personalmente me apasionan las dedicadas a Agustín González “El Campesino” que como saben fue comandante del Ejercito Popular y Comunista. Destaco la forma de referirse a el, y las descripciones de forma poética que realiza de su atrayente gran personalidad. Toda esta lectura me da por pensar (es lo que tiene la poesía) y reflexionar que a pesar de que el asesino Franco murió hace 30 años aproximadamente, no ha habido narices en este país de poner nombres de calles a destacadas personalidades que en tiempos de la Guerra Civil Española que lucharon por la libertad y la democracia (muchos, y sobre todo en el sector de la socialdemocracia pondrán en entredicho que estos personajes lucharan por estos valores) y a muchos otros héroes anónimos que aun siendo conocidos en sus pueblos por su destacada acción en la contienda civil, no han sido reconocidos de ninguna de las maneras. Es impensable hoy día dedicarles calles por ejemplo a Valentín González, Enrique Lister, 11 División, Mena, Vicente Rojo o incluso a Carlos Marx (no fue luchador de la guerra pero en la filosofía, política y en la economía ha tenido una influencia muy destacable) y tantos otros. Desde la izquierda y sobre todo desde la social democracia, no han tenido narices hacer algo de eso, apoyados por el discurso de la reconciliación, el pasado y todas esas cosas. Eso si, se han mantenido sin ningún pudor a todos aquellos generales y personas importantes de régimen genocida de Franco que han representado el odio, el crimen y todas las cosas horribles que ustedes se puedan imaginar.
He de reconocer que los únicos que si han mantenido ese espíritu y la llama de recuerdo de estos nuestros héroes han sido el Partido Comunista de España, Izquierda Unida, Partido Comunista de los Pueblos de España y otras organizaciones a la izquierda del PSOE. Por esto se les ha llamado de todo, trasnochados, caducos, que representan el pasado, desde todos los frentes haciendo ver a la sociedad que la lucha de nuestros antepasados políticos fue en realidad una tontería sin importancia. Se agarran a la historia ficción (historia que no ha pasado) para decir de ellos que si hubieran ganado la guerra hubiera hecho lo mismo y olvidando la historia que paso de verdad y que fue la que sufrieron los que hoy están enterrados en las cunetas. A muchos se les llena la boca de buenas palabras cuando hablan de la resistencia francesa plagada de estos republicanos, con reconocidos homenajes de nuestras personalidades y olvidando que no hay que irse hasta Paris para ver esta lucha ejemplar contra el fascismo ya que aquí también tuvimos estos luchadores y a millares.
lecorbusier

viernes 30 de octubre de 2009

POLITICA SOCIAL DE LA REPUBLICA DEMOCRATICA ALEMANA



1. EMPLEO Y PRESTACIONES SOCIALES I
 Introducción.
 ¿Es que la racionalización persistente, el empleo de la microelectrónica y los robots no
irán a rebajar la demanda de fuerza laboral y a crear desempleo?
 ¿En qué se basa la estabilidad de la seguridad social?
1. Introducción.
Los derechos y seguridades sociales de la ciudadanía, la política social de los gobiernos y partidos respectivos son
en muchos países motivo de abundantes y encendidos debates por tratarse de las necesidades vitales básicas de
cada ser humano y el despliegue de su personalidad.
La sociedad socialista de la República Democrática Alemana se ha trazado metas bien ambiciosas en ese mismo
terreno, pues la razón de ser del socialismo implica una existencia asegurada y digna en términos sociales para
cada uno de los ciudadanos. Las realizaciones económicas están por lo tanto supeditadas al bienestar humano y
sirven para mejorar gradualmente su nivel de vida tanto en lo material como en lo cultural. E/ ritmo y la magnitud
de dicho proceso están en función de los avances y los resultados económicos.
Es mucho lo que se ha obtenido hasta la fecha, y ese conjunto de logros y prestaciones sociales configura uno de
los elementos inalienables de la vida en la RDA. Entre ellos tenemos, por ejemplo, un empleo seguro, ingresos en
aumento permanente, una profusa atención médica gratuita y un sistema educativo gratuito también, incluyendo
además la seguridad material en la vejez y en caso de enfermedad.
Por cierto que no faltan los problemas para cuya solución definitiva hoy todavía no alcanzan los recursos. Quedan
aún por mejorar las condiciones de vivienda de mucha gente; queda por ensanchar la infraestructura del tiempo
libre y de la vida cultural, adecuándola a las crecientes necesidades; queda por incrementar la atención social y
material de los jubilados. Se está desplegando grandes esfuerzos por crear las condiciones económicas para el
efecto, para mantener y desarrollar con eficacia la concertación orgánica de las políticas económica y social.
Nuestros visitantes y los lectores de países capitalistas preguntan con insistencia hasta qué punto existen
realmente las mismas chances y derechos sociales para todo el pueblo, si éstos quedarán asegurados para el
futuro y de dónde proceden los recursos para garantizarlos. El presente folleto aspira a contestar algunas de esas
preguntas.

2. ¿Es que la racionalización persistente, el empleo de la microelectrónica y los robots no irán a
rebajar la demanda de fuerza laboral y a crear desempleo?
En la RDA no hay ni habrá desempleados pese a que la racionalización lleva años de avanzar intensamente. Las
fábricas propiedad del pueblo utilizan cada vez más la microelectrónica, sobre todo los microprocesadores hechos
por ellas mismas. La ciencia y la técnica incrementan la productividad del trabajo en un cinco por ciento anual por
término medio. Sin embargo, la experiencia acumulada hasta el momento revela que ni la racionalización ni los
cambios económicos estructurales han sido causa de inestabilidad social. El derecho realizado a un puesto de
trabajo es una de las conquistas fundamentales del socialismo que nunca fue ni será cuestionada.
Izda.: Producción de placas con circuitos impresos en la fábrica de semi-conductores de Frankfurt (Odra). Dcha.: Formación de
aprendices en la construcción tradicional de instrumentos musicales, Markneukirchen.
Por ejemplo: pese a que el número de ocupados en la agricultura bajó de dos millones en 1950 a 842.000 en la
actualidad, nadie quedó sin trabajo. La extracción de hulla fue cancelada en los años setenta al agotarse las
reservas sin generar desempleo alguno. El crecimiento demográfico hizo aumentar en 1.300.000 el número de
trabajadores en los últimos tres decenios, a tiempo que se triplicaba la productividad de cada obrero o empleado,
y, sin embargo, no hubo desempleados y no los hay.
Una de las razones estriba en que la estructura de la economía se va desarrollando en forma planificada y a largo
plazo, teniendo en cuenta hasta las alteraciones demográficas previsibles. Sabemos por tanto que la economía de
la RDA tendrá en el futuro menos fuerza laboral disponible, la que deberá afrontar una producción en continuo
aumento.
O sea que cada empresa de cierta envergadura se ve en la necesidad de liberar o trasladar mano de obra para sus
propias tareas en aumento, para el trabajo en varios turnos de las secciones industriales automáticas o en la
maquinaria de gran rendimiento.
Pero nadie se ve de pronto sin trabajo cuando su puesto laboral es suprimido a causa de la racionalización. El
derecho consagrado al trabajo para todos —hombres o mujeres— brinda de hecho a cada trabajador la garantía

constitucional de un empleo seguro, incluyendo una protección general contra el despido. Ello significa que
ningún jefe de empresa está autorizado a despedir a un trabajador a menos que éste viole en la forma más
flagrante la disciplina laboral, y aún así, la empresa debe ayudarle a conseguir un nuevo empleo.
En cuanto a la observancia de las normas del Código Laboral, los sindicatos de cada empresa tienen un amplio
derecho a la cogestión. Frente a cada medida racionalizadora en la empresa, ellos ponen cuidado en que la misma
sea preparada a largo plazo con los trabajadores y que todas las cuestiones de ahí derivadas se resuelvan con
criterio social. La capacitación necesaria, el eventual cambio domiciliario o de centro laboral, todo ello es
preparado con antelación y se lleva a cabo sin que el trabajador afronte desembolsos, pérdidas salariales o
perjuicios sociales de cualquier género.
Actualmente la fuerza laboral liberada es requerida sobre todo por las nuevas ramas industriales, como la
microelectrónica, o por las ramas que son objeto de ampliación, como la fabricación de dispositivos
racionalizadores, o la industria de bienes de consumo.
También crece la demanda de fuerza laboral allí donde el trabajo no es automatizable. Por ejemplo, en el sector
de la salud y asistencia social, en los servicios públicos, el comercio y la gastronomía, sectores importantes para la
mejora sostenida del nivel de vida del pueblo en general.
Grado de automatización de las plantas industriales (en porcentaje)
1970 1976 1980 1983
33 42 49 51
Ahorro de horas laborales por influencia de la ciencia y la técnica (en
millones de horas)
1975 1980 1984
188 422 620
(620 millones de horas = capacidad laboral de 340.000 trabajadores)
3. ¿En qué se basa la estabilidad de la seguridad social?
El factor clave son los fundamentos del sistema socialista, es decir, la propiedad social sobre los medios de
producción y la hegemonía política de la clase obrera, la economía planificada socialista y la organicidad real y
concreta entre las políticas económica y social.
La propiedad del pueblo en las empresas y la propiedad cooperativa en la agricultura sientan las bases
económicas para mejorar en forma continua el nivel de vida del pueblo en general. A través de la Renta Nacional,
las utilidades de las empresas son distribuidas en beneficio de la ciudadanía en pleno. Las inversiones, por
ejemplo, no están sujetas al capricho de tal o cual empresa, sino que se aplican planificadamente al desarrollo de
la industria, la ciencia y la técnica y de las demás ramas económicas, como también a la generación de más
empleo.

Construcción Avenida Stalin, 1950.
La economía socialista planificada ha forjado un sistema eficaz de dirección, planificación y contabilidad que
abarca la economía en su totalidad. Sobre la base de programas científicamente argumentados para el desarrollo
social, se confecciona planes quinquenales sucesivos de los cuales se desprenden anualmente los planes
económicos anuales. Ellos tienen fuerza de ley para el desarrollo económico y contienen las normativas básicas
para elevar la producción, promover la ciencia y técnica, las inversiones, la demanda ocupacional, etc. Además se
fijan datos importantes para el desarrollo del nivel material y las prestaciones sociales, de la educación y salud, la
cultura y el deporte. La planificación de la economía deja dos cosas aseguradas: 1. un desarrollo económico
sostenido poco influenciable por intereses mercantiles casuales y efímeros y 2. suficiente flexibilidad como para
adecuarse a los cambios imprevistos.
De cara al futuro se presupone que la RDA no ha de conocer ni el estancamiento ni la crisis, sino un crecimiento
dinámico y sostenido de la economía. Esa certidumbre se debe en gran parte a la voluntad laboral de los
trabajadores, la cual no deja de aumentar gracias a una política económica puesta en función de la política social.
La certeza de que el buen trabajo redunda en beneficio personal, de que las altas utilidades económicas
benefician al pueblo en forma directa motivan a obreros, técnicos y científicos a buscar nuevas ideas, a
desempeñarse con criterio creativo. Las demás garantías radican en el alto nivel tecnológico ya alcanzado en la
producción, el rápido desarrollo de la ciencia y la técnica, el empleo eficaz de los recursos intelectuales y
materiales disponibles. Revisten importancia para el crecimiento y la estabilidad económicas las sólidas relaciones
económicas y tecnocientíficas con la Unión Soviética y los demás países socialistas en el marco del Consejo de
Ayuda Mutua Económica, incluyendo la concertación perspectiva de sus planes económicos y un comercio
abundante y seguro con dichos países.
Los indicadores económicos estables y en aumento planificado, más el aumento continuo de la Renta Nacional
(producto social bruto) traen por consecuencia el afianzamiento de la seguridad social, la mejora persistente del
nivel material y cultural de las masas. He ahí la política que el Estado socialista ha proclamado y demostrado en
tantas oportunidades.
Renta Nacional (en miles de millones de marcos)
1970 1975 1980 1984
153 177 187 222


2. EMPLEO Y PRESTACIONES SOCIALES II
 ¿Hay proyectos de reducir el horario laboral?
 ¿La racionalización y la automatización progresivas podrían repercutir en la actividad
ocupacional de la mujer?
 ¿Las crisis económicas de las naciones capitalistas perturban la continuidad del desarrollo
económico de la RDA? ¿Incide ese factor en las prestaciones sociales?
1. ¿Hay proyectos de reducir el horario laboral?
De haberlos, los hay, sólo que su implementación dependerá de otro aumento considerable de la productividad
del trabajo. Las reducciones ya verificadas a 40 o 42 horas semanales para un 40 por ciento de los trabajadores
(para los demás rige la semana de 43 horas y tres cuartos) se basaron en lo sustancial en dos criterios: primero, el
trabajo en dos o tres turnos y segundo, las mujeres con hijos.
La semana de 40 horas fue decretada para todas las madres que, trabajando a tiempo completo, tienen más de
un hijo o un hijo minusválido. Cabe pensar en nuevos pasos por esa misma dirección, lo cual estaría relacionado
con la valoración social que merece la madre trabajadora y el trabajo en turnos. En líneas generales se puede
afirmar que de seguir mejorando la productividad será factible reducir el horario laboral, seguramente
ateniéndose en gran parte a las distintas categorías ocupacionales.

2. ¿La racionalización y la automatización progresivas podrían repercutir en la actividad ocupacional
de la mujer?
Si la pregunta presupone que el progreso técnico pudiera desplazar a la mujer de la vida laboral, la respuesta es
tajante: ¡no! La actividad laboral de la mujer configura la base socioeconómica de su emancipación y resulta
imprescindible para el sitial de respeto que ocupa en el seno de la sociedad para el desarrollo integral de su
personalidad. Es por eso que en la RDA desde hace tiempo está vinculado laboralmente el 90 por ciento de las
mujeres en edad de trabajar. Prácticamente toda joven, que egresa de la escuela, aprende un oficio o pasa a
cursar estudios superiores. Ese es y seguirá siendo un hecho perfectamente natural.
La mujer está presente en casi todos los oficios o profesiones, aunque predomina en una serie de ramos
ocupacionales como en el comercio, en la medicina o la educación pública. El derecho al trabajo está estipulado
en el Código Laboral y se cumple por igual para hombres y mujeres.
Pero la racionalización progresiva surte efectos positivos por el hecho de ir mejorando las condiciones laborales
de la mujer, aliviándola precisamente de las faenas pesadas, monótonas o nocivas. El empleo de las nuevas
tecnologías tiene por objetivo general no sólo elevar la productividad sino facilitar también el trabajo.
En todo lugar donde el progreso tecnológico modifica el proceso laboral, la mujer ha sabido responder en todo
momento a las nuevas y acrecentadas exigencias, apelando a sus conocimientos (las mujeres que hoy tienen de
35 a 40 años poseen la misma escolaridad y preparación profesional que los hombres), a ciclos de
perfeccionamiento, demostrando seguridad en sí mismas y valor para los cambios. Sirva de ejemplo la industria
electrotécnica, donde decenas de miles de mujeres han superado brillantemente la transición de los productos
convencionales a la fabricación y el manejo de módulos microelectrónicos.
3. ¿Las crisis económicas de las naciones capitalistas perturban la continuidad del desarrollo
económico de la RDA? ¿Incide ese factor en las prestaciones sociales?
La RDA mantiene una gran variedad de relaciones económicas con los países capitalistas y por consiguiente no es
totalmente inmune a las crisis que se producen en los mismos. Las exportaciones a dichos países se ven
dificultadas, primeramente porque en ellos disminuyen las inversiones, y luego porque baja el poder adquisitivo
de los trabajadores a raíz del desempleo permanente y la inflación. Además, en el curso de una crisis económica
aguda, los gobiernos capitalistas tienden a redoblar sus medidas proteccionistas, hecho que perjudica, como es
natural, las relaciones económicas. Dado que la RDA realiza un 35 por ciento de su movimiento comercial con el
exterior (exportaciones e importaciones) con naciones del área no socialista, resultan obvios los efectos negativos
de los factores mencionados. Las empresas industriales y de comercio exterior están redoblando esfuerzos con el
propósito de mitigar y conjurar en lo posible los daños y perjuicios de ahí derivados.


Dcha.: Jardín de infancia, 1973. Izda.: veraneantes en las orillas del lago de Senftenberg, antiguamente una mina a cielo
abierto.
Eso no obstante, la política económica de la RDA apunta en primer término a agotar hasta lo último sus propias
potencialidades a fin de asegurar la estabilidad y el crecimiento ininterrumpido. La intensificación universal de la
producción con el auxilio de la ciencia y las tecnologías, el manejo ahorrativo y eficaz de las materias primas, la
energía y el material, sumado a la mejora incesante de la productividad hacen menos vulnerable a la economía. Y
además tenemos otro importante factor de estabilidad, como son las relaciones económicas confiables y a largo
plazo con los países socialistas (65 por ciento del comercio exterior).

3. PRECIOS Y SALARIOS
 ¿La política de estabilidad de precios es sostenible por mucho tiempo más?
 ¿Cómo han evolucionado los salarios en los diez años últimos? ¿Cómo está estructurado un
presupuesto familiar promedio?
 ¿Reciben asignaciones especiales los grupos ocupacionales de bajos ingresos?
1. ¿La política de estabilidad de precios es sostenible por mucho tiempo más?
Se trata de un elemento importante de la política económica y social de la RDA: hace 30 años que permanecen
fijos los precios de los productos de primera necesidad como el pan, la carne, las papas, el arroz o la leche; los
alquileres no varían desde hace décadas, ni tampoco el costo de la cale-facción, la energía eléctrica, los
transportes y otros servicios públicos. Cabe señalar que se trata de los precios al consumidor, que reciben
subvenciones provenientes del presupuesto nacional.
Los artículos recién lanzados al mercado como, por ejemplo, un moderno radiocassette o una bicicleta último
modelo o un nuevo producto químico para la limpieza del hogar, es decir, artículos que llenan las crecientes
necesidades del público consumidor y poseen mejores cualidades son tasados nuevamente en función de su
nueva calidad. La Oficina de Precios examina y fija cada nuevo precio, excluyendo así carestías injustificadas o
arbitrarias.
A medida que asciende el nivel de vida y el consumo, a medida que mejoran las condiciones de vida y de vivienda
van subiendo las asignaciones públicas destinadas a estabilizar los precios, los alquileres y las tarifas. Eso se nota
analizando el presupuesto nacional. Y esa política es factible de mantener, pues también siguen en aumento las
aportaciones de la economía, sobre todo de la industria. Así es posible financiar las subvenciones a base de las
crecientes utilidades que percibe la industria propiedad del pueblo.
2. ¿Cómo han evolucionado los salarios en los diez años últimos? ¿Cómo está estructurado un
presupuesto familiar promedio?
Los ingresos laborales (sueldos y salarios) de obreros y empleados han crecido en general en un 27,9 por ciento
de 1974 a 1984. En ese mismo lapso, los salarios de los obreros de la producción subieron en el 29,4 por ciento.
Computado desde 1970, el aumento resulta aún más impresionante: para los obreros industriales y para obreros
y empleados en general representa un 45 por ciento. Y, como queda dicho, sin alterar los alquileres, las tarifas
para energía eléctrica y transporte, manteniendo fijos los precios de los productos de primera necesidad.


Izda..: centro comercial reconstruido de Halle. Dcha.: Avenida Unter den Linden de Berlín con el puente Marx-Engels
El presupuesto de una familia en que trabajen ambos cónyuges cubre por término medio 1.800 marcos netos
(1984), es decir, los ingresos una vez descontados los impuestos sobre el salario que ascienden a un 20 por ciento
como máximo y el seguro social y de jubilación que no pasa de 120 marcos para los dos. De esos 1.800 marcos, un
promedio de 50 marcos se destina a los alquileres y 30 marcos al fluido eléctrico, el gas y la calefacción. En
impuestos y seguros para el auto o la moto, en seguros de vida o de menaje, contribuciones y lotería se
consumen por lo general otros 150 marcos. En la Caja de Ahorros se deposita un promedio de 180 marcos
(incluyendo la amortización de empréstitos). De los 1.390 marcos restantes se gastan unos 500 marcos en
comestibles, incluido el almuerzo en el centro laboral más la comida y la leche para el hijo (este cómputo se basa
en una familia con un solo hijo) en el jardín infantil o en la escuela. En tabaco, alcohol, café o golosinas se gastan
unos 180 marcos. Otro rubro considerable con 580 marcos es el del vestido y los artículos de consumo duradero.
Noventa marcos se reparten en gastos para fines culturales, como son la compra de libros y discos, idas al teatro,
al cine, a los restaurantes o clubes nocturnos, y para recreación. Los 40 marcos restantes se van en pasajes,
composturas y similares.
Los aumentos de sueldo o de salario sirven principalmente para facilitar la compra de artículos de consumo
duradero. La proporción de hogares dotados de lavadoras, refrigeradoras o televisores alcanza hoy poco menos
del ciento por ciento. El 44 por ciento de los hogares poseen un auto.

Ingresos mensuales promedio en los hogares de obreros y
empleados
(en marcos)
Nº de personas 1970 1975 1980 1983
1 persona 535 713 778 881
2 personas 928 1.194 1.340 1.482
3 personas 1.121 1.442 1.589 1.768
4 personas 1.209 1.556 1.720 1.913
5 personas 1.287 1.746 1.968 2.205
3. ¿Reciben asignaciones especiales los grupos ocupacionales de bajos ingresos?
Tocante a los trabajadores que perciben una remuneración inferior al promedio salarial presente de obreros y
empleados (1984 = 1.100 marcos), ellos no reciben ayudas especiales. Los alquileres bajos (del tres al cinco por
ciento de los ingresos familiares por término medio), los bajos precios de los productos de primera necesidad y de
las tarifas garantizan una existencia normal aún a quienes ganan menos. (Añádase a ello que los ingresos bajos no
están sujetos a impuestos o lo están en grado ínfimo.)
Izda.: Estación de servicio, gasolinera MINOL. Dcha.: Tráfico Berlín.
Las familias de prole numerosa y las madres solas reciben ciertas ayudas suplementarias que las alivia en lo
financiero (sin contar que toda viuda recibe una pensión de orfandad por cada hijo y toda divorciada recibe
alimentos del padre de sus hijos en función de sus ingresos). Esas ayudas comprenden, por ejemplo, comida
escolar gratis para los niños, lavado gratuito de ropa blanca y asignaciones para la compra de ropa infantil. A eso
se viene a sumar una serie de prestaciones especiales de las empresas y del sindicato, como plazas vacacionales
gratuitas en las casas de descanso, curas de reposo y en ciertos casos asignaciones en efectivo provenientes del
sindicato. Esos beneficios no son auxilios de emergencia, pues nadie los necesita, toda vez que percibe ingresos


regulares por su labor. Ellos vienen a reflejar más bien el respeto y el reconocimiento que siente la sociedad hacia
dichas familias. Ese respeto se traduce además en el hecho de que esas familias tienen la preferencia a la hora de
repartir las viviendas más confortables y espaciosas, de las cuales nadie puede o quiere desalojarlas, incluso por
consideración a los niños.
Otras ayudas especiales van destinadas a los jubilados, quienes figuran entre los grupos de bajos ingresos a pesar
del aumento reiterado de sus pensiones en los años recientes. Ellos no pagan impuestos y están asegurados
gratuitamente contra enfermedades. A ellos no les cobran impuestos por la radio o la televisión, pueden viajar
con pasajes rebajados, si lo necesitan reciben atención gratuita a domicilio y un almuerzo barato de parte de la
«Volkssolidaritát» («Solidaridad del Pueblo», una organización especial para gente de edad avanzada). La plaza en
un hogar de ancianos o de cuidados intensivos resulta baratísima; incluyendo alojamiento, comida y atención
médico-sanitaria no pasa del 30 por ciento de la pensión actual de vejez.
4. IGUALDAD SOCIAL
 ¿Hay gente en la miseria que vive por debajo del mínimo existencial?
 ¿Qué desniveles acusa el nivel de vida de obreros, agricultores, intelectuales y artesanos?
1. ¿Hay gente en la miseria que vive por debajo del mínimo existencial?
En la RDA no hay gente desamparada, nadie pasa frío, hambre y otro género de privaciones. Los ingresos mínimos
que prescribe la ley y las pensiones mínimas (para todos los ex trabajadores), igual que la pensión social (para
quienes jamás estuvieron vinculados laboralmente) permiten a todo el mundo comer hasta saciarse, vestirse
decentemente y pagar el alquiler, la calefacción, el fluido eléctrico y el gas. Esos ingresos permiten asimismo
hacer modestas adquisiciones. En caso de enfermedad prolongada, nadie tiene que pasar angustias, pues todo
trabajador recibe un subsidio de enfermedad que basta para su manutención y para la de su familia. El y su
familia reciben gratis todos los tratamientos médicos y los fármacos requeridos.

2. ¿Qué desniveles acusa el nivel de vida de obreros, agricultores, intelectuales y artesanos?
Las diferencias no son chocantes en modo alguno, pues no se ve al banquero por un lado y al empleado por el
otro, no se ve al dueño de una corporación y al simple trabajador. El nivel de vida de cada cual depende en lo
sustancial de sus propios ingresos, y en ese punto sí que hay diferencias, ya que el socialismo no es una sociedad
igualitarista. La retribución funciona según el conocido principio de «De cada cual, según su capacidad, a cada
cual, según su trabajo».
Un campesino cooperativista (en la RDA lo son casi todos los campesinos) gana más o menos lo mismo que un
obrero industrial calificado, pero gracias a su parcela propia y a sus animales de corral gasta menos en
alimentación que un trabajador urbano.
Izda.: Cosecha en el campo, 1953. Dcha.: Casa de cura en Gottleuba.
Los ingresos de un maestro artesano dueño de su propio negocio (por ejemplo, una carnicería atendida por dos
ayudantes y por la familia) son relativamente altos, igualando por lo menos lo que gana el jefe de una empresa
industrial mediana. Los maestros artesanos que trabajan solos, como los zapateros o sastres, ganan lo mismo que
un obrero altamente especializado.
Los hombres de ciencia, los artistas o escritores obtienen ingresos muy diversos según su capacitación, talento,
rendimiento y renombre. Hay artistas jóvenes que muchas veces ganan menos que un obrero. Sin embargo, ahí
están las asociaciones de artistas que les facilitan estipendios estatales para que no pasen necesidades. Los que
ganan muy bien son los cantantes de éxito, los actores más solicitados y los escritores de mayor fama.
La generalidad de la gente invierte buenas sumas en el mobiliario hogareño. Tampoco escatiman dinero en
comida y bebida, es cosa corriente un viaje anual de vacaciones. Los jóvenes se gastan la mayor parte del dinero
en ropa de moda. Son cada vez más las familias dueñas de un auto y de una casa de campo.
Son mayores los desniveles entre dichos grupos y en el seno de cada grupo en términos culturales, pues en ese
aspecto es aún muy disparejo el desarrollo de las necesidades y las aspiraciones. En general hay mucha afición a
la música y al teatro, mucha afición a la lectura y un marcado interés por la vida cultural, aunque muchos se
limitan a disfrutarla por televisión.


5. JÓVENES
 ¿Puede un joven aprender el oficio de su predilección? ¿Consigue empleo permanente al
concluir su aprendizaje o los estudios superiores?
 ¿Tienen todos los jóvenes las mismas posibilidades de educación?
 ¿Aprecian los jóvenes la seguridad social que reciben?
1. ¿Puede un joven aprender el oficio de su predilección? ¿Consigue empleo permanente al concluir
su aprendizaje o los estudios superiores?
Todo egresado de la escuela recibe sin excepción un puesto de aprendizaje que por lo general le permite recibirse
de obrero calificado o semi-calificado, esto último en caso de haber tenido muy mal aprovechamiento escolar. Los
aprendices tienen unos 300 oficios a su disposición. Teóricamente, cada cual puede escoger uno de esos oficios,
aunque en la práctica semejante posibilidad se ve restringida por las necesidades macroeconómicas y por factores
de índole local. Se garantiza a cada obrero especializado un puesto de trabajo acorde a su formación. Cada año se
pone a disposición sólo el número de puestos de aprendizaje correspondiente a la demanda, es decir, no se forma
una cantidad ilimitada de peluqueras o criadores de caballos, que luego no son necesarios. En las pequeñas
ciudades no hay muchas empresas que forman a los aprendices. Por eso las grandes empresas disponen de
residencias en las que viven los aprendices que vienen de otros pueblos o ciudades.
Círculo escolar de trabajo "Química Orgánica".
No siempre puede encontrarse la profesión u oficio soñados, pero cada uno puede escoger de una variada oferta.
Algunos años antes de culminar la escuela politécnica de enseñanza general de diez grados se empieza con la
orientación vocacional. De ese modo, alumnos y padres pueden formarse un cuadro realista antes de presentar
en el 9° grado una solicitud de aprendizaje en una empresa, una cooperativa de producción o a un maestro


artesano. En caso de una negativa por parte de la empresa (que debe realizarse en el plazo de tres semanas) el escolar tiene tiempo de presentar una segunda e incluso una tercera solicitud a otra empresa. Hay 219 centros de
orientación vocacional, adjuntos a los consejos de distritos (los órganos de administración territoriales de la RDA), que prestan su apoyo en la búsqueda del oficio apropiado. Las empresas tienen la obligación de firmar un contrato laboral con los aprendices seis meses antes de que
terminen su formación y de emplearles. Lo mismo ocurre con los egresados de las escuelas superiores, escuelas técnicas o universidades. Por lo menos un año antes de culminar sus estudios, el centro de formación les ofrece
puestos de trabajo y ellos firman un contrato provisorio con la empresa en la que van a trabajar.
2. ¿Tienen todos los jóvenes las mismas posibilidades de educación?
Para todos los niños de la RDA es la enseñanza de diez años obligatoria, la cual imparte a todos la misma
educación general y sienta los cimientos para la educación posterior. Depende de los deseos, facultades y resultados de cada uno si se formará como obrero especializado, asistirá a la escuela preuniversitaria (11° y 12°
grado con bachillerato) o a una escuela técnica (después de haber terminado el 10° grado de la escuela politécnica de enseñanza general para determinados oficios técnicos, médicos y pedagógicos). Para acceder a estudios superiores se requieren muy buenos resultados en todas las asignaturas. Los bachilleres con resultados mediocres tienen menores probabilidades de recibir la plaza de estudios deseada.
En ningún caso influyen el dinero de los padres, la posición social o la religión sobre las posibilidades de educación de los jóvenes. La asistencia a todos los centros de formación es gratuita; además los estudiantes reciben una beca estatal; los escolares del 11° y 12° grado y los aprendices, una remuneración mensual.
Después de haber terminado la formación existen muchas posibilidades de capacitación de adultos.En las universidades populares hay cursos para el bachillerato y de idiomas, las empresas disponen de centros de formación para maestros industriales o para recibir una formación adicional. Las empresas pueden delegar a obreros especializados capaces de cursar estudios superiores, después de haber
recibido el título de bachiller por la vía de una instrucción especial. Para quien tenga el interés y las facultades necesarias existe la posibilidad de adquirir una educación y calificación más altas. Nadie encuentra obstáculos
insuperables o falta de posibilidades.
Estructura de la calificación de los trabajadores en la economía nacional
1970 1984
Maestros industriales y obreros especializados 48% 64%
Egresados de escuelas superiores y técnicas 11% 21%
Trabajadores con formación parcial o sin formación terminada 41% 15%
3. ¿Aprecian los jóvenes la seguridad social que reciben?
Todos los jóvenes han crecido en el socialismo, y para casi la totalidad es natural poder aprender, formarse profesionalmente, cursar estudios superiores y recibir un trabajo seguro y provechoso.Las conclusiones que saca un joven pueden ser muy diferentes. Mucho depende del ejemplo de los padres, hermanos y amigos, del éxito de la educación en la escuela y en la organización juvenil (la Juventud Libre Alemana) o en la organización infantil
(Jóvenes Pioneros). Algunos jóvenes piensan que pueden tomar todo a la ligera, confiando en que se les abrirán todos los caminos sin
necesidad de mayores esfuerzos. Pero en la mayoría de los casos se ven confrontados muy pronto con las demandas de la sociedad, que no sólo ofrece, sino que también exige de cada uno resultados según sus
capacidades.
La mayor parte de los jóvenes estiman conveniente ser estimulados y exigidos. No consideran su seguridad social un motivo de reposo, sino una conquista que debe lograrse una y otra vez. Los aprendices, jóvenes obreros
especializados o estudiantes desarrollan muchas ideas, iniciativas y muestran aplicación y gran responsabilidad al cumplir las tareas que les son conferidas, encontrando alegría y satisfacción en el trabajo y en el tiempo libre,
desenvolviendo al mismo tiempo su personalidad.
La emulación de los aprendices en todo el país, las investigaciones realizadas por los estudiantes en estrecha relación con la práctica, la Feria de Maestros del Mañana (movimiento de jóvenes investigadores) o las obras juveniles (determinados trabajos o tareas bajo responsabilidad de jóvenes trabajadores), los múltiples resultados
logrados en el arte y la cultura, son ejemplos del compromiso de los jóvenes. También su modo de aprovechar el tiempo libre —practicando deportes, paseando o viajando, en el club juvenil, teatro o concierto, con todo tipo de hobbies— muestra que la mayoría de los jóvenes aspira a llevar una vida llena de sentido.

6.VIVIENDA
 ¿Dispone cada familia de una vivienda o hay todavía gran escasez de viviendas?
 ¿Qué significado tiene el programa de construcción de viviendas que se realiza en su país?
 Y los alquileres, ¿son altos? El mejoramiento de las viviendas, ¿significa un alza de los
alquileres?
1. ¿Dispone cada familia de una vivienda o hay todavía gran escasez de viviendas?
En la RDA no hay personas sin hogar o que vivan en asilos, no hay barrios pobres ni hogares de emergencia para las personas desahuciadas. Según la estadística hay una pieza por cada habitante y una vivienda por cada familia.
Sin embargo, existen problemas, sobre todo para jóvenes matrimonios, que no siempre pueden recibir en el acto una vivienda y que, por lo tanto, deben vivir con sus padres. También en el caso de divorcio, (y la RDA tiene un porcentaje relativamente alto) uno de los cónyuges debe esperar algún tiempo para poder mudarse.
Otro problema tiene su origen en la gran cantidad de casas viejas. La mayor parte de ellas debe ser reconstruida y modernizada. El número de viviendas existentes corresponde al número de familias, pero en muchos casos aquéllas son pequeñas o se encuentran en mal estado. En muchas casas viejas faltan WC, baños o duchas.
Las oficinas de la vivienda adjuntas a la municipalidad y las comisiones honoríficas de los ciudadanos se ocupan de cada persona que necesite una vivienda, requiera una mayor o una menor. Las viviendas construidas por el Estado se confieren gratuitamente según una lista de prioridades.
2. ¿Qué significado tiene el programa de construcción de viviendas que se realiza en su país?
Con el programa de construcción de viviendas iniciado en 1971, se solucionará el problema de la vivienda como problema social antes de 1990. Así, cada familia dispondrá de una vivienda adecuada en buen estado.
Desde 1971 se ha trabajado intensamente para construir o modernizar las aproximadamente tres millones de viviendas planificadas, con las instalaciones necesarias de transporte, abastecimiento y atención. Hasta fines de 1984 se construyeron más de 2,2 millones de viviendas, mejorándose significativamente las condiciones habitacionales de unos 6,6 millones de ciudadanos. El plan 1986—1990 prevé la reconstrucción o modernización de otro millón de viviendas. La recuperación y modernización de las casas viejas cobra una importancia cada vez mayor. Se continúa la construcción de casas para una familia sobre la base de créditos favorables (para las familias con muchos hijos el crédito es sin intereses), lo cual es parte integrante del programa de construcción de viviendas.

Pero no se trata sólo de construir viviendas, sino también jardines de infantes, escuelas, instalaciones deportivas, piscinas, establecimientos médicos, supermercados y restaurantes. Se plantan céspedes, lugares de recreo infantil y pequeños parques. Parte del programa de construcción de viviendas forman también las instalaciones de servicios públicos, clubes para los jóvenes, centros culturales, residencias y clubes para los ciudadanos de edad avanzada. Al mismo tiempo se reconstruyen calles, plazas y centros urbanos de importancia histórica. La materialización de este amplio programa es posible gracias a que no se especula con la tierra (que es propiedad estatal) y a que todos los recursos financieros son planificados a largo plazo y de modo central.
En el momento, el programa de construcción de viviendas es el proyecto de inversión más importante en la RDA, formando el núcleo de un amplio programa sociopolítico. A partir de 1971, el Estado ha invertido más de 210 mil millones de marcos sin cargar a los inquilinos con gastos adicionales. En la RDA no hay venta de vivienda: sólo existe el sistema de alquiler con una amplia protección de los inquilinos contra el desalojo.
3. Y los alquileres, ¿son altos? El mejoramiento de las viviendas, ¿significa un alza de los alquileres?
Desde la fundación de la RDA, el 7 de octubre de 1949, los alquileres no han variado, son y seguirán siendo bajos para los ciudadanos. Los gastos por construcción, reconstrucción, mantenimiento y reparaciones de las viviendas los cubre el presupuesto estatal. Estos gastos públicos crecen cada año.

Como promedio se paga entre el tres y el cinco por ciento del ingreso familiar por una vivienda, según el tamaño y el equipamiento, incluidos los gastos de calefacción. Por metro cuadrado de una vivienda nueva se paga de 0,80 a 1,25 marcos, sin contar los costos igualmente muy baratos de calefacción.
La modernización de las casas viejas no implica un alza del alquiler. En caso de que la vivienda tenga agua caliente o calefacción central, el inquilino sólo paga los gastos de utilización y no los de instalación.
El mejoramiento de las condiciones habitacionales y de vida por los nuevos medios de transporte, construcción de supermercados, establecimientos infantiles, piscinas, campos de deporte y otras instalaciones con fines sociales, no influyen sobre los alquileres de la zona residencial en cuestión.
7. INFANCIA Y FAMILIA.
1. Los niños, ¿son una carga social importante para la familia?
No son una carga, pues la RDA es un país amante de los niños, un país que hace mucho por los niños y que respeta altamente a las familias con hijos. Por supuesto, un matrimonio sin hijos dispone de más dinero que un matrimonio, con los mismos ingresos, pero con dos o tres hijos. Pero todo un sistema de medidas y ayudas financieras y materiales apoya a las familias con hijos.
Este apoyo empieza con una ayuda estatal de 1.000 marcos al nacer cada niño, cantidad que alcanza para comprar la ropa blanca y vestimenta para el bebé. Otras medidas son el subsidio mensual para cada niño, rebajas de impuestos y un crédito sin intereses, para jóvenes matrimonios, de 5.000 marcos destinados a equipar la vivienda. Al nacer el primer y el segundo niño, se cancela automáticamente una determinada suma. Al nacer el tercer niño, se cancela toda la deuda. Las madres reciben 26 semanas de vacaciones pre y postnatales con goce de sueldo completo. A partir del segundo niño, las madres pueden, además de esas 26 semanas, tomar vacaciones durante un año para cuidar al bebé, cobrando el equivalente al 65 hasta el 90 por ciento de su sueldo neto, manteniendo el puesto de trabajo en la empresa.
Las instalaciones para niños, existentes en todos los lugares, no significan una carga para el presupuesto familiar, pues la atención de los niños menores de seis años en las casas cuna y jardines de infantes, durante todo el día, es gratuita. Los padres sólo pagan por la comida caliente y la leche (lo mismo que para los escolares) una muy pequeña suma. El Estado financia todas estas instalaciones con enormes subsidios.
Es natural que la escuela, la educación o los estudios en general sean gratuitos. Tres semanas en un campamento infantil (organizados por la mayoría de las empresas) sólo cuesta doce marcos. También es muy barato pasar lasvacaciones bajo la dirección de la escuela. Las vacaciones familiares en una casa del sindicato o de la empresa cuestan en cada lugar lo mismo para los niños, pagándose sólo 30 marcos por 13 días.
Las familias con más de tres hijos cuentan con diversas ayudas financieras, por ejemplo, ayudas para el alquiler, lavado gratuito de la ropa blanca, subsidios para comprar vestidos o muebles para niños. A partir del tercer niño se reciben mensualmente 100 marcos. Hay que mencionar que la ropa para niño es barata, pues está subvencionada por el Estado.

8. ATENCIÓN MÉDICA.
 ¿Qué seguridad tienen cada uno y las familias en caso de enfermedad?
 ¿Cuánto cuesta la atención médica?
 ¿De dónde salen los medios para la salud pública y los demás servicios sociales?
 ¿Se puede continuar manteniendo los servicios sociales sin recortes?
1. ¿Qué seguridad tienen cada uno y las familias en caso de enfermedad?
Cada trabajador con contrato laboral está asegurado en el Seguro Social unitario y obligatorio de los sindicatos. La cuota mensual máxima asciende a 60 marcos, debiendo pagar la empresa la cantidad similar. En general, la cuota mensual equivale al dos o al cinco por ciento del ingreso, con lo que se paga también el seguro de pensión. Los subsidios estatales ascienden cada año al 40 por ciento de las erogaciones totales del Seguro Social.
Durante seis semanas, el trabajador recibe en caso de enfermedad (también en caso de curas médicas) el 90 por ciento del salario neto promedio. Después de este período, dependiendo del tamaño de la familia y de si el trabajador tiene o no un seguro adicional de vejez, el monto otorgado oscila entre el 50 y el 90 por ciento del salario neto promedio. En caso de enfermedad perdurable se paga durante 18 meses, recibiendo después una pensión si la persona no puede regresar al trabajo. Las madres o padres solos reciben un subsidio si se enferman sus niños. La empresa no puede despedir a una persona en caso que se enferme ni durante las vacaciones pre y postnatales. En la práctica no es posible que un ciudadano de la RDA sufra apuros sociales por enfermarse.
En caso de que sólo una persona de la familia trabaje, el seguro social abarca a todos los familiares. Esto significa que los niños y el cónyuge que no trabaja reciben gratuitamente todos los servicios médicos (atención médica, medicamentos gratuitos, etc.).
Las personas que trabajan independientemente (artistas, escritores, etc.), artesanos particulares y comerciantes tienen un seguro de enfermedad y de vejez voluntario en el Seguro Estatal de la RDA. Este seguro es un poco más caro (el monto máximo es 120 marcos) pero abarca igualmente todos los servicios. Los pensionistas y estudiantes están asegurados, y aunque no deben pagar cuota, tienen los mismos derechos. Todos los asegurados pueden elegir libremente al médico.

Como ya hemos mencionado en la respuesta anterior, al pagar la cuota del seguro social tiene cada trabajador el derecho a la atención médica para sí y sus familiares. No tiene más gastos que la cuota, ni por los exámenes más
simples ni por los medicamentos más caros, por tratamientos odontológicos, incluida prótesis dental, operaciones complicadas o largas curas (también en el extranjero). También son gratuitas las gafas recetadas por el médico (cristales y monturas) y demás remedios necesarios. Los gastos por operaciones cosméticas indicadas por razones médicas y sociales (labio leporino, nariz torcida, orejas gachas, etc.) corren igualmente por cuenta del Seguro Social.
3. ¿De dónde salen los medios para la salud pública y los demás servicios sociales?
Son los trabajadores mismos quienes los producen. En su mayoría son financiados con las ganancias de la economía estatal, sólo una pequeña parte deriva de los impuestos al salario. Las empresas estatales aportan una parte de sus ganancias, fijada en el plan, al presupuesto nacional (la otra parte es utilizada por las empresas para financiar inversiones y para gastos culturales y sociales, como por ejemplo, subsidiar la comida en la empresa, mantener las casas de vacaciones y los establecimientos deportivos). El presupuesto nacional financia tanto la salud pública como la educación. Una parte de dicha financiación se realiza por vía directa, y otra por vía
indirecta, a través de los presupuestos de las quince provincias (administración territorial de RDA, incluida la capital Berlín). Del mismo modo, también el Seguro Social sustentado por los sindicatos recibe cada año subsidios por valor de mil millones de marcos del presupuesto nacional para financiar las pensiones y sus servicios


Enormes son las erogaciones estatales para garantizar precios estables en las mercancías de necesidad básica, en los servicios más importantes, para mantener baratos los alquileres, tarifas de electricidad, gas y del transporte de pasajeros. También son altas las erogaciones para la educación pública, los subsidios para la atención de los niños (guarderías escolares, jardines infantiles, comida escolar) y para las becas que reciben los estudiantes. Hay que agregar los gastos públicos para la construcción de viviendas, incluidos modernización y mantenimiento. Para todos estos gastos están a disposición determinados fondos del Estado, con los cuales se financian dichos servicios que benefician de modo directo e indirecto a los ciudadanos, aumentando así su ingreso real. Los subsidios indirectos para una familia de tres personas ascienden a unos 650 marcos al mes. Erogaciones del presupuesto nacional (en mil millones de marcos)




jueves 29 de octubre de 2009

LA CAIDA DEL MURO DE BERLIN PUDO DESATAR UNA GUERRA MUNDIAL, SEGUN EL EXMINISTRO DE EXTERIORES SOVIETICO SHEVARDNADZE



La caída del muro pudo desatar una guerra mundial, confiesa el ex ministro soviético Shevardnadze
Por Agencia EFE – 14/10/2009
Tiflis, 14 oct (EFE).- El Ejército Soviético estuvo a punto de intervenir para impedir la reunificación de Alemania, lo que hubiera podido desatar una nueva guerra mundial, dice hoy Eduard Shevardnadze, jefe entonces de la diplomacia soviética y uno de los artífices de aquel histórico proceso.
"Cuando nos enteramos de los ánimos reinantes entre los militares, llegamos con (el presidente soviético, Mijaíl) Gorbachov a que había que impedir por todos los medios que las tropas intervinieran", dijo Shevardnadze en una entrevista con Efe en vísperas del XX aniversario de la caída del muro de Berlín.
En la entonces República Democrática Alemana había medio millón de efectivos soviéticos y "una intervención de nuestras tropas podría haber provocado una nueva guerra mundial", explicó.
Según Shevardnadze, los informes de la Embajada soviética en Berlín sobre la situación de nuestras tropas era "alarmante".
"Por eso muy pronto fuimos allí y Gorbachov dio órdenes de no intervención. Si no hubiésemos viajado, el Ejército podría haber intervenido", enfatizó.
El ex canciller soviético y ex presidente de Georgia recibió a Efe en su residencia oficial de Krtsanisi, que domina el valle del río Kurá y ofrece una de las mejores vistas de la capital georgiana, Tiflis.
Retratos, cuadros de Tiflis y de la Plaza Roja de Moscú adornan el despacho de Shevardnadze, donde en el lugar más destacado, junto a la Biblia, destaca un trozo de hormigón.
"¿Qué sentí cuando cayó el muro? No, no pensé que era el fin del comunismo", dice Shevardnadze, mientras sostiene ese fragmento del muro de Berlín, montado en un pequeño pedestal con la inscripción "Eduard, danke".
El ex jefe de la diplomacia de Gorbachov se pasa la mano por su cabellera plateada y recuerda los acontecimientos que cambiaron el mundo.
La decisión sobre la reunificación de Alemania, dice, surgió en febrero de 1990 en Canadá, tras la conferencia de los países de la OTAN y el Pacto de Varsovia en Ottawa.
"El secretario de Estado (de EEUU) James Backer me preguntó en privado si no me parecía que había llegado el momento de pensar en la unificación de Alemania. Le respondí que hace tiempo que lo estaba pensando, pero que en nuestro país aún no se había tomado una decisión al respecto", relató.
Según Shevardnadze, "estaban en contra países como Gran Bretaña y Francia, pero Backer prometió convencerles. Para él, lo principal era la posición del líder soviético, Mijaíl Gorbachov".
"Telefoneé a Gorbachov. Antes no habíamos tratado con él la posibilidad de la unificación de Alemania y él nunca se había pronunciado sobre el tema".
Aquella vez Gorbachov, según Shevardnadze, se quedó callado durante un par de minutos y luego dijo: "Tarde o y temprano está cuestión habría que resolverla".
"Ya que el tema se ha planteado, podemos dar nuestra conformidad", sentenció el presidente de la URSS.
Fue entonces, recuerda Shevardnadze, cuando se decidió crear la comisión "2+4", integrada por la República Federal de Alemania (RFA), la República Democrática de Alemania (RDA), la URSS, Francia, Gran Bretaña y los EEUU.
"Con quien lo tuvimos duro fue con Erich Honecker, el líder de la RDA, que se oponía a la perestroika, estaba enfadado con Gorbachov y rechazaba la unificación. Pero el pueblo de Alemania la quería y Honecker tuvo que dimitir", recordó el ex ministro soviético.
También en la cúpula soviética la reunificación alemana tenía enemigos
"En la dirección soviética muchos estaban en contra. Decían que no debíamos perder a Alemania, pues más de 20 millones de soviéticos habían caído en la guerra...", explicó.
En las negociaciones, entre tanto, las cuestiones más espinosas eran la posición de la nueva Alemania en la OTAN y sus futuras Fuerzas Armadas.
Al final, "aceptamos que la Alemania unificada formase parte de la OTAN y los alemanes se comprometieron a que sus Fuerzas Armadas no superarán los 370.000 efectivos", dijo Shevardnadze.
A sus 81 años, bien llevados, confía que la salud le permitirá viajar en octubre del próximo año a Berlín para participar en los festejos de la reunificación.
Y añade: "Para mi (la reunificación de Alemania), no fue una sorpresa. Estaba moralmente preparado para ello, pues en los tiempos que corrían era inevitable".

miércoles 28 de octubre de 2009

INSTANTANEAS DEL HUNDIMIENTO


Un museo de Berlín expone las fotografías de Harald Schmitt, que retrató la caída del socialismo


Alexander Dubcek, el héroe de la primavera de Praga, mira al público desenfocado mientras Václav Havel, nítido a su lado, acaba de oír algo que le llama mucho la atención. El escritor se lleva la mano a la oreja y pone cara de incrédulo. ¿Ha oído bien? El jefe del Partido Comunista acaba de dimitir, le sopla alguien desde un lateral de la sala, donde el opositor Foro Ciudadano celebra una asamblea. En la siguiente foto, Havel levanta una copa y brinda por el fin del comunismo. En esos pocos segundos, Havel pasó de disidente perseguido a candidato firme a la presidencia de un país democrático, objetivo que alcanzaría un mes y cuatro días más tarde. Era el 24 de noviembre de 1989, y Harald Schmitt estuvo allí para congelar ese momento para la Historia.
El fotógrafo Schmitt, ganador de seis premios World Press Photo, estuvo acreditado para la revista Stern en Berlín Este entre 1977 y 1983. Ahora, una exposición en la sala Martin-Gropius-Bau de Berlín muestra hasta el 13 de diciembre las mejores instantáneas de este cronista gráfico del hundimiento del socialismo de Estado en la República Democrática Alemana (RDA), Checoslovaquia, Polonia, Letonia, Lituania, Rusia y China.
Schmitt documentó las revoluciones de Polonia, Rusia y Checoslovaquia
"Siempre que volvía de Checoslovaquia, sentía un gran alivio al pasar la frontera y encontrarme en RDA. Tenía la impresión de que aún no se había recuperado de la sangrienta represión de 1968. En ningún otro país del bloque del este me pareció más fuerte el recelo contra todo lo disconforme y más dura la represión", explica a Público Schmitt, de 61 años.
Las mejores fotografías se Schmitt surgieron por casualidad. En Pekín, en mayo de 1989, llegó a China para hacer un reportaje sobre directores de cine. "Estaba en Shangai, y me llegó la noticia de la represión en la plaza de Tiananmen. Cogí el avión de las seis de la mañana y me planté allí. El taxista se negó a llevarme hasta la plaza. No paraba de decir bum, bum, bum para darme a entender lo que estaba pasando", cuenta.
Schmitt estremeció en blanco y negro con imágenes de estudiantes que transportaban en bicicleta a heridos graves. Después del tiroteo, las autoridades prohibieron el paso a las ambulancias mientras los tanques se acercaban a la plaza.
"La represión fue más fuerte en la RDA que en ningún otro país"
Fotografías robadas
En Berlín Este, Schmitt conoció a su mujer Annette, quien siempre le decía que en el fondo él era un ossi (un alemán del Este). El fotógrafo espera no haber cultivado con sus fotos los tópicos sobre la Alemania oriental que siguen molestando hoy a muchos ciudadanos de la extinta república.
Lo que muestra Schmitt es lo que había: la parafernalia propagandista de los desfiles, un enorme cartel que asegura frente a un hospital que "el socialismo es la mejor profilaxis" y un capitoste comunista, Erich Honecker, al que acompañó en sus mesiánicas giras por el África socialista.
Su cámara recogió discursos de Lech Walesa y Václav Havel, entre otros
En Berlín, el azar volvió a estar de su lado. Schmitt, que fue espiado por la Stasi, hizo la primera foto difundida en el oeste de Markus Wolf, el jefe de todos los espías de RDA. Wolf sostiene un ramo de flores en el entierro de su hermano Konrad, director de cine, en el cementerio de Friedrichsfelde, al lado de las tumbas de Karl Liebknecht y Rosa Luxemburg. El legendario Wolf era hasta entonces "el hombre sin cara".
Para Schmitt, Wolf fue también "el hombre del brazo largo", porque los negativos de las fotos desaparecieron del archivo de Stern en Hamburgo. Hasta entonces, la revista había publicado tres. "No descarto que los negativos estén en algún archivo. ¿Pero en cuál?", se pregunta Schmitt. Cree que morirá sin saberlo.


martes 27 de octubre de 2009

¿DONDE ESTÁN HOY LOS HEROICOS COMUNISTAS AFGANOS?





Después de que Gorbachov traicionase en 1989 a la República Democrática de Afganistán (RDA) y a su presidente Mohammed Najibullah, ésta resistió en solitario 3 años mas hasta que Eltsin le cortó el petróleo y la CIA ordenó a las bandas contrarrevolucionarias que tomasen Kabul , lo que hicieron el 18 de abril de 1992.

Wladimir Abreu-Partido Comunista de Carabobo

El general Dostum se pasó a la contrarrevolución y contribuyó a la derrota. Hoy es uno de los más sanguinarios "señores de la guerra". Las Fuerzas Armadas, las milicias de autodefensa y las organizaciones socioprofesionales agrupaban a 500 mil personas, el partido Watan, heredero del Partido democrático Popular (PDPA), tenía 150 mil miembros. Los feudales disolvieron el Watan, asesinaron a numerosos comunistas y miles de ellos hubieron de exiliarse para no seguir la misma suerte.
Recordamos con respeto al ex ministro de recursos en agua y regadio, profesor Mahmad Mansur Hashemi, al ex comandante de Kabul Mahmad Dost, al ex ministro del Plan Sher Mohamad Shahan, al ex presidente de la Corte Suprema Karim Shadan vilmente masacrados. A 500 milicianos secuestrados en Helmand. A 20 oficiales de seguridad asesinados en abril 1994. A los Soldados que fueron masacrados en el Sur y este del país en 1992.
En 1996 los talibanes, aplaudidos por la secretaria de Estado yanqui Madelein Albright, masacraron al ex presidente Najibullah por el que hoy muchos habitantes de Kabul, Gardez y otras ciudades sienten mucho cariño.
Los comunistas fueron retornando a partir del 2001 y con un perfil bajo han organizado varios partidos que se reivindican del PDPA. El general Nur al-Haq Ulumi, antiguo jefe del cuerpo de ejército de Kandahar y diputado, dirige el Partido Nacional Unificado que agrupa a comunistas y antiguos dirigentes del gobierno Najibullah que en las elecciones de 2005 presentó 68 candidatos en 30 provincias.
En 2006 Ulumi y el ex ministro del Interior comunista Sayyid Mohamad Golabzoi formaron un Frente Nacional con antiguos jihadistas y diversos grupos sociales y étnicos. Los comunistas mantienen redes en la administración y en los niveles locales de los servicios de seguridad.
Los imperialistas vigilan para que los comunistas no puedan recuperar el poder. Prefieren un Afganistán devastado y brutal a un Afganistán moderno, socialista y democrático como lo intentó ser la RDA con apoyo soviético. El pueblo afgano no olvida: la emisora de radio Watandar ha realizado una encuesta en 4 provincias. El 93,2 % de los encuestados considera que el gobierno de Najibullah fue el que mejor respondió a sus intereses.

lunes 26 de octubre de 2009

GORBACHOV APRECIABA A HONECKER PESE A SUS DIFERENCIAS POLITICAS




EFE

El último presidente soviético, Mijail Gorbachov, apreciaba al depuesto máximo mandatario de la extinta RDA Erich Honecker, pese a sus diferencias políticas y a que su colega alemán no supo apreciar los cambios que condujeron a la caída del Muro de Berlín hace casi 20 años.
"Honecker era un político serio, con carácter y ambiciones", señala Gorbachov en una entrevista que publica hoy el dominical "Bild am Sonntag" y en la que hace balance de los sucesos que condujeron a la caída del comunismo en el este de Europa.
A juicio del ex presidente soviético, Honecker cometió muchos errores, sobre todo por su postura inmovilista al final de su mandato, pero siempre quiso servir a su país y era "un alemán decente, uno que lucho contra Hitler en la guerra".
Honecker, que murió en 1994 en el exilio en Chile, a donde huyó tras ser procesado en Alemania por las muertes ante el Muro de Berlín, no fue capaz de apreciar las necesidades y aspiraciones de su propio pueblo, asegura Gorbachov.
En otra entrevista con el semanario "Das Parlament", Gorbachov comenta que si la RDA "hubiese tenido un gobierno competente" la reunificación alemana "habría tenido otro desarrollo".
Tras afirmar que no tuvo nada que ver con el derrocamiento de Honecker por sus compañeros en el gobierno comunista de la RDA, Gorbachov celebra la revolución pacífica que sacudió el este de Europa en 1989, que "dio lugar a cambios impensables pocos años antes".
Muchos pensaban que el Muro de Berlín duraría una eternidad, comenta el político ruso retirado, quien considera que su caída "no fue una casualidad. Los cambios no fueron mas que un reflejo de los deseos de las personas".
Por otro lado, el semanario alemán "Der Spiegel" afirma que en 1990 Gorbachov se mostró interesado por asumir la red de servicios de espionaje en el extranjero del Ministerio para la Seguridad del Estado (Stasi) de la RDA, así como la red de colaboradores de la Stasi en Alemania Oriental.
Ello se desprende, según la revista, de documentos de los servicios de espionaje de Alemnia Federal (BND), en los que figura que el KGB soviético estaba interesado en heredar el aparato de espionaje de la Stasi.


domingo 25 de octubre de 2009

TRABAJO, DIGNIDAD




Que será esto del trabajo que nos va la vida en ello. El trabajo no es solo una remuneración por la venta de tu esfuerzo, es también al psicológico, algo que nos viene bien hacer cuando reúne una serie de condiciones mínimas de dignidad. Esto lo sabe todo el mundo y lo utilizan las empresas para cuando quieren fastidiarte o presionarte. Lo estamos viendo en nuestro país vecino Francia, en una de las empresas mas punteras de su sector France Telecom, que en estos últimos tiempos se han suicidado unos 23 trabajadores con casos espeluznantes como tirarse al vacio desde su propia oficina o abriéndose la tripa con un cuchillo delante de todos los asistentes a una reunión. Es tan preocupante lo que esta ocurriendo que el Gobierno Francés ha tomado medidas y ya llamado a capitulo a los directivos de esta multinacional. Por lo visto la política de movilidad, no solo funcional sino también geográfica que cada tres años de todos los trabajadores tienen que hacer, ha sido el detonante a las otras anteriores medidas de competitividad entre trabajadores. En España tampoco se nos da mal jugar con los trabajadores y su salud, los datos también son malos ya que de las diez bajas que se producen en el mundo laboral siete son por depresiones de todo tipo. Esto como es evidente es mucho y es preocupante. Por eso hacíamos referencia al principio de mi post que un trabajo no es solo cobrar y ya está, hay algo más.
Cuando a un trabajador le dicen que se tiene que ir de Madrid a Barcelona a trabajar o le tienen de un sitio para otro (la movilidad funcional) no solo es un cambio de trabajo y nada mas, es ante todo un cambio de vida, sobre todo en el primer caso, ya que irte a Barcelona (o cualquier otro sitio) supone un cambio de vida radical que se ha relazado contra tu voluntad, teniéndote que adaptar a una nueva vida en sociedad, a un cambio de tu lugar de vivienda con todo lo que eso supone. En el segundo de los casos (movilidad funcional) supone que no te centres nunca en ninguna actividad y que te valoren muy poco como profesional, por lo meros eso creo yo.
Cuando en el Cuarenta Congreso de la Unión General de Trabajadores se decía en el lema del congreso “El trabajo lo primero” y se debatió el tema de la centralidad y la dignidad del trabajo no solo eran discursos políticos sino una denuncia permanente hacia donde se dirige nuestro esfuerzo y nuestra vida en el mundo del trabajo, el camino que está tomando todo esto y como los capitalistas indecentes juegan con nuestro trabajo, con nuestra salud y con nuestro futuro.
La única solución a esto que se ha llamado turbocapitalismo y que nos hace padecer todo este tipo de males es organizarnos, luchar, enseñarles los dientes diciéndoles que sin nosotros no hay producción, que sin nosotros no hay elecciones, que sin nosotros no hay consumo y que sin nosotros no hay mundo posible. Esto tienen que empezar a comprender los que nos dirigen, siendo urgente hacerlo ya.
lecorbusier

jueves 22 de octubre de 2009

LO MEJOR DEL CAPITALISMO


JUAN JOSÉ MILLÁS Jaruzelski, que fue el último presidente comunista de Polonia, acaba de decir en una entrevista que lo que más le gusta del capitalismo son las tiendas llenas de cosas. Sorprende una declaración tan ingenua, pero tan acertada al mismo tiempo, en un señor tan mayor. Las tiendas llenas de cosas. Cuando el Muro de Berlín había en el lado occidental una tienda que se hizo famosa porque tenía no recuerdo si 200 o 300 variedades de quesos, muchas, en todo caso, quizá más de las que podemos probar en 20 cenas. Esta riqueza contrastaba con la escasez de los establecimientos del otro lado. El Muro de Berlín cayó, en parte, gracias al empuje de los productos lácteos, aunque ningún historiador ha reconocido todavía este hecho. Los historiadores, al contrario que los novelistas, se fijan poco en los detalles, cuando son los detalles los que cambian la historia. Creo que era Marx el que afirmaba que para conocer un período histórico había que leer antes a los narradores que a los cronistas. Dicho queda. Por cierto, que Jaruzelski afirmaba también en la citada entrevista, a propósito de su transformación ideológica (ahora es socialdemócrata), que sólo las vacas no cambian de opinión. No sabemos si al mencionar a las vacas estaba pensando en la variedad de quesos occidentales o se trataba de una mera casualidad. El caso es que se da también la circunstancia, por todos conocida, de que el ser humano es el único mamífero que toma leche (o derivados) tras el destete. Podríamos pensar, pues, que aquel ardid alemán (qué rayos significará ardid) consistente en poner un escaparate de quesos frente a las puertas mismas del Muro podría ser una invitación a no dejar la teta. Como si dijéramos a los sufridos usuarios del paraíso socialista que en el capitalismo nunca abandonamos del todo el pecho materno. Algo de cierto hay en eso, ya que el capitalismo está lleno de mamones (revisen ustedes las jubilaciones de los banqueros que dan estos días los periódicos). Pero todo esto venía a cuento de la afirmación de Jaruzelski según la cual lo mejor del capitalismo es que las tiendas están llenas de cosas. Es verdad, coño. Lo malo es que no todos los bolsillos están llenos de pasta para comprarlas.

miércoles 21 de octubre de 2009

LA ALEMANIA COMUNISTA QUISO CREAR UN IDIOMA DIFERENCIADO DE ALEMANIA OCCIDENTAL


El líder Erich Honecker pretendió introducir el 'Dederisch', un idioma diferenciado del alemán
LVL
Madrid.- El líder comunista en la República Democrática Alemana, Erich Honecker (1912-1994), quería introducir un idioma diferenciado del alemán, denominado 'Dederisch', y convertirlo en la lengua oficial.
Documentos secretos archivados en emisoras de radio han revelado estas intenciones de la antigua Alemania Oriental, separada de la República Federal de Alemania a partir de la división que sufrió el país tras la II Guerra Mundial.
Esta información ha sido dada a conocer por Franck Naumann (53) en su pieza radiofónica 'Fígaro', que se convirtió en una sátira pero que fue tomada como auténtica por muchos miembros del Partido Comunista. Sin embargo, no era todo ficción lo que se oía.
En efecto, en los años 70, existieron intentos por parte de la DDR de diferenciar el lenguaje del país de los conciudadanos de Alemania Occidental.
La lingüista Ulla Fix (68) asegura que el "universo de las palabras fue controlado políticamente por el comité central del Partido Socialista Unificado de Alemania (SED). Existían listas negras, que periódicamente se actualizaban y ampliaban".
En 1976 se constituyeron incluso grupos universitarios en Leipzig leales al régimen, que desarrollaron la tesis de 'Las Cuatro Variantes', según la cual existía un alemán oriental, un alemán occidental, un alemán de Suiza y otro de Austria.
El proyecto quedó empantanado a principios de los años 80, e incluso los científicos cercanos al régimen no se tomaron en serio las tesis de los lingüistas. Sin embargo, se potenciaron e inventaron vocablos que no existían hasta entonces.
La especialista Doris Steffens (58), del Instituto Alemán de la Lengua, asegura que "naturalmente se configuraron palabras y se difundían con objeto de establecer quiénes eran los enemigos del pueblo". Por ejemplo, el Partido Comunista creo términos relativos al consumo y a la economía y fueron utilizados por el diario oficial 'Neue Deutschland' con un uso muy frecuente.

martes 20 de octubre de 2009

¿CREE USTED QUE CHINA ES COMUNISTA?

SANTOS MERCADO
Tenía que verlo con mis propios ojos. Así que acepté la oferta de “viaje hoy y pague en doce meses sin intereses” y me fui a la República Popular de China. 18 días viajando de un lugar a otro, en avión, en tren, en barco o autobús a las ciudades, pueblos, centros comerciales, fábricas y museos.La primera sorpresa que me llevé es que vi la fotografía de Mao Tse Tung, fundador del Partido Comunista, únicamente en dos instituciones públicas: en la Plaza de Tiananmen, en la capital de China, y en los billetes de todas las denominaciones. En ambas no aparece completo, sino solo la cara. No vi estatuas, ni aquellas pinturas famosas donde Mao aparecía rodeado del pueblo, han dejado de creer que los políticos son dioses, han enterrado el culto a la personalidad. Pero, qué ironía, la cara de Mao está en todos los billetes del Yuan Renminbi. Como sabemos, el dinero es el símbolo capitalista por excelencia pues representa la libertad del individuo, cosa que Mao trató de eliminar con su sistema socialista. Pues allí estaba, como recordándole a Mao, en su propia cara, que el capitalismo es el futuro de la humanidad y no el socialismo. En Beijing, Xian, Chonqing, Shanghai, Suzhou y por supuesto, en Hong Kong se puede palpar y constatar lo que es crecer a dos dígitos. Rascacielos que nada le piden a New York, con arquitectura moderna, de 60 pisos o más y uno tras otro. Astilleros incontables a la orilla del río Yangtsé haciendo barcos de alto calado. No vi basura en las calles, ni grafitis en las paredes, barcos o tráileres. Los chinos, muy amables con los turistas, así estuviera atiborrado el autobús o el metro, nos cedían los asientos, no lo podía creer. Podíamos andar a los dos o tres de la mañana en las calles, restaurantes, bares o teatros sin el temor de asaltos. Y no porque hubiera un policía en cada esquina, es más, solo los vi guardianes y pocos en los museos o dirigiendo el tráfico. Nunca vi que detuvieran a un automovilista para infraccionarlo o algo parecido.Todas las marcas de automóviles y especialmente las de mayor prestigio allí estaban rodando por las calles chinas. Los barcos en el Yangtsé parecían desfilar uno tras otro con una cantidad enorme de contenedores rumbo a los puertos de Shanghai o Hong Kong para embarcarse y llegar hasta el último rincón del mundo. ¡Que los chinos ganan poco! ¿Qué tienen, sueldos de miseria? Pues yo no lo vi. Comparando las vestimentas, los turistas parecíamos pordioseros, bueno no tanto, pero visten buenas marcas y sobre todo los jóvenes visten bien y otros muy bien. Contaban los guías que este desarrollo es reciente, no más de treinta años. En 1949 Mao Dze Dong encabezando el Partido Comunista toma el poder. Eliminó a los capitalistas del campo y la ciudad y estableció el poder central del Partido. Todo lo que se hacía o deshacía en China debía ser obra o iniciativa del gobierno y especialmente de Mao. Quien no obedecía, no tenía derecho a comer. Socialismo puro. A pico y pala construyeron grandes canales y presas, cultivaron arroz hasta en los cerros más abruptos, todo mundo tuvo vestido (verde oliva o azul mezclilla) y todos tuvieron su ración de arroz, una hazaña para esos tiempos. Pero la gente se cansó, las críticas al socialismo chino emergieron, los jóvenes querían mejor futuro y Mao lanzó la Revolución Cultural para “erradicar las ideas burguesas” y los resultados fueron peores. En 1976 muere Mao, el pueblo le echa una lagrimita, nunca se supo si de tristeza o felicidad, y lo colocan en un sarcófago transparente, bien cerrado, para que no fuera a salir de nuevo. Millones de chinos lo fueron a ver para asegurarse de que ya no estuviera vivo aquél que les quitó la libertad de elegir.Pregunté a los jóvenes chinos su opinión de su viejo presidente comunista y todos me decían “Mao, hombre malo”, “Mao es historia”. Uno de ellos me dijo “Mao fue el último emperador de China”. Entonces quien es el bueno, les pregunté. Y la opinión fue invariable: El bueno es Deng Tsiao Ping, “el hombre que nos abrió el mundo”.En efecto, en 1982 Deng, quien fuera enemigo de Mao dentro del Partido Comunista de China, pronunció una frase célebre: “ser rico no es malo”. Y fue la señal que detonó la revolución capitalista. Los chinos pudieron emprender negocios propios, se abrieron las fronteras al capital extranjero viniera de donde viniera (“no importa el color del gato, sino que cace ratones”, decía Deng), el gobierno se hizo a un lado para permitir el funcionamiento del mercado. Por cierto, no encontré estatuas ni fotos de Deng.El Ejército Popular del Pueblo, que era el más grande del mundo, se redujo al 10% pues les dieron preferencia a los soldados para ir a trabajar a las fábricas capitalistas. A los campesinos se les permitió sembrar lo que quisieran, vender donde mejor les pagaran y usar las ganancias como mejor dispusieran, sin supervisión ni control del gobierno y el campo floreció y las ciudades dejaron atrás la escasez. En 2004 se introdujo una inaudita reforma constitucional para garantizar el derecho a la propiedad privada. Ni el Estado, ni el Partido pueden violar el principio de propiedad privada. Es decir, no hay confiscaciones, nacionalizaciones, estatizaciones o algo parecido. Inaudito pues la propiedad privada es la base del sistema capitalista. Según los chinos, en el año 2030 todos los chinos deben saber inglés o español, aparte de su lengua nativa. No van a imponer su idioma al mundo y a los niños ahora se les enseña a escribir con las letras del castellano, y solo hasta la secundaria aprenden los ideogramas del mandarín, pero sólo como cosa cultural. Es más, ya hay escuelas, desde primarias hasta universidades, donde todo se imparte en español o en inglés. Mención especial merece saber que ya no hay “educación gratuita” en las universidades públicas. Si son universidades del gobierno los estudiantes pagan la mitad de lo que cobra una universidad privada. A los estudiantes sin recursos el gobierno les proporciona crédito que tendrán que pagar cuando salgan de las universidades. Es el primer país que entiende la maldad de la “educación gratuita”.Por supuesto, a China le falta mucho para construir la mejor economía de mercado para que sirva de ejemplo al mundo: le falta privatizar todas las escuelas básicas y muchas empresas estatales; reducir los impuestos a las personas físicas al tres por ciento de su ingreso personal: eliminar los impuestos a las empresas; reducir el aparato de Estado para tener tres funcionarios por cada millón de de habitantes, pues en una verdadera economía neoliberal no hacen falta los parásitos estatales, pero si hacen falta filósofos y economistas de pensamiento austriaco que defiendan el sistema de mercado y no permitan que lleguen los izquierdistas “redentores” a asaltar el poder para volver a esclavizar al pueblo. También tienen que avanzar en la reforma financiera y monetaria para que el gobierno deje al sector privado la administración del dinero y se evite la tentación insana del señoreaje; finalmente les falta quitar todas las barreras para que China se convierta en un país cosmopolita abierto a todo ciudadano del mundo que quiera vivir en paz. Pero no dudo que lo logrará y más pronto de lo que imaginamos. “Aquí no queremos política, solo economía” me decían en Hong Kong. Por eso no se ven letreros de diputados, senadores, legisladores o gobernantes. ¿Quieres prosperar? allí está el mercado, ¡hazte millonario y todo el pueblo te tratará como un héroe de la nación! Si México o cualquier país latinoamericano que todavía anda soñando con Marx y Keynes quiere descubrir el secreto de los chinos todo lo que tiene que saber es que allá si se están esforzando por aplicar neoliberalismo puro, es decir, economía de mercado o capitalismo, como guste llamarle. Ya se están publicando los libros de Friedrich von Hayek, Ludwig von Mises y Jesús Huerta de Soto. ¿Sigue usted pensando que China es comunista?, tome un vuelo y vea con sus propios ojos. *Profesor-investigador en la Universidad Autónoma Metropolitana. Unidad Azcapotzalco, Departamento de Ciencias Básicas. santos@teacher.com www.asuntoscapitales.com www.contrapeso.info

lunes 19 de octubre de 2009

EL AUGE DE UNA NUEVA FORMACION EN ALEMANIA INQUIETA A LOS GRANDES PARTIDOS




BERLÍN (AFP) — Recién nacido en el seno de la política alemana, el partido La Izquierda ('Die Linke'), liderado por Oskar Lafontaine, inquieta a las grandes formaciones por su avance y amenaza con conmocionar el tablero político si consigue escaños en las próximas elecciones regionales.
Los sondeos esbozan la posibilidad de un ingreso de esta formación a los Parlamentos de Hesse (centro) y de Hamburgo (norte). Poco homogéneo -reúne a neo-comunistas, sindicalistas y decepcionados como Lafontaine del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD)- el partido La Izquierda tenía un porvenir incierto cuando nació en junio pasado, limitado a las regiones de la ex República Democrática Alemana (RDA).
Liderado por el temperamental Lafontaine, ex ministro de Finanzas bajo el gobierno del canciller Gerhard Schröder y tránsfuga del SPD, el nuevo partido podría alcanzar este domingo entre el 5% y el 6% de los votos en Hesse, y entre el 4% y el 5% en Baja Sajonia, así como entre el 5% y el 7% en Hamburgo en febrero próximo.
Es decir, puede superar la barrera mínima del 5% para obtener escaños parlamentarios.
Hasta ahora, 'Die Linke' está presente sólo en un Gobierno regional, el de la ciudad-Estado de Berlín, en coalición con el SPD. Pero sus diputados tienen escaños en todos los Parlamentos regionales de los territorios de la ex RDA.
Sus representantes ya ingresaron en un parlamento del oeste en mayo pasado, reuniendo 8,4% de los sufragios en Bremen (norte) un mes antes del acto de nacimiento oficial del partido, creado a partir de la unión del Partido Socialista Democrático (PDS), heredero del comunismo de la ex RDA y del pequeño movimiento cívico WASG (Alternativa Electoral por Trabajo, Sociedad y Justicia).
Hasta ahora, los grandes partidos habían relativizado la importancia sus resultados electorales, alcanzados en un Estado de menor peso y en un territorio de izquierdas.
Pero el impacto sería muy grande si La Izquierda se impusiera en Hesse, un Estado estratégico que alberga a la capital financiera de Alemania (Francfort) y gobernado desde 1999 por Roland Koch, jefe regional de la CDU (Unión Demócrata Cristiana) de la canciller alemana, Angela Merkel.
"El partido está en plena curva ascendente. Su entrada al parlamento regional de Hesse o de Hamburgo significaría que comienza a establecerse y a ganar peso a nivel federal", estimó el politólogo Nils Diederich.
Cuanto más pese La Izquierda a nivel federal, más generará la formación de coaliciones gubernamentales, un juego disputado hasta ahora por cuatro formaciones la CDU, el SPD, los Liberales (FDP) y Los Verdes.
Los socialdemócratas optaron por tratar con indiferencia a este nuevo competidor, que los empujó a llevar su línea más hacia la izquierda durante el último congreso, pero se inquietan por su aumento.
A nivel nacional, el partido de Lafontaine, Gregor Gysi (ex PDS, neocomunista) y Lothar Bisky (también ex PDS) totaliza más de 10% de las intenciones de voto, es decir más que Los Verdes y el FDP, gracias a un discurso en favor de la justicia social y de lucha contra la pobreza.
Por otro lado, La Izquierda está ganando en consideración entre la opinión pública: el 73% de los electores alemanes considera que 'Die Linke' al menos "dice las cosas por su nombre", según un sondeo de Dimap.

viernes 16 de octubre de 2009

CHECKPOINT CHARLI Friedrichtrabe (Sur)


ABC
La Friedrichstraße fue siempre la tarjeta de presentación de una ciudad a la última. Incluso después de haber sido desdeñada largo tiempo por la República Democrática por ser símbolo de la “decadencia burguesa”, los postreros compases de la era Honecker significaron su rehabilitación como objeto de prestigio. Caído el Muro, la primera gran operación urbanística se centró en la Friedrichstadt y la Friedrichstraße volvió a florecer, aunque con más competidores que antaño.

El nuevo glamour lo ostentan especialmente los Quartiere 205-207, las tres manzanas consecutivas que se alinean a partir del cruce con la Französische Straße, unidas bajo tierra por los Friedrichstadtpassagen. El Quartier 207, el primer bloque de este complejo de tiendas de lujo, restaurantes, oficinas y aparcamientos, corresponde a las Galerías Lafayette (1), que han encontrado en este rincón afrancesado de Berlín su domicilio natural. El privilegiado lugar ocupado por estos almacenes parisinos deja traslucir la secreta admiración que los alemanes sienten hacia Francia. El habitual sentido de superioridad germánico se deshace como un azucarillo ante el savoir vivre de los fraceses. Es la inconfesada envidia del fortachón, con justificado complejo de poco esteta, por la elegancia y la gastronomía de su gran vecino del oeste. Quizás por eso al arquitecto, el francés Jean Nouvel, se le permitió saltarse las reglas urbanísticas impuestas para la zona, cuyos nuevos edificios debían tener agujeros de ventanas en sus fachadas para evocar en algo el aire tradicional del enclave. Las Lafayette respetan la alineación con los demás inmuebles, a los que no se autorizó ningún retranqueo que desdibujara la perspectiva de la calle, pero su cubierta exterior es toda acristalada. Más llamativo que su ondulado manto exterior es su espacio interior, conformado por dos conos de vidrio unidos por sus bases.

Del Quartier 206, obra del estudio norteamericano de Pei, Cobb, Freed & Partners, destacan sobre todo sus galerías subterráneas, cuyos mármoles y ornamentos recrean las formas del Art déco. No tan espectacular es el Quartier 205, del alemán Oswald Mathias Ungers, aunque el volumen de obra es mayor, pues ocupa la manzana entera. Su principal atractivo visual es la multicolor pila de coches aplastados que decora el patio de luces.

Tradición de Passage

El interés por trazar los Friedrichstadtpassagen viene de un deseo de rememoración histórica. No tanto porque el concepto ya estuviera en mente de la RDA en su proyecto de nuevos bulevares de cara al 750 aniversario de la ciudad (llegó a poner los fundamentos de un gran almacén que cubría los tres bloques), como porque en la calle siempre hubo algún tipo de paseos interiores. Era el caso de la desaparecida Kaisergalerie, también conocida como Lindenpassage, cuya puerta principal se encontraba en el chaflán de la Behrenstraße, donde hoy está la entrada al Grand Hotel (2). En este desparecido pasaje de 128 metros de largo había dos especiales atracciones: el Káiser Panorama, un estereoscopio con imágenes de la época, y el Panoptikum, una serie de vitrinas con rarezas anatómicas y malformaciones de fetos. El estereoscopio es un aparato óptico en el que, mirando con ambos ojos, se ven dos imágenes de un objeto que, al fundirse en una, producen una sensación de relieve por estar tomadas con un ángulo diferente para cada ojo. Un instrumento de ese tipo, con un banco de terciopelo rojo dispuesto en círculo y un torno central en el que mecánicamente van pasando las fotografías, puede encontrarse en la tienda BerlinStory de Unter den Linden y en el Märkisches Museum. Además de mostrar lo que fue uno de los primeros divertimentos de la humanidad de visionado en tres dimensiones, el aparato convierte realmente al que mira en testigo presencial de los desfiles guillerminos o en un paseante de época más entre coches de caballo y multitudes con sombrero. Respecto a la perversidad de la otra atracción, el Panoptikum, escribió con ironía Joseph Roth: “Lo más bonito de Berlín es el Lindenpassage. Lo más bonito del Lindenpassage es el Panoptikum. Lo más bonito del Panoptikum es el Museo Anatómico. Lo más bonito del Museo Anatómico es el Extrakabinett. Lo más bonito del Extrakabinett es…pst!”.

El Grand Hotel, abierto en 1987, fue una de las principales realizaciones de la RDA en su apuesta por modernizar la calle, a la que incluso quería dotar de un casino. La escalera principal del hotel intenta darle el empaque propio de la elegancia que tuvo la Friedrichstraße en su momento de gloria. La URSS también quiso hacer su aportación al proyecto, y en 1984 levantó un coloso de granito y mármol, la Casa de la Ciencia y la Cultura Rusa (3) (entonces soviética), entre las calles Jäger y Tauben. Hoy ambas construcciones quedan en la retaguardia de una nueva arquitectura de vidrio, articulada la mayoría de las veces alrededor de amplios patios interiores cubiertos a los que conviene echar alguna ojeada.

Tanques frente a frente

Las transformaciones del post-Muro han tersado la piel de la Friedrichstraße, pero algunas de sus arrugas siguen presentes. En ocasiones lo más trivial es lo que acaba por adquirir condición de esencia, por su perdurabilidad, y eso es lo que pasa con los accesos al metro que jalonan toda la calzada central, desde la estación de Oranienburger Tor hasta la de Hallescher Tor. Invariables en su diseño a lo largo del todo el siglo XX, los carteles azules de la línea seis, con su gran “U” blanca de Untergrundbahn sobre fondo azul recortado con bordes modernistas, están presentes en casi todas las fotografías históricas de la calle.

Personalmente, siempre me evocan las tomas relacionadas con la crisis de octubre de 1961. Entre el 22 y el 28 de ese mes, la tensión entre soviéticos y norteamericanos tuvo una dramática escalada, que llevó a ambos bandos a hacer rodar sus tanques sobre la Friedrichstraße. Era la primera vez que los dos enemigos de la Guerra Fría enfrentaban sus cañones a tan corta distancia, separados por apenas unos metros en la frontera de la Zimmerstraße. Ni siquiera se había vivido un momento de tanta tensión cuando unos meses antes, en agosto de ese mismo año, los Vopos (Volkspolizei, Policía Popular) de la RDA se desplegaron para tender la alambrada fronteriza, que inmediatamente se solidificaría con ladrillos y más adelante con hormigón. La crisis de octubre de 1961 comenzó cuando los guardas germanorientales apostados en el cambio de sector exigieron su documentación a un coche militar norteamericano, contraviniendo lo dispuesto en los tratados sobre las fuerzas de ocupación. Como respuesta, los norteamericanos pararon todos los vehículos soviéticos que se dirigían a Berlín Occidental. El pulso arreció hasta que primero los rusos, y luego los norteamericanos como reacción, dispusieron sus tanques en orden de batalla, entre las estaciones de metro de Stadtmitte y Kochstraße. “Defendemos la libertad de París, Londres y Nueva York, cuando defendemos la libertad de Berlín”, proclamó Kennedy en medio de la alarma mundial. Después de horas de demostración de fuerza, los tanques soviéticos hicieron sonar sus motores, dieron media vuelta y regresaron a sus cuarteles.



Acabada la Guerra Fría, la desclasificación de las comunicaciones que habían mantenido esos días las autoridades militares y servicios secretos de ambos lados con sus centrales en Moscú y Washington ha mostrado que en realidad el mundo no había estado al borde de la guerra en ese momento. Todo había sido un intento de forzar posiciones en el tablero mundial, de un Krushev ansioso por expulsar a los aliados de Berlín y de un Kennedy criticado por no haber tenido una respuesta suficientemente contundente en el previo mes de agosto, cuando se tendió el Muro. En ese ajedrez, la casilla del Checkpoint Charlie tenía un gran valor simbólico.

“Usted está dejando el sector americano”

Muchas de esas imágenes pueden verse en el Museo del Muro (4), entre las calles Zimmer y Koch. Con el tiempo, este museo privado se ha ido agrandando, extendiéndose por edificios vecinos a partir de la llamada Haus am Checkpoint Charlie, una temprana realización del arquitecto Peter Eisenman. Aunque algunos de los contenidos han quedado anticuados, al museo hay que adjudicarle uno de esos títulos de “visita obligada” que suelen repartir las guías. Es fácil emocionarse, incluso llorar sin mucho reparo por encontrarse en un lugar público, ante el drama humano de la desgarradora separación de familias y los intentos de ganar la libertad aún a riesgo probable de perder la vida. El museo presenta vídeos de los días más dramáticos del Muro y documenta varias de las osadas tentativas por pasar a Berlín Occidental, algunas a través del simbólico puesto fronterizo en el que nos encontramos.

Desde la esquina acristalada del museo puede obtenerse una completa idea de cómo era el Checkpoint Charlie (5), el tercero de una lista de cruce de sectores, por lo que recibió ese sobrenombre siguiendo el orden alfabético (Alfa, Bravo, Charlie...). Con vistas sobre lo que fue un amplio dispositivo de vallas, torretas y guardas, fotografías panorámicas permiten situarse en uno de los puntos más emblemáticos de la Guerra Fría. La frontera la constituían las fachadas de las viviendas del lado sur de la Zimmerstraße (la acera era ya zona soviética). En el borde norteamericano continúa, tras una pantalla de sacos terreros, una vieja garita militar que durante años se guardó en el Museo de los Aliados y volvió a su lugar con la reunificación. Ésta también aportó dos grandes fotografías colocadas sobre un mástil en mitad de la calle: el retrato amable de un joven soldado ruso aparece cuando se mira hacia el norte; en su reverso, el rostro de un soldado norteamericano marca el comienzo del dominio aliado. “Usted está dejando el sector americano”, avisa en inglés, ruso y francés un gran letrero lateral, probablemente uno de los objetos más fotografiados a lo largo de los años en este Checkpoint Charlie, que fue paso reservado para extranjeros y personal militar.

Debajo de la calzada estaban las instalaciones de control de los pasajeros del metro que pretendían pasar a Berlín Oriental. Los convoyes de la U-6 tenían su última parada en Kochstraße. Luego seguían su ruta sin detenerse en las estaciones del sector comunista, con la salvedad de la Friedrichstraße Bahnhoff: eran estaciones fantasma, en las que la escasa iluminación dejaba ver las patrullas que vigilaban los desolados andenes. Los vagones volvían a abrir sus puertas una vez alcanzado de nuevo Berlín Occidental. La existencia de estaciones abandonadas en lo que fue el concurrido centro del Berlín de principios del siglo XX (se repetía en otras líneas, como la del S-Bahn que pasa por la Potsdamer Platz y Unter den Linden) constituía una de las mellas más elocuentes provocadas por la confrontación de bloques en la geografía urbana de Berlín.

Un héroe a cada lado

Entre los episodios relacionados con el Muro, uno singularmente angustioso fue el que se vivió a pocos metros del Checkpoint Charlie. Un monolito en la Zimmerstraße recuerda el punto en el que cayó herido Peter Fechter, un joven de 18 años que murió desangrado ante la impotencia de los policías occidentales y la inexplicable inmisericordia de las Grenztruppen, las tropas de frontera orientales. El 17 de agosto de 1962, un año después de que se hubiera tendido la partición física de la ciudad, Peter Fechter y otro amigo suyo de Berlín-Este saltaron la primera valla del Muro (éste era doble, con un pasillo interior para patrullas), pero cuando se disponían a superar la segunda fueron descubiertos por los guardas fronterizos, que llegaron a efectuar dieciséis disparos. Mientras su acompañante consiguió pasar a Berlín-Oeste, Fechter resultó malherido. Quedó tendido durante cincuenta minutos en una agonía a la que desde Occidente no se podía poner fin, porque era invadir territorio germanoriental. Únicamente pudo hacérsele llegar un botiquín de primeros auxilios, que la debilidad del muchacho le impidió utilizar. La inacción de los guardas de la RDA, parapetados tras la primera alambrada, quizá podría explicarse por el temor a ser víctimas de algún francotirador si quedaban desprotegidos en el corredor, pero su actitud fue interpretada como una prueba despiadada de la monstruosidad del régimen. Las llamadas de socorro de Fechter, cada vez más débiles, fueron seguidas por decenas de personas apostadas en el borde norteamericano y su caso provocó una gran conmoción a ambos lados: estaba clara la impiedad de la RDA para quien intentaba huir y también el nulo riesgo que iban a asumir los aliados en prestar auxilio. Finalmente el joven fue recogido moribundo por las Grenztruppen y falleció pocas horas después.

Si a un lado del Muro se guardó el recuerdo de Peter Fechter, al otro se cultivó la heroicidad de Reinhold Huhn. El primero fue uno de los ochocientos fugitivos muertos en su intento de cruzar la frontera interalemana (más de ciento sesenta en el Muro de Berlín); el segundo, uno de los veintisiete soldados fronterizos germanorientales que perdieron la vida al procurar impedir las fugas. Ambos cayeron con apenas dos meses de diferencia, en lugares separados por una sola calle. Huhn resultó disparado el 18 de junio de 1962 en la Schützenstraße. Cuando controlaba a varias personas que estaban a punto de huir por un túnel, una de ellas sacó un arma y le mató. Su féretro fue paseado por Berlín-Este sobre un camión repleto de coronas de flores. La RDA cambió el nombre de la Schützenstraße por el de Reinhold-Huhn-Straße y allí instaló un pebetero con esta inscripción: “Su muerte es nuestro compromiso. Los asesinos no escaparán a su merecido castigo”. La llama fue custodiada por soldados y velada periódicamente por delegaciones extranjeras y grupos de escolares. La calle ha vuelto a su nombre original, como otras denominaciones transformadas por la República Democrática, y, a diferencia del monolito dedicado a Fechter, erigido tras el Cambio, nada recuerda ya a Huhn.

La noche del Wahnsinn

Puesto como ejemplo de entrega en la defensa de la inviolabilidad del Muro, en realidad Huhn no pudo servir de modelo a los guardias que la noche del 9 de noviembre de 1989 vigilaban el puesto del Checkpoint Charlie, cuando miles de ciudadanos se agolparon frente a sus garitas exigiendo la apertura de la verja. En una noche de desconcierto, sin órdenes precisas, pero con la intuición de que no podían disparar contra la multitud, las Grenztruppen acabaron por dejar que la corriente de la historia arramblara con lo que se le ponía por delante. Ocurrió aquí y en los otros pasos fronterizos interberlineses. Fue la noche del Wahnsinn (locura), la palabra que todos repetían ante la impotencia para describir en todos sus trascendentales matices la fuerza de los sentimientos; algo absolutamente inesperado para los berlineses y para las propias autoridades, y un magno ejemplo de cómo un gazapo puede alterar a veces el curso de la historia.

“Sofort, unverzüglich” (en el acto, sin demora). Günter Schabowski, portavoz del Comité Central del SED, no era consciente de que al decir esas palabras desbocaba los acontecimientos, a los que la RDA ya no pudo ponerles brida. Schabowski daba cuenta en el Centro Internacional de Prensa de la Mohrenstraße, sede ahora del Ministerio de Justicia, de la sesión del Comité Central que aún estaba en curso. El régimen se aprestaba a dar mayores facilidades a los ciudadanos germanorientales para viajar al extranjero. La crisis había comenzado en el verano, después de que el 2 de mayo de ese 1989 Hungría cortara la alambrada de su frontera con Austria. A mediados de agosto más de seiscientos ciudadanos de la RDA pasaron a Occidente por la ciudad húngara de Sopron, aprovechando una fiesta popular que allí se celebraba. Largas caravanas de Trabis enfilaron entonces, para supuestas vacaciones, la ruta hacia el país hermano. En septiembre, diez mil “veraneantes” atravesaron la frontera austríaca. En ese “votar con los pies”, las embajadas de la RFA en Praga y Varsovia se llenaron de demandantes de asilo germanorientales. El 30 de septiembre la RDA se vio obligada a permitir que trenes especiales atravesaran su territorio transportando a Alemania Occidental a esos 6.300 fugitivos. La Policía tuvo que enfrentarse a miles de personas que pretendían subirse al paso de los “trenes de la libertad”. La situación era imparable, pero el viejo Honecker trató de hacer oídos sordos a la advertencia de que “la vida castiga a quien llega demasiado tarde”, lanzada por Gorbachov en Berlín durante los fastos de celebración de los cuarenta años de la RDA, entre el 6 y el 8 de octubre. Honecker, que aún entonces proclamaba que el Muro seguiría cien años, fue apartado del poder el 18 de octubre y sustituido por Egon Krenz. Se sucedieron las “manifestaciones de los lunes” en la ciudad Leipzig y el 4 de noviembre cerca de un millón de personas se congregó en la berlinesa Alexanderplatz. En esas concentraciones, de la reclamación democrática del “Wir sind das Volk” se pasaría fácilmente a la exigencia de la unidad alemana con el “Wir sind ein Volk” (del “somos el pueblo” al “somos un pueblo”). Krenz aprobó concesiones sobre las salidas al extranjero, pero resultaban insuficientes. Finalmente se decidió permitir viajar a cualquier país, incluida la RFA y Berlín-Oeste, a todo el que presentara una solicitud, acompañada de pasaporte.

Eso era estrictamente lo que Schabowski debía anunciar esa tarde-noche del 9 de noviembre de 1989. Pero el portavoz del Comité Central no se percató de que la normativa entraba en vigor al día siguiente, ni tampoco hizo especial hincapié en que las solicitudes requerían su usual tramitación. Schabowski había dejado la cuestión para el final de la rueda de prensa. A las 18.53 horas, a una pregunta de un periodista de la agencia de noticias italiana Ansa, el dirigente dio lectura a una hoja que Krenz le había dado pocos minutos antes y que no había examinado previamente con detenimiento. “¿Cuándo entra esto en vigor?”, inquirieron los periodistas. “En mi opinión, en el acto, sin demora”, respondió, sin sospechar la reacción que se iba a desencadenar. A partir de aquí los sucesos se precipitaron. Agencias de noticias, televisiones y radios anunciaron la apertura del Muro, mientras el Comité Central seguía su reunión ajeno a lo que comenzaba a ocurrir en las calles. Los berlineses orientales empezaron primero a acercarse a los puestos fronterizos para comprobar qué había de verdad en la noticia; luego, agolpadas ya multitudes, pasaron a exigir libre acceso a Berlín-Oeste. Al final, superadas por los acontecimientos, las Grenztruppen no tuvieron más remedio que abrir las puertas de par en par, mientras que los berlineses congregados al otro lado recibían con vítores a sus “compatriotas”. El Muro comenzó a caer hacia las 22.30 en el puesto de la Bornholmer Straße; seguirían en poco tiempo los de Invalidenstraße, Sonnenallee, Oberbaumbrücke... A las 0 horas, el Checkpoint Charlie era una fiesta.

Café de espías

Esa noche, cuando aún estaba por ocurrir todo esto, el propietario del Café Adler (6), en la esquina Friedrichstraße/Zimmerstraße, se lamentaba de la insostenible situación económica de su negocio, con un previsible cierre en el horizonte. Durante la Guerra Fría, el café había servido como lugar de encuentro entre espías e informantes, pero aquellos años gloriosos ya habían pasado. La situación cambiaría en cuestión de minutos. Redactores del vecino Tageszeitung fueron los primeros en celebrar allí la buena nueva y cuando salieron a la calle con botellas de champán fueron fotografiados equivocadamente como los primeros berlineses orientales en cruzar la frontera. En realidad, los del otro lado tenían un lugar más añorado donde festejar la caída del Muro. Cientos de ellos acudieron a la Kurfürstendamm, adonde el metro, en horas extras, les transportó gratuitamente. A pesar de la incontenida alegría, la celebración no empalmó con el día siguiente. “Como conozco a mis berlineses, sé que a las 11 de la noche se irán a la cama”, había advertido un alto mando policial comunista para convencerse de que quienes se habían agolpado junto al Muro se marcharían pronto sin conseguir su propósito. Se equivocó en lo de la hora (también subestimó lo que tantos pueden conseguir en tan poco tiempo), pero todos volvieron a dormir a sus casas en la temprana madrugada, pues al día siguiente había que trabajar. Derribado el Muro, ¿para qué tratar ya de huir del país? Ironías de la historia: el Muro se levantó para evitar que la gente se marchara, y veintiocho años después cayó exactamente para lo mismo.

A partir de esa noche de noviembre, no han faltado clientes en el Adler, entre turistas que visitan el Checkpoint Charlie y curiosos por conocer cómo era un bar de espías. El local se encuentra en el edificio más antiguo que ha pervivido en la Friedrichstraße, pues sus primeros pisos datan de 1738. Toma el nombre de una antigua farmacia que se encontraba en esa esquina, como se indica en la fachada.

Estrella de David

El Muro se había delineado siguiendo los límites de la zona de ocupación soviética. Al acabar la Segunda Guerra Mundial, el reparto territorial entre las potencias vencedoras se ajustó a las divisiones de distritos previamente existente en la ciudad. Desde la creación del Gran Berlín en 1920, una nueva redistribución administrativa interna fijó en la Zimmerstraße la frontera entre los distritos de Mitte y Kreuzberg. Por más que ello suponía la partición de la Friedrichtstadt, su tramo sur siempre había sido menos elegante. Según Fontane, en 1867 había lugareños que recordaban que “la Kochstraße trazaba una frontera entre ciudad y arrabal; en aquella reinaba el ruido, en ésta el silencio”. Esa diferencia se mantiene en la actualidad.

En mantener el silencio, precisamente, parece concentrarse el Jüdisches Museum (7) (Lindenstraße 9-14), cerrado en sí mismo, tras sus altas paredes de cemento y sus recubrimientos de acero. Supone un pequeño desvío de la línea recta de la Friedrichstraße, pero su visita compensa para los interesados en arquitectura y para quienes deseen conocer la tradición secular de los judíos en Berlín. El Museo Judío no está dedicado al Holocausto, sino a la vida cotidiana de la comunidad hebrea berlinesa, pero si su contenido deja el destino trágico del pueblo elegido para otras exposiciones que existen en la ciudad, su continente remite como única idea al exterminio judío. Obra de Daniel Libeskind concluida en 1998, su característico estilo deconstructivista representa la disfiguración de la estrella de David. Las rasgadas aberturas de sus paredes, como latigazos inmisericordes, arrojan una elocuente luz en su interior. La llamada “torre del Holocausto” es un espacio vacío al que se entra por un corredor subterráneo; su estrecha planta transmite sensación de agobio. En el exterior, las 49 estelas del “jardín del exilio”, plantadas con olivos, significan la añoranza de Israel. Su número, además de bíblico (siete veces siete), remite al año 1948 en el que se creó el Estado judío, la columna 49 es la que representa a Berlín. El Jüdisches Museum se extiende también al edificio contiguo, un palacete del siglo XVIII en el que Berlín-Oeste había habilitado el museo de la ciudad, cuyos fondos se traspasaron después al centro homólogo del antiguo Berlín-Este (Märkisches Museum).

La Piazza del Popolo berlinesa

La Friedrichstraße termina en la Mehringplatz, una plaza redonda que en su momento fue el límite sur de la ciudad. Como en Roma, el corso de la Friedrichstraße concluye en su particular Piazza del Popolo. Actuando como esquinas exteriores de la Mehringplatz existen dos edificios de similar apariencia. A la derecha (Lindenstraße/Alte Jakobstraße) queda la sede del poderoso sindicato IG Metall, construida en 1929 por Erich Mendelsohn. Su factura viene a ser imitada a la izquierda (Stresemannstraße/Wilhelmstraße) por lo que desde 1997 es la Willy-Brandt-Haus, la central del Sozialdemokratische Partei Deutschlands (SPD).

La Hallescher Tor, con su hermoso puente sobre el Landwehrkanal, era la puerta hacia Halle. Habíamos arrancado al norte de la Friedrichstraße con la visita a un cementerio, y aquí, al otro lado del canal y de nuevo fuera de lo que había sido el perímetro de la ciudad, existe otro camposanto digno de mención. En él se encuentran las tumbas de destacados personajes de los siglos XVIII y XIX, como el escritor E. T. A. Hoffmann, los arquitectos Georg Wenzeslaus von Knobelsdorff y Karl Ferdinand Langhans, y el músico Felix Mendelssohn-Bartholdy.

La Mehringplatz (8) ha cambiado de denominación varias veces, a golpes de historia. Desde 1947 lleva el nombre de Franz Mehring, un dirigente e historiador socialista anterior a la Gran Guerra, escogido porque había dado clases en la escuela del SPD que hubo en una próxima calle. También porque permitía compensar la entonces incómoda memoria militar prusiana: la plaza se había bautizado en 1815 como Belle-Allianz-Platz a raíz de la batalla de Waterloo. No obstante, la remodelación del arquitecto Hans Scharoun realizada al final de la década de 1960 conservó la Friedenssäule (Columna de la Paz) que el escultor Christian Daniel Rauch compuso para celebrar los treinta años de la victoria sobre Napoleón. La plaza había nacido en 1734 con el apelativo de Rondell cuando se trazó el Akzisemauer, la muralla del siglo XVIII. Las tres puertas situadas al oeste de la ciudad tenían como antesala tres plazoletas de distintas formas geométricas: el círculo del Rondell, el octógono de la Leipziger Platz y el cuadrado de la Pariser Platz. Ésta última era entonces el acceso más noble a Berlín.
© Emili J. Blasco

jueves 15 de octubre de 2009

EL CRUCE DE FRIEDRICHSTRABE/UNTER DEN LINDEN EN BERLIN





Hubo un tiempo en que el centro de Berlín estuvo en este punto en el que se topan las dos principales vías de Mitte. Es “el cruce” de la ciudad por antonomasia. Su actual apariencia ha retomado definitivamente el espíritu de intersección que siempre tuvo, no lejos del mito que ha guardado el imaginario compartido de los berlineses, fomentado por grabados y fotografías de época que muestran el ajetreo urbano que en su día tuvo esta encrucijada. Dedicar un capítulo a un cruce puede parecer desmesurado, sobre todo cuando lo que se observa en él no tiene casi nada de particular. Pero la confluencia con Unter den Linden da oportunidad para tomar un receso en nuestro camino y hacer algunas consideraciones sobre la propia Friedrichstraße.

Unter den Linden nació en siglo XVI como un paseo que salía de la primitiva ciudad fortificada y se dirigía al bosque del Tiergarten. Cuando la población comenzó a crecer, más allá de sus fosos apareció la Dorotheenstadt (Ciudad de Dorotea). Esta parcela de tierra entre Unter den Linden y el Spree era el regalo de bodas del Gran Elector a su segunda esposa, Dorothea von Holstein. Su urbanización data de 1668. Su desarrollo propició el asentamiento al sur de Unter den Linden, a partir de 1688, de un nuevo ensanche bautizado como Friedrichstadt (Ciudad de Federico), en honor del heredero. Éste subió al trono como príncipe elector Federico III, un título que cambiaría en 1701 al autoproclamarse “rey en Prusia” como Federico I. A partir de entonces, la conocida como Querstraße (Calle Transversal) pasó a denominarse Friedrichstraße.

La Friedrichstraße, por tanto, está unida en su nombre al nacimiento de Prusia y a la toma de conciencia de una entidad política que se abría camino entre las potencias tradicionales de Europa. Esa voluntad de ser del Estado prusiano, del que daría cuenta y al mismo tiempo retroalimentaría la doctrina de Hegel, se materializó en varias huidas hacia delante, todas acompañadas de un incremento territorial y un aumento del título de la cabeza del Estado. Primero fue la autocoronación en 1701 en Königsberg (hoy el enclave ruso de Kaliningrado) del mencionado Federico I como rey en la naciente Prusia, a partir de la Marca de Brandemburgo y la adquisición al noreste de los territorios de la Orden de los Teutones. Luego siguieron, a mediados del XVIII, las guerras de Silesia de Federico II, que le permitieron proclamarse “rey de Prusia”. Un siglo después, la campaña franco-prusiana de Bismarck conformó un imperio alemán gobernado desde Berlín, con un Guillermo I aupado en Versalles al pedestal de Káiser. Este título de emperador era el máximo que tradicionalmente habían adquirido las más altas autoridades de Occidente, pero Hitler aún lo quiso sobrepasar como Führer de un Imperio de Mil Años. Toda esta progresión fue una lucha con la historia por acelerar lo que en el concierto continental había requerido largos procesos de sedimentación. Forzar el tiempo acabó por desquiciar un nacionalismo sin paciencia para la educación. Prusia tiene en 1701 su fecha fundacional y en 1945 su año oficial de defunción, aunque algunos valores prusianos y parte de su acotación geográfica pervivieron con la RDA. Se trata de una biografía paralela a la de la Friedrichstraße, que se vería cortada por el Muro. Y así como la reunificación volvió a empalmar la calle, también ha crecido la reivindicación de unas raíces históricas de las que los berlineses y los germanorientales no deberían ser privados. Prusia no fue sólo militarismo –presente igualmente en otros Estados–, como la centenaria vida de la Friedrichstraße pone de manifiesto.

“Corona de Doncellas” en un tráfico fluido

La vida de la Friedrichstraße fue bullicio desde temprana hora, sobre todo en este punto. De él se quejaba ya Heinrich Heine en 1822 a raíz del éxito popular de El cazador furtivo, la más famosa ópera de Karl Maria von Weber, estrenada aquellos días a tan sólo unos cientos de metros, en el teatro del Gendarmenmarkt. Alojado en una casa cercana al cruce, donde hoy se encuentra la fachada del Grand-Hotel en Unter den Linden, Heine no oía más que cantar por todas partes la misma canción. “¿Aún no ha oído hablar de Freischütz de Maria von Weber? ¿No? ¡Hombre infeliz! ¿Pero no ha oído de esa ópera al menos el Jungfernkranz? ¡Hombre dichoso!”, escribía en una de sus cartas desde Berlín. Heine admitía el valor de la obra, pero lamentaba lo pegadizo de las arias y el coro de la ópera. “No hago más que levantarme de buen humor por la mañana, que toda mi alegría queda a un lado cuando ya muy pronto los escolares tararean el Jungfernkranz al pasar por mi ventana. No pasa una hora, y la hija de mi casera se levanta con el Jungfernkranz. Oigo a mi barbero subir las escaleras cantando el Jungfernkranz. La pequeña lavandera llega ‘con espliego, mirto y tomillo’. Y así continúa. Mi cabeza amenaza con estallar. No lo puedo soportar”. Heine no exageraba. Esta ópera romántica tuvo un éxito inmediato y sus canciones se incorporaron rápidamente a la cultura popular. Un siglo después, por ejemplo, la melodía del Jungfernkranz (Corona de Doncellas) sonaba como telón de fondo en una boda de la película Berlin Alexanderplatz (1931), basada en la novela de Döblin.

Es difícil imaginar la congestión que llegaría a tener este punto, porque hoy es de un tráfico asombrosamente fluido, como en todo Berlín. Ello se explica por la escasa densidad de población de la capital –3,5 millones de habitantes repartidos en nada menos que ochocientos noventa kilómetros cuadrados–, pero sobre todo a la singularidad biográfica berlinesa: la organización urbanística a partir de dos centros que se fueron expandiendo en sentidos opuestos ya antes de la Segunda Guerra Mundial, el hecho de que su parte histórica se hubiera despoblado de personas y negocios al ser trazado por ella el Muro, y la inexistencia de un polo económico financiero en un Berlín que durante decenios se vio privado de ser el centro de una potencia mundial. Como consecuencia de ello, los desplazamientos en coche de un lado a otro suelen ser normalmente rápidos. El tráfico sólo es lento en algunas vías y eso a la única hora verdaderamente punta: las cinco de la tarde, cuando los alemanes salen de su trabajo y toman alguna de las autopistas urbanas para cubrir la distancia hasta su casa.

La antigua Esquina de los Tres Cafés

La intersección entre Unter den Linden y Friedrichstraße fue conocida durante una larga época como la Drei-Café-Eck (Esquina de los Tres Cafés). El más famoso de esos tres establecimientos era el Kranzler, situado en el lado suroeste del cruce, donde hoy está el Grand-Hotel (1). A principios de siglo XIX, el pastelero vienés Johann George Kanzler abrió aquí un sencillo café. Con la remodelación realizada en 1834 por el arquitecto August Stüler, las dependencias se extendieron a toda la planta baja y el primer piso, y se acondicionó también una terraza en la propia calle. Destruido un año antes de terminar la Segunda Guerra Mundial, el Café Kranzler reapareció en la Kurfürstendamm, convirtiéndose en uno de los símbolos de Berlín-Oeste, donde sigue abriendo sus puertas.


En la punta sureste estuvo entre 1877 y 1924 el Café Bauer, un verdadero café vienés adornado con extraordinario lujo: recargados estucos dorados, paredes llenas de cuadros, lámparas de araña y tapicerías de terciopelo. En su centro se abría un patio de luz al que daban las balconadas de dos pisos superiores. En el Bauer se podían leer seiscientos periódicos y revistas de todo el mundo, o al menos eso dicen las crónicas. No tan lujoso ni tan internacional fue el complejo de ocio, con bar, restaurante y baile, que la RDA abrió después en el mismo emplazamiento. Fue un frecuentado lugar de encuentro de los berlineses orientales, de forma que su nombre, Lindencorso (2), lo ha querido mantener el grupo automovilístico Volkswagen para su sede representativa en la capital. El nuevo edificio cubre con unas arcadas el retranqueo que las autoridades comunistas habían diseñado como punto de arranque de una ensanchada Friedrichstraße, plan que no se completó a diferencia de lo ocurrido en la Wilhelmstraße.

En la acera de enfrente, al otro lado de Unter den Linden, se encontraba el tercero de los populares cafés: el Hotel y Café Victoria. En uno de esos portales, además, estuvo el Schall und Rauch (Son y Humo), la sala que dio a luz en 1902 la fórmula del cabaret berlinés. Presagios burlones: se trata del punto que más tardó en sumarse a la horma de la intersección perfecta, cubriendo el descampado que allí dejó la RDA y suprimiendo el hotel que el régimen mimó como escaparate internacional, que después subsistiría con oferta de precios ridículos para quienes querían experimentar en su propio cuerpo la estética del realismo socialista. Upper-East-Side (3), de los arquitectos GMP, es ahora vitrina para grandes marcas de moda, en los metros cuadrados más caros de la ciudad.

Para completar el cruce, queda referirse a la esquina noroeste. En ella se levanta desde 1936 la Haus der Schweiz (4) (Casa de Suiza). El edificio cuenta con una escultura de Guillermo Tell en el vértice de sus fachadas. Se trata de una de las pocas construcciones de Unter den Linden que apenas se vieron afectadas durante la Segunda Guerra Mundial, en un paseo que resultó especialmente machacado por los bombardeos.

Los Hombrecitos del Semáforo

Al cruzar de acera en acera, el paso en el semáforo posiblemente lo habrá dado la silueta de un hombrecito verde con sombrero. Son los Ampelmännschen (Hombrecitos del Semáforo): el verde, que camina –¡hacia la izquierda!, como correspondía en un país comunista–, y el rojo, que junta sus pies y extiende los brazos para impedir el paso. Lo normal es que desde que hemos comenzado el recorrido por Berlín nos hayamos topado ya con varios de ellos. Se trata de los antiguos semáforos de la RDA, que el Senado berlinés finalmente salvó de la desaparición tras la presión popular de los ciudadanos orientales. En los años siguientes a la reunificación, la presencia de los Ampelmännschen era recordatorio a cada momento de que nos encontrábamos en el este de la ciudad. Luego se han ido extendiendo también por el oeste.

Perdidas otras muchas señas de identidad, los berlineses orientales han luchado por mantener al menos ésta. La recobrada unidad alemana, más que una reunificación, fue una opa de Alemania Occidental sobre la Oriental, tanto en términos oficiales, pues no hubo fusión de países sino la integración del territorio de la RDA en la RFA, como en términos prácticos, ya que el estado de aquélla era demasiado ruinoso para exigir un pacto entre iguales. Cuando los germanorientales (Ossies, en el argot nacional) echan en cara a sus compatriotas del otro lado su falta de consideración hacia tradiciones saludables de la RDA, los germanoccidentales (Wessies) siempre recuerdan que todo el país ha incorporado una señal de tráfico que antes no existía en la RFA. Se trata de una flecha verde fija que, en el poste del semáforo, tiene prioridad sobre las señales luminosas para girar hacia uno u otro lado. No se les ocurre otro ejemplo, porque no lo hay. De forma que el monigote del semáforo se convirtió, sin pretenderlo, en símbolo del difunto Berlín-Este y adorna todo tipo de objetos de las tiendas de recuerdos. Yo mismo los compré –el verde y el rojo– como llaveros para sendos juegos de llaves y aún los sigo utilizando.

Y ya que hablamos de mobiliario urbano, también es oportuno mencionar otro diseño berlinés, éste extendido a todo el mundo: la columna de considerable diámetro que se utiliza para pegar carteles publicitarios. En Alemania se la conoce como Litfassäule (Columna de Litfass), pues apareció en 1854 como monopolio del impresor Ernst Litfass. En realidad, la idea se debió al entonces jefe de Policía de Berlín, Karl Ludwig von Hinckeldey, que tras la proliferación de pasquines pegados en las paredes a raíz de la revolución de 1848 quiso limitar ese medio de expresión. Así, encargó a Litfass la instalación de ciento cincuenta columnas por la ciudad y le concedió los derechos de su explotación publicitaria, monopolio que se mantuvo hasta 1880 y que aportó a la familia del impresor una buena fortuna. Debido a su forma ancha, algo abombada en el centro, las columnas recibieron el mote de “las damas gordas”.

La curvatura de la Tierra

Llevamos un buen rato en el cruce, y Heine recomendaba no permanecer aquí mucho tiempo parado, pues “uno aquí se constipa; sopla un fatal viento entre la Hallescher y la Oranienburger Tor”. Entre ambas Tor hay 3,3 kilómetros de longitud, lo que convierte a la Friedrichstraße en la calle más larga del centro de Berlín. Notoriamente más extensa sería después la recta que empalma las calles Unter den Linden, 17 de junio y Bismarck, pero para los contemporáneos de Heine la “gran” Friedrichstraße era una inmensidad. “Si se observa ésta, se puede uno representar la idea de la infinidad”, anotó el escritor romántico. Durante mucho tiempo se aseguró a los niños en la escuela que la curvatura de la Tierra se podía comprobar si uno se ponía en un extremo de la calzada y miraba hacia el punto opuesto. La explicación fue válida –su demostración empírica es otra cosa– hasta que el Muro cortó la calle a la altura de la Zimmerstraße. La Friedrichstraße vuelve a estar hoy abierta de lado a lado, pero seguramente en las clases de geografía se buscarán otras referencias menos próximas para ganar la fe de los pupilos sobre la redondez del planeta.

La idea de la longitud de la Friedrichstraße, en cualquier caso, es un continuo en la literatura berlinesa, probablemente porque se ve remarcada por la estrechez de la vía. Sus veintidós metros de anchura no son los propios de un bulevar. Robert Walser se sentía impresionado, en un artículo de 1909, por esa angostura: “Arriba hay un estrecha tira de cielo, abajo el liso y negruzco suelo”. Y George Grosz la dibujó en 1918 en un aprisionado revuelto de personajes diversos y edificios. Esa es la perspectiva que podemos tener desde este cruce con Unter den Linden, cuando comenzamos a descender por el tramo sur de la Calle de Federico.



© Emili J. Blasco

miércoles 14 de octubre de 2009

LOS SOCIALDEMOCRATAS ALEMANES BUSCAN EL ACERCAMIENTO CON DIE LINKEN



(Notimex).- Miembros del Partido Socialdemócrata de Alemania manifestaron su interés de tratar con “más normalidad” a La Izquierda, que durante la campaña para los comicios del pasado 27 de septiembre rechazaron de forma tajante una eventual alianza.
Las filas del Partido Socialdemócrata (SPD) se llevan a cabo amplios cambios de personal y fuertes discusiones sobre el curso a seguir luego de los negativos resultados que se obtuvieron en los comicios.
El SPD, que en los últimos 11 años formó parte de la coalición de gobierno en Alemania, alcanzó apenas 23 por ciento de aceptación, es decir 11 puntos porcentuales menos que en 2005, al tiempo que la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y los Liberales conformarán el nuevo gobierno.
Sigmar Gabriel, quien ocupa el cargo de ministro de Medio Ambiente en funciones y es el nominado para ocupar la presidencia del SPD, señaló que se desea establecer relaciones con La Izquierda “sin tener miedo”.
Se mostró en cierta medida abierto para eventuales coaliciones de gobierno con los izquierdistas y señaló que no tiene nada en contra de una coalición tal si ello funciona tan bien como en Berlín.
Destacó que tampoco se opone a “reflexionar” sobre una eventual coalición con los izquierdistas a nivel federal en 2013, y subrayó que sin embargo debe haber coincidencias en cuanto al “contenido”.
Gabriel indicó que no obstante una eventual coalición no debe considerarse como algo que sucede “automáticamente”, y precisó que las mayorías políticas “son algo más que mayorías aritméticas”.
La política socialdemócrata nominada para el puesto de secretaria general del SPD, Andrea Nahles, destacó asimismo su interés por mantener una relación “normal” con La Izquierda, y señaló que debe verse a esa fuerza política como un contrincante más.
Respecto al moderado porcentaje de votos que alcanzaron ambos políticos durante su nominación el lunes en las filas de los socialdemócratas, Gabriel y Nahles resaltaron que se trató de un resultado “sincero”.
Destacaron el descontento que existe entre los miembros del partido luego de la picada que sufrió el SPD en las elecciones generales, y añadieron que se deberá discutir sobre el papel que deberá asumir la fuerza política.
Los candidatos nominados para ocupar la presidencia y la secretaría general del SPD se presentarán para su votación durante la asamblea general del partido, a celebrarse del 13 al 15 de noviembre próximo en Dresde.
La Izquierda, cuyas raíces provienen en parte del partido gobernante en la ex República Democrática Alemana (RDA), aumentó en los últimos años su número de simpatizantes y en los pasados comicios generales logró 11.9 por ciento de los votos (3.2 puntos porcentuales más).
Expertos alemanes señalaron por su parte en días anteriores que las fuertes pérdidas de votos del SPD se debieron a que no pudo ofrecer una opción segura para una eventual coalición de gobierno, sólo apeló a tratar de impedir un gobierno de liberales y conservadores.
Agregaron que asimismo la canciller federal alemana, Angela Merkel, y su partido Unión Demócrata Cristiana, se favorecieron de los logros obtenidos durante la gran coalición de gobierno, mientras que los socialdemócratas quedaron relegados

martes 13 de octubre de 2009

EL AUTO QUE HORADÓ EL MURO DE BERLIN


Con ocasión del XX Aniversario de la Caída del Muro de Berlín, el Trabant vuelve a la escena. El Salón del Automóvil de Frankfurt acaba de dar a conocer un nuevo prototipo… que apenas conmovió a los apasionados del cochecito que vino del Este.
No hay que esperar un eco metálico al golpear la carrocería del automóvil. El ruido que escapa tiene reminiscencias de Historia. No la de los textos escolares, sino la que es bien real y apasionante, y que no deja de sorprendernos.
Una historia encarnada en un pequeño vehículo, que Reinhard Müller, el presidente del Trabantclub suizo, utiliza para salir de vacaciones. “Doy vuelta a la llave, enciendo el motor de dos tiempos y me voy a dar un paseo con mi Trabant.”
“Tomar el volante de un Trabant, el popular cochecito que circulaba por las carreteras de la Alemania del Este, es como sumergirse en el pasado”, explica. Al evocar esas imágenes, se hunde en el recuerdo de la noche del 9 de noviembre de 1989, cuando Europa y el mundo entero asistían, estupefactos, a la caída del Muro de Berlín.
Y el fan del Trabant contempla nuevamente la imagen de esa caravana de carritos, sobrecargados de equipajes y de chiquillos, cruzando la frontera que separaba las dos Alemanias.
Ataúd ambulante
El Trabant es el símbolo del vehículo denominado “del pueblo”. Producida entre 1957 y 1991, la unidad estaba dotada de un motor de dos tiempos y una carrocería en ‘duroplast’, un material plástico, reforzado con fibra de vidrio, lana y algodón, poco resistente a los choques y que la hacían un ataúd ambulante. El Trabant estaba disponible en tres colores diferentes (crema, azul y verde claro).
La “carcachita”, que apenas alcanzaba los 100km/h, producía grandes cantidades de gas de escape. Y a pesar de todo, encarnaba el sueño de los ciudadanos del Este que debían dar prueba de una infinita paciencia antes de poder adquirir una.
El Trabantclub suizo
Símbolo de la República Democrática de Alemania durante más de cuarenta años, hoy, el ‘Trabi’ – como se le llama afectuosamente – se ha convertido en objeto de culto, codiciado por los coleccionistas. En Internet, diversas páginas le son consagradas y son incontables los admiradores del cochecito venido del Este. Un entusiasmo que existe también en Suiza.
En Zwingen, cantón de Basilea, se encuentra la sede oficial del Trabantclub suizo. “Fue fundado en Zúrich, casi por casualidad. Alguien había deslizado un mensaje en el parabrisas de un Trabant, con la inscripción ‘¡llámeme!’, y así comenzó todo.”
En la actualidad, el club cuenta con 86 miembros, precisa Reihnard Müller. Su pasión por el vehículo se remonta a los años setenta, cuando viajaba regularmente a Alemania del Este para ver a sus amigos. “Es allí donde nació mi amor por el Trabi. Compré el mío en Augusta, Alemania, en 2002″, recuerda.
Reinhard Müller aprovecha tanto como puede su pequeña perla, y en cuanto tiene oportunidad, la saca de su garaje para dar una vuelta por las carreteras de la Meseta. “Generalmente, la gente voltea a mirarnos y nos saluda con curiosidad. El Trabant es fácilmente reconocible y suscita siempre un cierto interés”, destaca, divertido.
¿De hecho, cómo podría pasar inadvertido un coche bautizado ‘Satélite’, (’Trabant’, en alemán)? El Sputnik, el satélite puesto en órbita por los rusos en 1957, tampoco pasó inadvertido para Occidente. Ese mismo año, fecha del XL aniversario de la Revolución de Octubre, comenzaba la producción del automóvil símbolo del Este.
Gran ‘comeback’
Después del Volkswagen New Beetle, el Fíat 500 o incluso el Mini, corresponde al Trabant marcar su retorno a la escena automovilística. Y fue en el Salón de Francfort, del 17 al 27 de septiembre, en la ciudad de las orillas del Main, que fue presentado el nuevo modelo, versión eléctrica y de color verde.
La empresa bávara Herpa, más conocida por sus modelos reducidos, y la sociedad Indikar, con sede en Sajonia, especialista en la construcción de carrocerías de automóviles, lanzaron juntas la comercialización de la nueva versión de este mito.
Semejanza discutible
“Se trata de un coche sin historia y sin encanto particular. El antiguo Trabant y sus funciones reducidas a lo esencial está ligado a la historia de un pueblo y de un país. Personalmente, no creo en esta nueva edición del Trabant”, confiesa Reinhard Müller.
Realmente, el Trabant NewTrabi, nombre del nuevo prototipo, no es más que un primo lejano del modelo utilitario de antes. Y aunque reencuentra su silueta cuadrada original, su motor eléctrico no tiene nada qué ver con la versión de antaño, que lanzaba gases azulados y fétidos, típicos de los motores de dos tiempos.
La nueva edición será completada con paneles solares para permitir recargar las baterías del vehículo. Ideal para el manejo en la ciudad, su autonomía es de aproximadamente 200 kilómetros. La producción debe comenzar en 2012 y el precio variará entre 20.000 y 30.000 euros.
En suma, se trata de un vehículo que no tiene ya mucho de popular, pero que podría adjudicarse los laureles del coche más ecológico del año…
Luca Beti,
(Traducción: Marcela Águila Rubín)

domingo 11 de octubre de 2009

12 DE OCTUBRE DIA DE LA GUARDIA CIVIL




La Guardia Civil monta su museo de los horrores en la Ciudadela
Por primera vez, los guardias civiles salieron ayer de sus cuarteles de la Avenida de Galicia para honrar a la Virgen del Pilar. El cuerpo policial, en su intento de acercarse al pueblo de Nafarroa, no se olvidó de homenajear a la División Azul.



Aritz INTXUSTA I

Iruñea, que recibe este domingo la visita de la Falange Española, vivió ayer otro acto, una exhibición de la Guardia Civil, que podría suscribir el mismo lema que la concentración falangista: «Por la unidad Nacional, Navarra, por España». Lo cierto es que, más que acercar, la exhibición espantaba. A pesar de que por una vez los guardias civiles se esforzaban por sonreír tras sus gafas negras, la gran mayoría de los que cruzaron ayer por la tarde la Ciudadela de Iruñea, lo hicieron por el punto más alejado de la exposición. Eso sí, mirando de reojo y con recelo qué es lo que hacían allá tantos coches de patrulla y tantos guardias civiles de uniforme.

En total, una treintena de personas pululaba por la exposición, incluidos los agentes de paisano para hacer bulto, fotógrafos y periodistas. Los policías se desvivían por parecer amables, en particular con los niños. Les montaban en las motos de los agentes de tráfico, le daban a la sirena y, en lugar de piruletas, los agasajaban con pegatinas y bolígrafos rojigualdos.

De los cinco o seis stands, había dos que daban particularmente miedo. El primero, el del armamento, compuesto por fusiles, subfusiles, y rifles de precisión que los agentes no dudaban en prestar a los curiosos.

La otra mesa que impresionaba era el de los antidisturbios. Distintas bocachas, con sus correspondientes pelotas de goma, pero también cizallas y martillos para soltar encadenados y las enormes porras, cascos y escudos. Por endulzarlo un poco, colocaron a una agente rubia para mostrar los juguetes de los antidisturbios.

Completaba la muestra una exhibición de perros adiestrados: detección de explosivos y lecciones de orden. Finalmente, quedó un tanto deslucida ya que el anunciado perro especialista en detección de drogas se encontraba de patrulla.

Tricornios y cascos

El verdadero museo de los horrores se encontraba a cubierto, en una de las salas de exposiciones de la Ciudadela. Allí se había colocado una exposición de emblemas, distinciones y sombreros de la Guardia Civil en distintas etapas de su historia. Se trata de la colección personal de un guardia civil destinado en Arguedas. Entre las piezas, por supuesto, relucían distintos símbolos franquistas.

Había tricornios de gala, boinas, banderines... Un altísimo guardia civil daba las explicaciones. Era el único, además del Papa en una fotografía, que llevaba tricornio de los más de 20 agentes que se encontraban en la exposición.

La última parte de la muestra no daba lugar a engaño. La Guardia Civil está orgullosa de lo que hoy es, pero también de todo lo que ha sido y representa. Remataban la exposición unas fotografías de La Calavera, una división de guardias civiles que se convirtieron en «héroes» del bando nacional durante la Guerra Civil. Luchaban en Teruel, y se enfrentaron en una sangrienta campaña contra los republicanos de Tarragona, Castellón, Valencia, Cuenca y Guadalajara. Tan brutales fueron sus combates que acabaron por adoptar por emblema una calavera sobre fondo negro.

Tras las fotografías de los hombres de la calavera, y junto a una mesa de canapés y zumos, se encontraba una sección dedicada a la División Azul. En los carteles explicativos, únicamente se apuntaba que se hablaba de guardias civiles que se habían sumado al bando alemán durante la guerra. Siempre eludiendo pronunciar la palabra nazi. Pero el intento de omisión daba más bien poco resultado. Una de las vitrinas estaba presidida por un casco con dos emblemas: la bandera española y un águila imperial con la cruz gamada entre sus garras.

viernes 9 de octubre de 2009

60 ANIVERSARIO DE LA REPUBLICA DEMOCRATICA ALEMANA


Por: Nina Hager (*)

En los últimos meses, en la República Federal Alemana (RFA), se está utilizando un gigantesco aparato propagandístico para recordarse del 60º Aniversario de la RFA.
Los 60 años de existencia de la RFA son pintados como una historia llena de éxitos puros, sin opción; mientras que la REPÚBLICA DEMOCRÁTICA ALEMANA (RDA) se pinta fúnebre, inmovilista y un país de injusticia, la “segunda dictadura”.
En esta RFA, se hacen esfuerzos masivos para callar no sólo el pasado fascista sino también la responsabilidad que le corresponde al capital alemán por lo que se iniciara en 1933, por el 1º de Septiembre de 1939, tratándose –igualmente- de dejar de lado sus implicaciones y de silenciar las causas originarias de la división de Alemania.
La intención evidente: hacerle creer a todo el mundo que nunca existiera un Estado alemán, la RDA, donde la gente no tenía miedo de perder su trabajo ó su vivienda, donde la educación no dependía del bolsillo, donde la política de paz y el antifascismo era razón de Estado.
Entre dos sistemas antagónicos
Después de derrotado el fascismo alemán, en Mayo de 1945, se dividió Alemania en cuatro zonas de ocupación.
En las zonas de ocupación estadounidense, británica y francesa bastante pronto se emprendieron los pasos para restaurar el capitalismo, contándose con el apoyo de las potencias de ocupación. Durante la Guerra Fría, fueron EE.UU. y los otros países capitalistas punteros en aquella época, utilizando en Europa todo el potencial político y económico de Alemania Occidental en contra de la Unión Soviética y los países de Democracia Popular.
Más tarde –acompañando la fundación de la República Federal Alemana en 1949- los nazis de antaño volvieron a los cargos y funciones: en la industria, la política, en las estructuras jurídicas y militares, en los servicios secretos.
Diferente el desarrollo en la zona de ocupación soviética. Conforme a las resoluciones del Acuerdo de Potsdam y apoyado por la Unión Soviética, se optó por una vía de desarrollo democrático-antifascista.
Se efectuaron reformas fundamentales, más adelante determinantes para la construcción y la política de la RDA. Entre ellas figuraron: la reforma agraria; la expropiación de los criminales nazi y de guerra de sus empresas; se transformaron en propiedad social los más importantes medios de producción; se ejecutó una reforma trascendental de la enseñanza escolar y la educación superior; la garantía legal de la total igualdad de género; se fijaron los derechos de las generaciones jóvenes; todo ello incluyendo que de forma sistemática se inculcaban y cuidaban las tradiciones antifascistas.
Se convirtieron en base de la nueva política exterior, el respeto consciente del Acuerdo de Potsdam, el reconocimiento de las fronteras resultantes de la II Guerra Mundial, la creación y mantenimiento de relaciones amigables con todos los países, sobre todo con la Unión Soviética, el compromiso de prestar la fuerza entera por la defensa de la Paz.
El 7 de Octubre de 1949 se fundó la RDA, hecho acontecido en condiciones políticas y económicas iniciales extremadamente complejas, como la ubicación en el límite entre dos sistemas sociales antagónicos. En los años subsiguientes la Unión Soviética y la RDA repetidas veces presentaron propuestas con vistas a una Alemania única, neutral, desmilitarizada.
Una experiencia socialista
La RDA, más pequeña y económicamente mucho más pobre, en comparación con la República Federal, pudo existir y desarrollarse sólo con el apoyo de la Unión Soviética y de los países de Democracia Popular en desarrollo y, más en adelante, por ser parte de la comunidad de los países socialistas.
El Programa del DKP (por las siglas en alemán del actual Partido Comunista Alemán) dice al respecto de los logros y progresos de la RDA: “La República Democrática Alemana, bajo el liderazgo del Partido Socialista Unificado de Alemania (PSUA), le puso límites al poder del imperialismo alemán. Durante cuatro décadas en una parte de Alemania fue removido el dominio de los monopolios y de los bancos. La liberación del fascismo le abrió al pueblo alemán posibilidades favorables para la creación de un orden antifascista-democrático en toda Alemania. Sin embargo, esta oportunidad sólo se aprovechó consecuentemente en la parte oriental de Alemania o sea en la zona de ocupación soviética, que luego fue la República Democrática Alemana (RDA). Con la RDA se constituyó en el territorio alemán una alternativa socialista al imperialismo alemán. La RDA, su antifascismo consecuente, su lucha por la paz, por la distensión y por el desarme así como la realización de derechos sociales elementales, forman parte de los logros más grandes del movimiento obrero alemán y son parte del patrimonio humanista en Alemania.”
Derrota, memoria y certeza
Tanto más amargo el quebranto y la derrota del socialismo en Europa y el fin de la RDA.
Decisivos para ello fueron el atraso económico y la productividad deficiente de la economía nacional de la RDA en comparación con la RFA. No obstante todavía en 1989 la RDA figuraba entre las 20 naciones industriales más fuertes del mundo.
De importancia esencial fueron una democracia deficitaria y otros aspectos más.
La razón interna principal para la derrota del socialismo real en Europa y también en la RDA consiste en el estancamiento creciente de las relaciones sociales. No se logró darle al Socialismo, en base a sus propios principios y de acuerdo al nivel de desarrollo alcanzado, empujes revolucionarios de desarrollo cada vez nuevos.
Desde mediados de los años 80, a más tardar, el desarrollo social estaba estancado.
En el verano de 1989, cuando el gobierno de la URSS, bajo Gorbachov, “desistió” de la RDA, el “destino” de ella quedó sellado.
Ya la unión monetaria y económica realizada a inicios de 1990 significaron la toma de posesión de la RDA por la RFA; la entrega de Alemania Oriental al gran capital.
Las cuestiones de poder y propiedad estaban resueltas en favor de los grandes monopolios, los bancos y las compañías de seguro.
El 2 de Octubre de 1990 la RDA se asoció a la República Federal Alemana acorde al Artículo 23 de la Constitución de la República Federal Alemana.
Desde entonces, los que en la RFA están en el poder están haciendo todo lo posible por deslegitimar y difamar la RDA, para cambiar la historiografía.
No obstante, no han logrado ni extinguir la memoria, ni la certeza de que el Socialismo, sí es viable.
(*)Vicepresidenta del Partido Comunista Alemán (DKP).

jueves 8 de octubre de 2009

DIE LINKE,UN TROYANO EN EL CORAZON DEL CAPITALISMO ALEMAN


KAOSENLARED
Cuando se indaga sobre el origen de "Die Linke" apenas hay datos más remotos que la caída del muro de Berlín. Pero las aguas subterráneas arrastran una honda de movimiento más larga de lo aparente

Al retroceder hacia el ayer para comprender el origen de “Die Linke” (La Izquierda) apenas se encuentran episodios y antecedentes que lleguen más atrás de la caída del muro de Berlín. Pero aunque las aguas subterráneas se mueven casi siempre de forma más lenta que en la superficie del río, su honda de movimiento es frecuentemente más larga de lo aparente.
De regreso al pasado contemplamos los hitos más evidentes que marcan el proceso de crecimiento e implantación de Die Linke como una realidad firme y creciente en la sociedad alemana. Y lo hacemos en un camino inverso que nos permita ir viendo de qué modo la retrospectiva jalona los pasos que van desde el éxito electoral del pasado domingo 30 de Septiembre de 2009 a la fecha de una aparente derrota (noche del jueves 9 de noviembre de 1989) para quienes imaginaban posiblesalvaguardar el socialismo mediante muros protegidos por alambre de espino y la Volkspolizei o “policía del pueblo”.
Veinte años después, rememorando la novela de Alejandro Dumas, la izquierda sobreviviente de la extinta RDA se ha extendido por toda la Alemania unificada como una imparable mancha de aceite.
El pasado domingo Die Linke obtenía (datos oficiales provisionales del gobierno alemán a 28 de Septiembre) un 11,9% de los votos y 76 actas de diputado para el Bundestag (el mejor resultado de su corta historia), convirtiéndose en el 4º partido en representación parlamentaria, pisando los talones al tercer partido, los liberales del FDP (14,6%, el partido que gana más votos y escaños, y desplazando a los verdes (Die Grünen) al 5º puesto.
El 30 de Agosto, sólo un mes antes, en los 3 Estados del Este alemán en el los que se celebraban elecciones –Sajonia, Turingia y El Sarre-con resultados de un 21% y 28 escaños (segunda fuerza política), 27,3% y 27 escaños y 21,3% (tercera fuerza política y ascenso desde un 2,3% en 2004) y 11 escaños. Primer elemento de reflexión: El Sarre es feudo histórico de Lafontaine, que fue su ministro presidente durante varias legislaturas.
Los resultados en el Este de Alemania no deben de sorprender pues es en esa zona en la que el PDS (antecedente ex comunista de Die Linke) ha sido un partido de muy fuerte raigambre desde las primeras elecciones regionales y municipales de la Alemania unificada.
En las elecciones al Parlamento Europeo del 7 de Junio de este mismo año, Die Linke alcanzaba el 7,5% y 8 eurodiputados, aún como quinta fuerza política, tras los verdes y los liberales.
En 2008 Die Linke entra en los parlamentos regionales de Hesse (5,1%), Baja Sajona (7,1%) y Hamburgo (6,5)% y en 2007 entra en el parlamento de Bremen, lo que va ampliando la extensión de La Izquierda hacia el oeste, de fuerte tradición histórica anticomunista. Es de destacar que la Alemania Federal que había llegado a prohibir al Partido Comunista Alemán (DKP) hubo de tragarse la evidencia de que el segundo cinturón de seguridad antirradicales (listón del 5% para alcanzar representación parlamentaria) fuese saltando hecho añicos Estado asociado tras Estado asociado alemán y especialmente en el Oeste dónde dicho cinturón de seguridad había funcionado en las elecciones federales de 2002 en las que en esa zona del país el entonces PDS había quedado limitado a un modesto 4%
Ha cogobernado, como PDS con el SPD en el estado federado de Mecklemburgo-Pomerania Occiental hasta 2006
Fundación en 2005 del WASG (Trabajo y Justicia Social-la Alternativa Electoral), escisión del ala izquierda de la socialdemocracia y con fuerte apoyo de sindicalistas, como consecuencia del desencanto por la evolución derechista de la coalición “rojiverde” (PSD y Die Grünen) del período de 1998 a 2005. Oskar Lafontaine se incorporó a él en Junio de 2005, siendo desde entonces su máximo dirigente.
En el mismo año el PDS cambia su nombre por el de Die Linkspartei.PDS (El Partido de la Izquierda. PDS).
Ambos pasos son el antecedente de la presentación de los dos partidos en coalición a las elecciones federales alemanas de Septiembre de 2005 en las que alcanzan el 8,7%.
Dos años más tarde (16 de Junio de 2007) la fusión de ambos partidos da lugar al nacimiento a Die Linke, acordado previamente en
Desde 2001, como PDS entonces (Partido del Socialismo Democrático) cogobierna con los socialdemócratas del SPD la ciudad de Berlín
En 1998 rompió por primera vez el cinturón de seguridad nacional del 5% en las elecciones al Bundestag y alcanzar 37 actas de diputado.
En las elecciones de 1994 el PDS tuvo que soportar una brutal campaña anticomunista de los demócrata-cristianos de la CDU, atemorizando a los votantes comunistas del Este de Alemania. La campaña, conocida como “Red Socks” (calcetines rojos) estaba destinada a provocar el desistimiento en el apoyo al PDS en la extinta RDA, combinando palo y zanahoria (comportamiento inversor en el Este en función de los resultados electorales). A pesar de todo el PDS ganó la mayoría en 4 distritos del Este, alcanzó el 4,4% nacional y logró entrar en el Bundestag con 30 diputados
El 4 de Febrero de 1990 se refunda como PDS y se inicia la ruptura con el pasado estalinista del SED pero sin renunciar a los aspectos valiosos recogidos de la experiencia de la RDA.
El 16 de Diciembre de 1989 Gregor Gysi, abogado de disidentes comunistas como Robert Havemann o el comunista verde Rudolf Bahro, junto con los disidentes comunistas Stefam Heym y Christa Wolf, entre otros, crean el SED (antiguo Partido Socialista Unificado de Alemania, comunista)-PDS, en el que en un primer momento conviven antiguos estalinistas junto con comunistas democráticos. Se inicia una doble y contradictoria dinámica de renovación ideológica dentro de la tradición de origen.
Hasta aquí el lector inteligente puede extraer ya algunas conclusiones: Die Linke es una izquierda ex comunista que se niega a integrarse en la socialdemocracia clásica, al contrario de lo que han hecho la mayoría de los partidos ex comunistas del desaparecido “socialismo real”.
También puede deducirse que su implantación de origen en los estados asociados del Este alemán es muy poderosa, lo que indica que la extinta RDA conectaba con amplios sectores de la población de aquel Estado y no sólo con las castas de aparacthikis (miembros del aparato del partido, funcionarios), familiares y, en general, sectores privilegiados del régimen.
De igual modo, es posible extraer el carácter plural, dentro de la izquierda de origen marxista, de Die Linke.
Así mismo, puede deducirse que la fusión entre el antiguo PDS y los socialdemócratas de izquierda del WASG ha dado carta de “respetabilidad” a una izquierda que muchos habían tildado de nostálgica o de mera resistencia de una parte de los alemanes, la de los ex ciudadanos de la extinta RDA, a integrarse en una nueva Alemania en la que les costaba reconocerse y de la que muchos de ellos se sentían marginados. Y que el acceso de Lafontaine a una de las dos presidencias del nuevo partido había ayudado a extenderlo mucho más allá de los estados federados del este alemán.
Incluso el hecho de que en su génesis fundacional hay una trayectoria de dirigentes que, lejos de perseguir a los disidentes comunistas y forzarlos hacia la conversión a la derecha y el capitalismo, busca integrarlos en un proyecto de socialismo radical y transformador.
Pero, ¿es suficiente esa aproximación para entender el fenómeno Die Linke, su capacidad de expansión hacia el Oeste, su crecimiento, sin apenas fracasos (2002), la revolución que está provocando en el sistema de partidos alemán y el atractivo que presenta para amplias capas de trabajadores alemanes, a pesar del ostracismo en el que la derecha y, la mayoría del SPD, pretenden continuar manteniéndole?
La respuesta es sencillamente no. Bajo la superficie de las aguas vivas se producen fenómenos ajenos a la vista del profano pero cuyos efectos pervivena lo largo del tiempo y dejan su impronta sobre lo aparente con mucha más fuerza de lo que los efectos visibles parecen querer decirnos.
Factores de un pasado más lejano que han dejado su sello en “Die Linke”:
En la izquierda alemana de raíz marxista no es ajena la idea democrática a la de transformación revolucionaria o socialista de la sociedad sino parte profundamente instalada en su código genético.
Federico Engels en su “Contribución a la crítica al proyecto del programa socialdemócrata-1891) planteó: “Está absolutamente fuera de duda que nuestro partido y la clase obrera sólo pueden llegar a la dominación bajo la forma de la república democrática. Esta última es incluso la forma específica de la dictadura del proletariado, como lo ha mostrado ya la Gran Revolución Francesa”.Para Marx y Engels la expresiones “dictadura del proletariado” y “república democrática” nada tienen que ver con las tergiversaciones posteriores que se hicieron de las mismas. Para ellos dictadura del proletariado equivalía a hegemonía política y de dirección del Estado por la clase trabajadora, llamada a ser la mayoría de la sociedad, como contraposición a lo que denominaron “dictadura de la burguesía” o hegemonía de sus intereses en el Estado y la sociedad. Pero siempre bajo las formas democráticas republicanas, tan opuestas a las experiencias de lo que en el siglo XX habrían de conocerse como Repúblicas Democráticas.
Engels será también preciso al respecto en otro párrafo de una obra anterior (“El programa de los emigrados blanquistas de la Comuna”.1874) “De la idea blanquista de que toda revolución es obra de una pequeña minoría revolucionaria se desprende automáticamente la necesidad de una dictadura inmediatamente después del éxito de la insurrección, de una dictadura no de toda la clase revolucionaria, del proletariado, como es lógico, sino del contado número de personas que han llevado a cabo el golpe y que, a su vez, se hallan ya de antemano sometidas a la dictadura de una o de varias personas”. Ante la clarividencia de este párrafo, uno siente la tentación de hacer traslaciones hacia episodios de trascendencia histórica fundamental del siglo XX. Es evidente que en esa concepción de los fundadores del marxismo no estaba la sustitución de la dominación de clase por la de vanguardia que actuara en su nombre.
Bastante más tarde (polémica con los dirigentes de la Comuna de Cronstadt) Rosa Luxemburgo sería aún más explícita:“...Es un hecho incontestable que sin una libertad ilimitada en la prensa, sin una libertad absoluta de reunión y de asociación, la dominación de las amplias masas populares es inconcebible.” “...las tareas gigantescas a las que se han aplicado los bolcheviques con valor y resolución, necesitan la educación política más intensa de las masas y una acumulación de experiencias que nunca es posible sin libertades políticas. La libertad reservada sólo a los partidarios del gobierno, sólo a los miembros del partido, por muy numerosos que sean, no es libertad. La libertad es siempre la libertad del que piensa de otra manera. No por fanatismo por la ‘justicia’, sino porque todo lo que hay de instructivo, de saludable y de purificador en la libertad política depende de esto y pierde su eficacia cuando la libertad se convierte en un privilegio.” “Jamás hemos sido adoradores de la democracia formal, continuaba Rosa Luxemburgo, “para nosotros esto quiere decir sólo una cosa: siempre hemos distinguido entre el fondo social y la forma política de la democracia burguesa. La tarea histórica que incumbe al proletariado una vez llegado al poder, es crear la democracia socialista en el lugar de la democracia burguesa y no suprimir toda democracia. Y continuaba: “...esta dictadura (del proletariado) consiste en la manera de aplicar la democracia y no en su abolición. Esta dictadura debe ser obra de la clase y no de una pequeña minoría que dirige en nombre de la clase; ...ahogando la vida política en todo el país, es fatal que la vida en los soviets mismos esté cada vez más paralizada. Sin elecciones generales, sin libertad ilimitada de prensa y de reunión, sin lucha libre entre las opiniones, la vida se muere en todas las instituciones públicas, se convierte en una vida aparente donde la burocracia es el único elemento activo.”

Poco tenía que ver la tradición marxista alemana, la auténtica fuente del marxismo, con las afirmaciones de Lenin:“Pero la dictadura del proletariado, es decir, la organización de la vanguardia de los oprimidos en clase dominante para aplastar a los opresores, no puede conducir tan sólo a la simple ampliación de la democracia. A la par con la enorme ampliación del democratismo, que por primera vez se convierte en democracia para los pobres, en un democratismo para el pueblo, y no un democratismo para los sacos de dinero, la dictadura del proletariado implica una serie de restricciones puestas a la libertad de los opresores, de los explotadores, de los capitalistas. Debemos reprimir a éstos, para liberar a la humanidad de la esclavitud asalariada, hay que vencer por la fuerza su resistencia, y es evidente que allí donde hay represión, donde hay violencia, no hay libertad ni hay democracia”. (El Estado y la revolución). La experiencia mostraría luego el arbitrario modo de decidir quien era opresor, explotador o capitalista. Si la denominación era insostenible siempre quedarían a mano las acusaciones de agente del capitalismo o burgués frente a cualquier disidencia.
Las trayectorias políticas son herederas de las tradiciones en las que se asientan, por mucho que traten de superarlas de un modo positivo. El marxismo en su raíz alemana había conocido la democracia formal y no pretendía abolirla sino hacerla real para la inmensa mayoría de la población, no sólo en sus vertientes económica y social sino también en la política. Por el contrario, la tradición autocrática zarista no pudo ser el germen para crear una cultura democrática en los revolucionarios que habrían de instaurar un nuevo sistema político y económico.
No debe sorprendernos que a pesar de que la RDA fuera uno de los regímenes más estalinistas del bloque socialista (Erich Honecker fue uno de los dirigentes comunistas más duramente enfrentados a los procesos de reformas introducidas en la URSS, ya que sabía que el destino del Estado de la RDA estaba inexorablemente unido al soviético) las convicciones democráticas no hubieran muerto dentro del SED (Partido Socialista Unificado Alemán). A finales de 1977 aparece en la RDA el manifiesto de la Liga de los Comunistas Democráticos de Alemania en la revista occidental “Der Spieguel”, por imposibilidad de hacerlo en las publicaciones oficiales de la RDA. La Liga que agrupaba a altos y medios funcionarios del SED demandaba una reforma democrática que preparara la reunificación con la otra Alemania. “La alternativa” del comunista, luego comunista-verde, Rudolf Bahro aparecería en agosto de 1977. Luego saldría de “Die Grünen” en 1985 por la aceptación de este partido del sistema capitalista.
Pero hay un hecho en el carácter de “Die Linke” que no debe de ser considerado como un factor de importancia menor. La pertenencia al mismo partido de socialdemócratas de izquierda y de militantes de trayectoria democrática.
La historia de la izquierda alemana es dramática. La I Guerra Mundial que dividió a socialdemócratas de derecha, que apostarían por la guerra, y socialistas de izquierda que acabarían fundando la Liga Espartakista y el luego el KPD (Partido Comunista de Alemania). La Liga Espartakista lanzó un llamamiento revolucionario, aplastado por los socialdemócratas de derecha que, al mando de Fiedrich Ebert y de Gustav Noske, reprimiría a sangre y fuego a los insurgentes con la ayuda del ejercito y de los grupos fascistas de “Freikorps” y asesinaría a Rosa Luxemburgo y a Karl Liebknecht, arrojando sus cadáveres al río.
Los años sucesivos serían tiempos de terribles enfrentamientos y desencuentros irreconciliables entre el SPD y el KPD, unos facilitando con su inacción el ascenso del nazismo, otros insistiendo más en el desencuentro que en la necesidad de la unidad de acción para frenar al NSDAP. A pesar de los encendidos llamamientos de Liev Trotsky a la unidad de acción entre socialdemócratas y comunistas en un frente único obrero contra el fascismo y más tarde del frente único defensivo para aplastar al nazismo, ambas izquierdas estaban demasiado ciegas en su competencia particular por la hegemonía dentro de la izquierda. Y en esto llegó Hitler.
Desgraciadamente el ser humano aprende más de sus fracasos que de sus aciertos y, salvando todas las distancias que no resistirían la más mínima comparación entre aquel momento y el presente, lo cierto es que la izquierda alemana parece estar aprendiendo algo de sus derrotas más recientes.
El desmonte del Estado del Bienestar alemán primero, a manos del canciller socialdemócrataGerhard Schröder con su “Agenda 2010” y luego de la “Grossen Koalition” de la democracia cristiana de Ángela Merkel y de los socialdemócratas.
Los costes sociales de la reunificación y los ajustes durante el período de la crisis capitalista han sido estos años especialmente duros para la clase trabajadora. La voladura de los servicios sociales, el incremento del paro, el descenso del nivel de vida, las medidas antipopulares facilitaron la salida de la corriente de izquierda de la socialdemocracia y su fusión con el PDS en un único partido: “Die Linke”.
¿Qué es “Die Linke” hoy?:
Para la derecha alemana el fantasma de Carlos Marx que vuelve a la superficie. Para el centro, SPD, el retrato de su mala conciencia que le está provocando una terrible sangría entre los trabajadores que le abandonan hacia esta nueva izquierda. Para los sectores más extremistas una izquierda que claudica integrándose en una socialdemocracia de izquierda, como si el pueblo alemán hubiera sido traicionado en una supuesta voluntad revolucionaria sólo existente en sus cabezas.
“Die Linke” es muchas cosas. Por de pronto, una izquierda que no se reconoce en la resignación frente el sistema ni en la socialdemocracia de los últimos 50 años en Europa y que está ayudando a girar a la izquierda a la sociedad alemana a la vez que es el reflejo de dicho giro.
En segundo lugar, reclamo enormemente sugerente y atractivo para muchas izquierdas del Viejo Continente que saludan sus éxitos, intentando sumarse al carro de su victoria electoral más reciente, declarándose homólogos del partido alemán, como IU, que nada tiene que ver con él, más que una leve apariencia y el compartir grupo parlamentario europeo, o como Batasuna cuyas similitudes con “Die Linke” son=0.
En tercer lugar, unespacio de convivencia de socialdemócratas de izquierda, comunistas, excomunistas, trotskistas, unidos un dificilísimo equilibrio entre ser un partido de gobierno en muchos ayuntamientos y algún estado federado y un partido de lucha y resistencia frente a la ofensiva capitalista.
Pero también un partido al que el debate interno, vivo, rico, muchas veces contradictorio, no le interioriza ni le impide la acción política. Y un partido para el que el nominalismo y el nombre de la cosa es secundario cuando el programa político está claro: ganar espacios para la izquierda, aglutinar a todas las fuerzas sanas y transformadoras alemanas, recuperar iniciativa de combate y usar las instituciones y la calle como palancas de cambio social y político.
Un partido de nuevo tipo que no teme que sus discusiones transciendan a la calle, sino que las estimula para hacer partícipes a los trabajadores y a los sectores populares de los debates de izquierda, pero que se encuentra unido en la lucha política.
Un partido en el que, hasta hoy, las discusiones entre “realos” y “fundis” (realistas y fundamentalistas) se están saldando con una afortunada capacidad de influirse y respetarse mutuamente, muy lejos de aquellos debates entre fundamentalistas y realistas de “Die Grünen” de los años 80 del pasado siglo que llevaron a imponerse a Joschka Fischer (que apoyó la guerra de Kosovo) y a Daniel Cohn-Bendit, tras el suicidio de Petra Kelly y del ex generalGert Bastian.

Un partido, por qué no decirlo, que tendrá posiblemente pronto que resolver la terrible presión del poder político hacia su institucionalización como partido domesticado del sistema o continuar siendo una propuesta de lucha en la calle y de presencia en las instituciones para usarlas como caja de resonancia de esas luchas contra la burguesía.
De momento, hay un caballo de Troya dentro del sistema alemán que hace pensar si sería del todo quimérico el final de la bella y tierna película “Good Bye Lenin”, en la que el protagonista como acto final de amor a su madre, comunista integra que está en proceso de enfermedad terminal, le crea una nueva “realidad” audiovisual en la que el muro de Berlín no ha caído sino que ha sido derribado por las autoridades de la RDA y su consecuencia ha sido una Alemania unificada en la que ha triunfado el socialismo.

miércoles 7 de octubre de 2009

20 AÑOS DESPUES DE LA REUNIFICACION ALEMANA: SUEÑOS PERDIDOS




Harald NeuberBerlín,
PRENSA LATINA
"Ahora está unido lo que debe estar unido", dijo el ex canciller alemán Willy Brandt (1969-1974) en un discurso pronunciado en Berlín el 10 de noviembre de 1989. Un día antes había caído el muro de Berlín. Miles de personas de Alemania Occidental y de Alemania Oriental podían viajar al otro lado del país. Veinte años después, el entusiasmo por la reunificación alemana ha retrocedido, sobre todo en la parte oriental.Con la toma de la economía de la antigua RDA por la parte occidental, comenzó la mayor desindustrialización vista desde la Segunda Guerra Mundial. En pocas semanas, decenas de miles perdieron sus puestos de trabajo.Las consecuencias perduran hasta hoy. Pasados 20 años de la caída del muro, muchos habitantes de los territorios de la antigua RDA no ven ninguna perspectiva.Según datos de la Oficina Federal de Estadísticas de Alemania, solamente el año pasado emigraron alrededor de 51 mil personas de los nuevos estados federales.En total, desde 1991 se han ido cerca de 1,1 millones de habitantes de la parte oriental a la parte occidental del país. 165.000 personas abandonaron su antiguo lugar de residencia durante el año 1991.Norbert Müller, vocero de la organización Juventud de Izquierda en el Land de Brandeburgo, conoce las razones. "En la campaña electoral de las últimas semanas hablamos con cientos de jóvenes", expresó Müller a Prensa Latina en Berlín.Una joven recibió durante su formación como peluquera 200 euros, dijo él, menos que la ayuda social. "Además, muchos aprendices no son aceptados", expresó el joven político. Por eso se van tantas personas al occidente.La situación económica se refleja en el estado de ánimo de la población. Según una encuesta reciente, el 42 por ciento de los alemanes orientales ven el futuro de forma positiva, mientras que en el occidente todavía piensan así el 55 por ciento de las personas.Los activistas políticos que abogaron por una reforma del socialismo en la antigua RDA no juegan ningún papel en la actualidad."Muchos defensores de los derechos humanos y civiles de entonces han presenciado las consecuencias de la adhesión de la RDA: desindustrialización, desempleo masivo y reducción de los derechos sociales y políticos en la parte oriental, escribió el historiador y periodista Manfred Behrendt, fallecido en 2006.El número de seguidores del "Nuevo Foro", en el cual se llegaron a organizar más de 200 mil ciudadanos, se redujo a tres mil 500. En 1991 todavía pertenecían al grupo "Democracia Ahora" 650 personas, y 200 a la organización "Iniciativa por la Paz y los Derechos Humanos"."Con el fin de la RDA, sus opositores habían cumplido su misión", según las palabras de Behrendt, quien se hizo popular como autor del libro "La Liquidación de la RDA"."En 1989 teníamos la esperanza de que la Guerra Fría se acabara", expresó a Prensa Latina Hans Modrow, el último presidente de Gobierno de la RDA, en una entrevista en Berlín. "Teníamos la esperanza de que llegara un tiempo de paz". Sin embargo, esa esperanza no se hizo realidad, dijo el político, quien hoy tiene 81 años: "El mundo es hoy más inseguro y violento." Según Modrow, en 1989 hubo una reunificación de Estados, pero Alemania todavía no ha logrado la unión social y política.

martes 6 de octubre de 2009

EN BERLIN ESTE HAN VENCIDO LOS COMUNISTAS



Contra lo que se podía pensar, ha sido en la Alemania del Este, la antigua RDA, y más concreto en Berlín este donde se ha obtenido los mejores resultados. Los años 90 fueron muy duros para los comunistas en la Europa del Este, la reacción anticomunista llevo en algunos casos hasta a la persecución (recordemos la, hasta hace poco, ilegalización de las Juventudes Comunistas de Bohemia y Moravia, R. Checa). Hoy, como hace 20 años, la esperanza sopla del este.
Alemania, conocida como la “locomotora europea”, espero y deseo que se convierta en la “locomotora socialista”. Un cambio tan importante en Alemania, como que Die Linke se convirtiera en partido con ciertas probabilidades de gobernar, frenaría la deriva neoliberal y cuasi totalitaria que viene tomando la UE desde Maastricht.
A los que más fastidia esto: a los socialdemócratas. Normal, yo siempre lo he dicho: “el futuro de la izquierda transformadora pasa por la caída de la socialdemocracia”. El PSOE no es más que un partido de contención anta unas posibles ganas de cambio, absorbe los impulsos de cambio (como el surgido tras el 11-M) para convertirlos en politicas reaccionarias. Pero eso en Alemania parece que está cambiando.
Enhorabuena Die Linke. 20 años después, la bandera roja vuelve al cielo de Berlín.
“Ottobre vedrà volare bassi gli avvoltoi dell’occidentefacce di operai al muro assieme all’uguaglianza tra la gentetra le cannonate e l’asfalto rosso Ilijc partiràandrà per il mondo, cercherà il suo amore, solidarietà”

lunes 5 de octubre de 2009

LA NUEVA BATALLA DE BERLIN



La perspectiva Nevski

La victoria de Die Linke en los distritos orientales de Berlín en las últimas elecciones generales alemanas supone, sin duda, una irrefutable prueba de resistancia ante quienes afirmaron, en 1989, que la historia había terminado. En un presente muy presente, que no mira precisamente al pasado, ésta victoria de Die Linke en los barrios populares de la capital alemana --el bello corazón de Europa-- viene a certificar algunas verdades:
--Éticamente, Berlín se divide en dos: en el Oeste --antaño paraíso de diferentes izquierdismos-- gana hoy la CDU (el PP alemán). Ganan las ganas de continuar la guerra en Afganistán, ganan las "bondades" del capitalismo y gana una enorme "ceguera consciente", ajena a los terribles efectos provocados por el actual sistema comercial (imperialista) en el mundo y en Alemania. Gana, en suma, la visión hegemónica ofrecida por los medios, una realidad precocinada y aplastantemente llena de prejuicios. El votante del CDU, acomodado, no quiere renunciar a lo que él/ella califica como "estilo de vida". Pues que no renuncie.
--Pero que tampoco se extrañe de convivir con la inquietud de que, muy cerca de su casa, en el mismo Berlín, millones de personas siguen organizadas entorno a otra idea del mundo y de la vida. En efecto, la victoria de Die Linke en el Este de Berlín quizá tenga algo de resistencia de clase. Pero tiene, sobretodo, mucho de resistencia moral. Es un voto que no tiene ganas de seguir con la guerra de Afganistán, que está harta de que Europa se siga paseando por el mundo de la mano de los "señores de la guerra" norteamericanos. Una deseable futura victoria de Die Linke en Alemania llevaría más rápido la paz al Oriente Medio que cualquier falsa iniciativa promovida por quienes llevan décadas proponiendo guerra.
--Un voto, el de Die Linke, modesto pero que puede cambiar seriamente el mundo, que habla de frenar los desmanes (financieros, laborales, ecológicos) que el capitalismo está creando, y que, lo más importante, propone cosas concretas para superarlo, como trabajo público, reparto de las horas de trabajo, fin de los privilegios bancarios, fin de los sueldos directivos y, en definitiva, creación de condiciones para un mundo más sostenible.
--Die Linke es una alternativa al SPD. El SPD ha demostrado que puede pactar hasta con el diablo para conservar el poder y de jugar al juego "financiero" y turbocapitalista. Los cuatro años de gobierno de SPD con la derecha han demostrado, además, una falta de escrúpulos en toda clase de cuestiones, como la mencionada guerra de Afganistán (promovida, también, por los Verdes), la ayuda extra con dinero público a las ruinas de la gran banca subprime y a la gran empresa privada endeudada alemana --que ha generado malas condiciones de trabajo y despidos en sus filiales españoles, por ejemplo (SEAT) y división entre la clase obrera--. El voto a Die Linke no transige con tal divisón entre los de abajo, sean del país que sean y manda a perseguir con la justícia los sobresueldos "rescatados" con dinero público.
--Die Linke es un buen experimento que podría cundir en Europa. Descontentos con los partidos socialistas oficiales, socialdemócratas radicales, comunistas antiguos y, sobretodo, comunistas nuevos, con buen discurso, una militancia inteligente, sin estridencias y anclados en el presente, no en el pasado. Tres o cuatro excelentes figuras públicas (Lafontaine, Gisy, Sahra Wagenknecht), caras no muy ajadas por la política, un ascendente moral impoluto (Rosa Luxembourg), una baza (Berlín Este) y ciudadanos que confían en ellos porque ofrecen diferencia y rompen con el "consenso".

viernes 2 de octubre de 2009

VUELCO DEL MAPA ELECTORAL DE LA IZQUIERDA ALEMANA



GARA
Después de su caída al vacío, los socialdemócratas alemanes entran en una fase que puede terminar en la elección de una nueva cúpula e incluso en otro programa político. Su principal rival serán los socialistas que podrán llegar al poder regional y también al nacional si se acoplan.
Ingo NIEBEL
El domingo, el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) perdió diez puntos, situándose en el 23%. Cuando su candidato principal Frank-Walter Steinmeier y el presidente del SPD, Franz Müntefering, aparecieron ante la prensa, querían pasar página a la derrota. El aún vicecanciller anunció que iba a dirigir el grupo parlamentario del SPD desde los bancos de la oposición y su jefe político añadió que seguiría frente al partido. Tanta frialdad resultó sorprendente dado que se trata de la mayor crisis de los socialdemócratas desde la fundación de la República Federal de Alemania en 1949. Nunca antes habían tocado este fondo histórico y dos de sus más importantes dirigentes miraban hacia adelante, hacia el congreso del partido que se celebrará a mediados de noviembre en Dresde y hacia las elecciones regionales de Renania del Norte Westfalia que serán en mayo de 2010.
Justamente desde allí se alzó ayer la voz más crítica con este comportamiento: la jefa del comité regional, Hannelore Kraft, fue la primera en exigir un cambio en la cúpula del partido. Otros le siguieron y hacia el mediodía, Müntefering dio a entender que estaría dispuesto a dimitir. Con ello, el SPD ha empezado con lo que suele ser habitual después de una debacle; la búsqueda de nuevo equipo directivo.
Sin embargo, la caída de la socialdemocracia no se debe al candidato ni siquiera a una falsa táctica, sino a problemas estructurales: carece de principios y de programa. Su Ejecutiva creyó que la fama de ser un partido «social» desde hace 146 años le daría suficiente fuerza como para evitar que los neoliberales llegasen al poder. De esta forma, la cúpula ha mostrado que no sabía aprender de los errores del pasado.
El SPD y su pérdida de valores
Ya en 2005, la mayoría del electorado pensaba que el SPD había dejado de ser un partido social cuando aprobó los recortes sociales para los desempleados, la llamada reforma «Hartz IV».
Cuatro años más tarde, el presidente socialdemócrata agravó la situación proponiendo que la edad de jubilación pasara de los 65 a los 67 años. Según una encuesta publicada el domingo, el 67% de los alemanes piensa que el SPD ha perdido definitivamente su carácter socialdemócrata. Por eso, el alcalde gobernador de Berlín, Klaus Wowereit, exige ahora una «renovación programática». Le siguen otros barones regionales que quieren recuperar la «justicia social» como característica principal del SPD. Sin embargo, fue justamente la generación de Müntefering y Steinmeier la que sacrificó este aspecto primero gobernando con Los Verdes (1998-2005) y después en coalición con la Unión Democratacristiana (CDU) de la canciller Angela Merkel.
El debate sobre un nuevo programa y la futura generación de líderes va mano en mano con la necesidad de formar gobierno en tres estados federales para no perder más terreno político.
En Brandemburgo, Turingia y País de Sarre, el SPD podría gobernar si consigue formar una alianza con su principal competidor, el socialista Die Linke (La izquierda), y Los Verdes. Pero en los dos últimos länder todo depende de los ecologistas, que ya no tienen el menor problema para gobernar con la CDU y, si les conviene, con los liberales del FDP.
Esta situación refleja asimismo que el SPD ha perdido importancia a nivel regional. El domingo, sólo superó a la CDU en dos de los once estados federales del oeste alemán. En Berlín, empataron con Die Linke en 20 puntos. En el País de Sarre, los socialistas le están pisando los talones, donde el marcador se quedó en 24 a 21 puntos a favor del SPD.
Ante estos resultados se podría pensar que Die Linke está acariciando el poder. Aunque a nivel nacional no sea así, en el este alemán es una realidad. En las elecciones regionales de Brandemburgo, el SPD se situó en 33 puntos, Die Linke en 27 y la CDU en 19. Después de Berlín, este länder podría ser el segundo gobernado por un bipartito «rojirojo», según la jerga política del país. Con ello, Brandemburgo no se va a convertir en un paraíso obrero, porque en la capital, la política social del Ejecutivo de Wowereit poco tiene que ver con principios socialistas.
Para unos, éste es el precio que un partido tiene que pagar cuando está en el poder, para otros, es una traición a los valores socialistas. Pero los sondeos dan la razón a la dirección de Die Linke, que opta por la colaboración con el SPD donde sea posible, porque el electorado cree más en las promesas de los socialistas que en las de los socialdemócratas. Además, toma a Die Linke como el partido de la «justicia social». Salvo en Brandemburgo y Berlín, en el este, es la segunda fuerza política un poco por detrás de la CDU y muy por delante del SPD. Pero en el oeste alemán, se mueve entre el 6 y 14%. Es aquí donde debe mejorar su organización y superar las luchas internas.
El futuro de Die Linke
De cara al futuro, los socialistas van a crecer porque el futuro gobierno de derechas acentuará la tensión social. Pero también para ellos vale lo que su mayor enemigo del siglo XIX, el canciller Otto von Bismarck, dijo: «La política es el arte de lo posible».
La frase es ambigua. Por lo general, se la interpreta como una invitación al posibilismo político que acaba con los principios de un partido. Por otro, no dice otra cosa que no se hace política en un espacio vacío sino en un terreno lleno de otros factores y actores que requieren de cierto arte para realizar sus planes.
Desde la década de los 80, los poderes fácticos han impuesto a los partidos antisistema que acepten las coordenadas existentes. Los Verdes recibieron el «certificado de gobernabilidad» cuando reconocieron a la OTAN. Para ello tuvieron que deshacerse de su sector pacifista, los denominados «fundamentalistas».
Para las elecciones europeas, Die Linke incluyó en su programa electoral la abolición de esta organización militar. El domingo, destacados socialdemócratas instaron a los socialistas a cambiar este punto para que se les reconozca como futuros socios.
Dado que Die Linke carece de un programa de partido, operando con unos «puntos claves programáticos», habrá que observar de cerca lo que dicen sus dirigentes y lo que deciden en sus congresos. En el fondo, está lo que dijo el ahora copresidente de Die Linke, Oskar Lafontaine, hace diez años poco después de dimitir como jefe del SPD. En aquella ocasión, opinó que, a largo plazo, no tendría sentido que en el este hubiera dos partidos con «objetivos más o menos socialdemócratas».
Merkel se prepara para formar un Gobierno de derecha, para satisfacción de los círculos de empresarios
La canciller alemana, Angela Merkel, se prepara ya para formar un nuevo gobierno con los liberales. Los conservadores de la Unión Demócrata Cristiana y Social Cristiana (CDU/CSU) de Merkel y sus aliados del Partido Liberal Demócrata (FDP) han logrado una cómoda mayoría de 332 de los 622 escaños del Bundestag, según los resultados oficiales emitidos ayer. De hecho, Merkel estaba segura de volver a ser canciller, pero sin el éxito del FDP se habría visto obligada a reanudar su «gran coalición» con los socialdemócratas con los que ha gobernado durante cuatro años.
Según un sondeo publicado por el semanario «Focus», los electores esperan que el nuevo gobierno se lance prioritariamente a la lucha contra el desempleo y la mejora de la educación. Pero también tendrá que lidiar con la muy impopular participación del Ejército alemán en Afganistán.
Una Merkel radiante anunció el domingo por la noche que su partido podía «celebrar la victoria» tras haber obtenido una mayoría clara para gobernar con los liberales. Sin embargo, la CDU/CSU registró su peor resultado desde 1949 con el 33,8% de votos.
La victoria de la derecha se debe a los liberales, que obtuvieron su mejor resultado, un 14,6%, y vuelven al poder tras once años. El FDP había hecho campaña a favor de una reducción de impuestos, a pesar del espectacular endeudamiento de Alemania. Ayer, el índice principal de la Bolsa de Frankfurt, el Dax, evolucionaba fuertemente al alza. El mercado quería esta nueva coalición de derechas.
«Es un voto claro para reformas valientes», se congratuló el presidente de la Federación de Cámaras de Comercio e Industria, Hans Heinrich Driftmann, en una entrevista al diario «Berliner Zeitung». Además de un alivio fiscal, los empresarios esperan una desregulación del mercado laboral, proceso que ya había sido iniciado por el canciller socialdemócrata Gerhard Schröder (1998-2005) y que continuó en estos últimos cuatro años. GARA

jueves 1 de octubre de 2009

LA FARSA ELECTORAL DE AFGANISTAN

EL MILITANTE
María Castro
En octubre se cumplen ocho años del inicio de la guerra en Afganistán y los imperialistas no han conseguido ni uno solo de sus objetivos, pretendían acabar con los talibanes y hoy, de nuevo, éstos controlan una parte importante del país y la inestabilidad se ha extendido al vecino Pakistán.Los imperialistas se han esforzado a lo largo de estos años en presentar la ocupación de Afganistán como una "guerra buena" cuyo objetivo principal era devolver la democracia al país. Para legitimar la ocupación y dotarla de credenciales democráticas, el 20 de agosto organizaron las segundas elecciones presidenciales desde el inicio de la guerra. Difícilmente se pueden calificar de democráticas unas elecciones celebradas a punta de fusil y donde están prohibidos los partidos políticos, los candidatos sólo se pueden presentar a título individual y a las mujeres se las prohíbe presentarse. La abstención fue muy elevada, fuentes oficiales sitúan la participación entre el 30-35%, aunque en muchas de las zonas pastunes la participación ha sido prácticamente nula. Cada día que pasa aparecen nuevas pruebas de fraude, según la BBC durante la campaña electoral periodistas británicos encontraron tarjetas electorales a la venta en las calles de Kabul, los censos electorales estaban llenos de nombres falsos, como por ejemplo, Britney Jamilia Spears, personas que cuando iban a votar llevaban en su poder varias tarjetas electorales con nombres diferentes o la tinta utilizada para tomar la huella de los votantes que se podía lavar fácilmente con cualquier detergente casero. Como decía uno de los candidatos, Ramazan Bashardost, un ex alto cargo del Banco Mundial, "éstas no son unas elecciones, son una comedia".Karzai se ha proclamado ganador de las elecciones, algo que no complace a los imperialistas que desde hace tiempo quieren deshacerse de él y preferían que ganase el segundo candidato, Abdulá Abdulá. Esa es la razón de que después de proclamar lo "democráticas" que habían sido las elecciones, más tarde pusieran en duda los resultados. Cuando Karzai estaba a punto de declararse vencedor con el 54% de los votos, la Comisión de Reclamaciones Electorales, formada mayoritariamente por la ONU, ha pedido un nuevo recuento porque "existe una prueba clara y convincente de fraude", dicen que han recibido más de 2.000 quejas. Ahora han ordenado el recuento en aquellos colegios donde ¡ha votado más del 100% del electorado! o donde un solo candidato ha conseguido más del 95% de los votos.Un callejón sin salidaEstos ocho años de ocupación y guerra han provocado más de 30.000 víctimas civiles y más de tres millones de refugiados. Aunque durante los últimos años ha sido la guerra en Iraq la que ha acaparado los titulares, la realidad es que la guerra en Afganistán proporcionalmente está provocando más muertes y de seguir así, representará una carga económica mayor para EEUU que el conflicto en Iraq. Actualmente hay casi 100.000 soldados (62.000 norteamericanos), además de 70.000 contratistas civiles (mercenarios privados). Si sumamos los soldados y policías afganos hablamos de 300.000 hombres que no han conseguido controlar el país. Como reconocen los propios jefes militares y los gobiernos occidentales, los talibanes e insurgentes cada vez tienen más fuerza y para ello no sólo han propuesto dedicar más recursos, sino enviar antes de final de año otros 30.000 soldados. Otra de las pretensiones de esta guerra era poner fin a la producción y comercio de opio, pero actualmente el tráfico de drogas representa el 60% de la economía. Por ejemplo, en la zona controlada por el ejército español la producción de opio ha aumentado más de un 800%. A pesar de la propaganda sobre las bondades de esta guerra la realidad es que la oposición popular va en aumento. Las últimas encuestas mostraban como en Alemania el 85% de la población está en contra de la guerra y a favor de la retirada inmediata de las tropas, en Francia es el 55%, en Gran Bretaña un 66% piensa que se deben retirar "lo más rápido posible", en Australia es el 66%, en Canadá un 52%, Italia un 56% y en el Estado español, una encuesta publicada por El País en 2008 decía que el 56% estaba a favor de la retirada de tropas y otra de La Vanguardia mostraba cómo un 69% se oponía al envío de más soldados.El gobierno de Zapatero debe retirar las tropas Estas últimas semanas la guerra en Afganistán ha sido noticia en el Estado español debido a los combates de las tropas españolas con los talibanes a finales del mes de agosto y en el que murieron 19 talibanes. Al gobierno PSOE no le ha quedado más remedio que reconocer la peligrosidad de la misión y ha decidido el envío de otros 200 soldados más, con lo que serían ya casi 1.000. Una de las primeras medidas del gobierno PSOE nada más llegar al poder en marzo de 2004 fue sacar a las tropas españolas de Iraq pero siguió manteniéndolas en Afganistán con el argumento de que se trata de una "misión humanitaria". Como decía recientemente Malalai Joya, parlamentaria afgana expulsada recientemente del parlamento por ser mujer: "España está apoyando a los señores de la guerra, a los traficantes de opio y a los criminales de guerra en Afganistán".Las tropas españolas se encuentran estacionadas en Herat, y esa zona es precisamente donde ahora están avanzando los talibanes y donde se han intensificado los combates. Además, se ha convertido en la más costosa de las misiones en el extranjero del ejército español, en 2007 ya ascendía a 1.500 millones de euros. Por mucho que el gobierno del PSOE pretenda calificar la presencia de las tropas españolas en Afganistán como una "misión de paz", la realidad es que se trata de una guerra y ocupación imperialistas, que está provocando muerte y sufrimiento a miles de víctimas inocentes. Por esa razón los jóvenes y trabajadores igual que dijimos "no a la guerra y ocupación imperialista de Iraq", también debemos exigir la salida inmediata de las tropas españolas de Afganistán y que el gobierno del PSOE deje de colaborar con los imperialistas en sus guerras de rapiña y saqueo.

miércoles 30 de septiembre de 2009

LA IZQUIERDA ALEMANA SUEÑA CON UN MUNDO MAS JUSTO


(AFP)
Dos días antes de las elecciones alemanas, Die Linke (La Izquierda), el "partido de la paz y de la justicia social", como él mismo se denomina, organizó el viernes en la famosa Alezxanderplatz de Berlín su último mítin, buscando obtener el "10% y más" el domingo.
"Los que quieran una Alemania más social sólo tienen una opción para las elecciones legislativas del domingo: votar Linke!", grita el jefe de la izquierda radical Oskar Lafontaine ante los vítores de miles de simpatizantes reunidos.
"Oskar! Oskar! Bravoooooo!". Sus mensajes populistas suscitan aplausos y ánimos en las masas, más bien de edad avanzada, reunida en la gran plaza del este de la capital alemana, bajo una marea de banderas y globos rojos.
Die Linke anda de cacería por las tierras socialdemócratas y va de éxito en éxito a nivel regional, buscando llevar al nivel federal su papel de aguafiestas.
"Estoy un 100% por Lafontaine. Siempre he tenido simpatías por Los Verdes, por su pacifismo. El SPD -Partido Socialdemócrata Alemán- ha girado demasiado a la derecha. Y desde 2007, desde que tenemos a Die Linke, he encontrado por fin lo que me hacía falta. Me gusta esta dinámica. Mi corazón late por Linke!", asegura, jovial, un ex profesor alemán de Berlín, Dieter Pankow, de 68 años.
Entre los asistentes, algunos jóvenes distribuyen el periódico Neues Deutschland (Nueva Alemania), antiguo órgano del partido comunista de la República Democrática Alemana (RDA), el SED, del que Die Linke rescató a muchos simpatizantes. El titular de portada de hoy: "Llamado a un mundo desnuclearizado".
"Die Linke es el único partido pacifista, el único que quiere parar la presencia en Afganistán, el fin de la OTAN que ya ha pasado su tiempo. Por eso me comprometo con este partido", explica Konstanze Kriese, de 49 años, con una pancarta roja en el brazo.
Cuando se les pregunta, los simpatizantes responden todos o casi todos con la misma consigna, alrededor de su sueño con "una sociedad más justa" y con un mundo en paz, sin guerra en Afganistán, o al menos sin soldados alemanes ahí.
Belash Bidarian, de 27 años, un músico de origen iraní, ha venido con su mujer y su bebé. "No podemos combatir el terrorismo con bombas" en Afganistán, dice.
Belash nunca ha votado en su vida, pero votará por Die Linke el domingo. Recibe ayuda social y ha trabajado un tiempo "como portero por un euro la hora".
"Es imposible trabajar como portero por un euro la hora. En África puede que sí, pero aquí no, la vida es demasiado cara. Hace falta un salario mínimo", dice este hombre, que según explica sobrevive con su familia con menos de 1.000 euros (1.460 dólares) al mes. Die Linke promete 10 euros por hora.
En el escenario, Oskar Lafontaine vocifera en el micrófono ante un público ya conquistado, animado antes por un grupo de rock cuyo repertorio musical recordaba a los hits del pacifismo de antaño.
A todos, jóvenes, jubilados y desempleados, les ofrece palabras que les gustan.
"La guerra es inmoral. Hay que sacar lecciones de la historia", dice. "Privatizaciones. Desreglamentaciones. Jubilaciones destruidas. Un trabajo desvalorizado. Son estos los fallos de la política reciente", exclama, mientras denuncia la "hipocresía" de los grandes partidos, cuyos representantes, reunidos en el G20 en Pittsburgh (Estados Unidos) "no abordan los verdaderos problemas".
Caroline Kuhnhold, de 21 años, apuesta por un 15% de los votos para Los Verdes el domingo: "Lafontaine es bueno y tiene razón".
"Las finanzas y los bancos gobiernan el mundo. Un año después de la crisis, no hemos avanzado", asegura Lafontaine. "Si no veis razones para votar por nosotros, votad al menos por compasión, somos los únicos que no estamos apadrinados por los bancos y la industria", dice. Y la gente se ríe.

martes 29 de septiembre de 2009

EL ULTIMO DIRIGENTE DE LA RDA DEFIENDE SU GESTION EN LA CAIDA DEL MURO DE BERLIN


Egon Krenz sostuvo que la ex Alemania Comunista "no gobernó contra sus ciudadanos. Muchas personas vivían muy felices, no todo era malo como se empeñan en decir algunos".
"Hoy, 20 años después, la gente tiene perspectiva y puede ver cómo vivía antes y cómo vive ahora. La RDA no gobernó contra sus ciudadanos. Muchas personas vivían muy felices, no todo era malo como se empeñan en decir algunos", continuó.
El último dirigente de la extinta República Democrática Alemana (RDA), Egon Krenz, defendió hoy en Berlín su gestión de la apertura de fronteras y la caída del Muro en 1989 y recalcó que la historia no ha sido justa con la RDA ni con sus dirigentes.
"Me alegra mucho poder decir que en una situación en la que podría haber estallado un enfrentamiento bélico, logramos que no se derramara ni una sola gota de sangre", dijo en un encuentro con la prensa extranjera en Berlín.
"Ese fue uno de los grandes logros de la RDA", continuó Krenz, quien en 1999 fue condenado a seis años de prisión por las autoridades alemanas acusado de fraude electoral y de la muerte de cuatro personas que intentaron escapar a través del Muro de Berlín.
Krenz que finalmente sólo cumplió cuatro años de prisión, hasta 2003, reiteró que en el transcurso de su carrera política nunca defendió la violencia física ni el uso de armas.
"Cada víctima del Muro fue una víctima de más. Lo dije ante el tribunal y también en la RDA", reconoció a la vez que expuso que es imposible entender la historia de la RDA si no se tiene en cuenta que de 1964-1965 (cuando se creó) hasta 1989-90,(cuando se derrumbó), existía "el peligro real" de guerra entre las dos Alemanias, de guerra fría en todo el mundo.
Krenz, de 72 años, subrayó que en realidad, la dirección de la RDA no pensó en un primer momento que había caído el Muro de Berlín, sino que sólo se habían abierto las fronteras, que los ciudadanos de la RDA podían viajar libremente al extranjero.
Cuando el 9 de noviembre de 1989 Günter Schabowski, miembro del Partido socialista de la unidad de Alemania (SED), anunció erróneamente en una rueda de prensa internacional en directo, que las leyes para viajar al extranjero habían sido derogadas a todos los efectos y con efecto inmediato, la gente se agolpó en masa ante a los controles fronterizos, recordó.
"En realidad, esa ley entraba en vigor a primera hora del día 10, así que sólo teníamos dos opciones: o los dejábamos salir o reaccionábamos con toda las fuerzas de seguridad, lo que hubiera llevado a un enfrentamiento militar", explicó. "Todavía hoy estoy orgulloso de haber elegido la primera opción y de haber evitado así la tragedia".
"Por supuesto que el hundimiento de la RDA fue mi fracaso personal", reconoció el sustituto de Erich Honecker en la secretaría general del SED y en la Jefatura del Estado de la RDA a partir del 18 de octubre de 1989, a la vez que recalcó que es falso que el sistema cayera porque estaba en bancarrota.
"Teníamos dificultades económicas, pero díganme qué país no las tiene", enfatizó. "La RDA pagó hasta el final todas sus cuentas".
Krenz manifestó por otra parte su convencimiento en que la RDA fue un sistema con muchos aspectos positivos que ha sido injustamente tratado por la historia. "Se le equipara con los nazis, con el fascismo y eso es totalmente erróneo", lamentó.
"Hoy, 20 años después, la gente tiene perspectiva y puede ver cómo vivía antes y cómo vive ahora. La RDA no gobernó contra sus ciudadanos. Muchas personas vivían muy felices, no todo era malo como se empeñan en decir algunos", continuó.
"Nosotros ofrecíamos trabajo para todos, un buen sistema educativo, guardería para todos los niños independientemente de los ingresos de sus padres...", enumeró.
En su opinión, la crisis económica ha demostrado que el sistema actual tampoco es el correcto. "La Alemania unida ha logrado muchos avances, como la construcción de carreteras o de viviendas. "¿Pero a qué precio?", se preguntó.
"Si la gente no puede pagar esas casas no hay libertad. "Libertad sin trabajo no es libertad", señaló subrayando con ello su afinidad con el partido postcomunista La Izquierda.
"Estoy contento de que exista ese partido. Su programa es también mi programa personal o sea que pueden adivinar a quien votaré" en las elecciones generales del 27 de septiembre de 2009, reveló.


3 Comentarios



24/09/2009 - 19:25 Ramiro
Egon Krenz tiene toda la razon

24/09/2009 - 17:19 xoseramus
mmm a este señor`parece que las noticias le llegan tarde o no la ve el ex pc y el pc aleman tienne mas del 40 por ciento en la ex rda parece que la gente o la mayoria de los este alemanes añoran su antigua vida
24/09/2009 - 11:07 Wolf
El "señor" Egon Krenz textualmente dice : " Teníamos dificultades económicas, pero díganme qué país no las tiene", enfatizó. "La RDA pagó hasta el final todas sus cuentas". LAS CUENTAS QUE NUNCA PAGARON FUERON LA DE LOS ASESINATOS Y VIOLACIONES A LOS DERECHOS HUMANOS. Que se venga a Chile, acá le darán asilo y subvenciones y un enfoque acomodado a los olvidados asesinatos y desapariciones y matanzas de su tan "brillante" DDR - RDA. Margot Honecker le servirá de guía.

lunes 28 de septiembre de 2009

EGON KRENZ DICE NO SE "EL VIUDO" QUE LLORA LA CAIDA DEL MURO DE BERLIN


Berlín, (EFE).- El último jefe de Estado y del partido comunista de la desaparecida República Democrática Alemana (RDA), Egon Krenz, afirmó hoy no estar entre los nostálgicos del Muro de Berlín y las cuatro décadas de la división germana.
"No soy el viudo que veinte años después de la desaparición del Muro sigue llorando ante su tumba", aseguró el ex líder de la RDA, de 72 años, en una reunión con la prensa extranjera ante el vigésimo aniversario de su caída, el 9 de noviembre de 1989.
Krenz dijo "lamentar cada una de las muertes" en el Muro, pero argumentó que su construcción en 1961 no fue responsabilidad única de la RDA, sino de ambos Estados alemanes, y que éste no dividió dos países, sino "dos bloques", en el Este y el Oeste de Europa.
Para el último máximo responsable de la RDA no debe hablarse de "caída" del Muro, sino de apertura de las fronteras, decidida por una resolución del Politburo, ese 9 de noviembre de 1989.
"Hay que verle el lado positivo al fin de lo que fue una división no inventada por la RDA, sino impuesta como resultado del régimen nazi de Hitler", dijo.
"La noche en que se abrieron las fronteras no se derramó una sola gota de sangre, ni tampoco en los días posteriores", afirmó Krenz.
Para Krenz, la RDA estaba en proceso de reforma y la libertad para viajar de los ciudadanos germano-orientales se hubiera producido igual, con o sin la presión popular que precedió a la apertura de las fronteras.
Puestos a negar, Krenz rechazó asimismo que en su etapa final la RDA estuviera en bancarrota.
"Pasábamos dificultades, pero no dejamos de pagar ni una factura.
Nuestra deuda era de 19 mil millones de marcos -unos 10 mil millones de euros actuales- y, como vemos ahora, un Estado no va a la bancarrota por algo así", afirmó.
Krenz se definió como "ex político de la RDA" y dijo no participar activamente en la vida política actual desde su exclusión del postcomunista Partido del Socialismo Democrático (PDS), en 1990.
Expresó, eso sí, su clara cercanía con La Izquierda -fusión de los postcomunistas con la disidencia socialdemócrata- y calificó a sus dos líderes, Gregor Gysi y Oskar Lafontaine, como los mejores oradores del Bundestag (Parlamento federal).
Krenz está retirado desde que salió de la cárcel berlinesa donde cumplía condena por las muertes del Muro y vive de su pensión de jubilado, más los derechos como autor de varios libros.
El ex líder de la RDA ingresó en la cárcel el 13 de enero de 2000, después de que el Tribunal Constitucional rechazase el recurso presentado contra la condena de 1997 a seis años y medio de cárcel, de los que pasó cuatro en prisión y el resto en régimen abierto.
Krenz agotó todos los recursos legales antes de ingresar en prisión y nunca aceptó esa sentencia, ya que se consideraba víctima de una justicia de "vencedores sobre vencidos".
El político tomó el relevo de Erich Honecker como jefe de Estado y del partido de la RDA en octubre de 1989, unas semanas antes de la caída del Muro. EFE

viernes 25 de septiembre de 2009

ANGELA MERKEL, UN DISCRETO CAMALEO CONVERTIDO EN ESTADISTA MUNDIAL



Juan Carlos Barrena

EFE

La canciller alemana, Angela Merkel, a la que todos los sondeos y analistas auguran su segura reelección en el cargo, es descrita con frecuencia como un discreto camaleón político, con una tendencia enfermiza al compromiso y una enorme capacidad de adaptación al papel que le toca jugar en cada momento.
La mujer mas poderosa del planeta, según la revista Forbes, se ha aupado durante su primera legislatura al nivel de estadista mundial, sobre todo tras la presidencia que ejerció del G8 y la Unión Europea en 2007 y tras convertirse en referente internacional en la lucha contra la crisis financiera.
Los analistas políticos alemanes coinciden además en subrayar que, por su pasado personal en la extinta RDA, puede ser considerada como la verdadera primera canciller de la unidad y uno de los políticos que mejor entienden las necesidades e inquietudes de los alemanes del este.
"Es trabajadora como una abeja, tiene grandes facultades analíticas y es capaz de construir estructuras en medio del caos", así la describe el último primer ministro de la RDA, el cristianodemócrata Lothar de Maizière, el hombre que apadrinó a Merkel en los inicios de su carrera política.
Nacida en 1954 en Hamburgo como Angela Dorothea Kassner e hija de un pastor evangélico que simpatizaba con el socialismo, ya en su infancia se trasladó a vivir con su familia a una pequeña parroquia de Brandeburgo, en la profunda República Democrática Alemana (RDA).
Allí fue al colegio y allí estudió Ciencias Físicas, carrera que acabó con doctorado y profesión a la que se dedicó en tareas científicas, adaptándose con normalidad a las circunstancias políticas de su país.
De esa manera llegó a ser secretaria de agitación y propaganda durante su época de estudiante como miembro de las Juventudes Libres Alemanas (FDJ), la organización juvenil comunista en la RDA, aunque con la llegada de la revolución pacífica que condujo a la caída del Muro de Berlín se integró en los grupos de oposición.
Tras las primeras y únicas elecciones libres en el este de Alemania en primavera de 1990 se convirtió en vice portavoz gubernamental a las órdenes de de Maizière.
Ese mismo año ingresó en la Unión Cristianodemócrata (CDU), partido con el que logró su primer escaño en el Bundestag tras los comicios de la Alemania unificada en diciembre de 1990. Fue recomendada al entonces canciller alemán, Helmut Kohl, como una prometedora política joven germano oriental.
En 1991 se convirtió ya en ministra de Familia, Mujer y Juventud en el gabinete de Kohl y en 1994, tras los comicios federales, asumió la cartera de Medio Ambiente, uno de los temas que más obsesionan a Merkel, seguramente por sus conocimientos científicos.
Su carrera política registró un nuevo empujón hacia arriba tras la derrota de Kohl en las elecciones legislativas de 1998, momento en el que la CDU le nombra secretaria general.
Nada emocional y menos aun apasionada, sino sumamente racional, Angela Merkel consigue auparse a la presidencia del partido dos años después, tras el escándalo de donativos a su partido que se llevó por delante al entonces líder de su formación y hoy ministro del Interior a sus órdenes, Wolfgang Schäuble.
A partir de 2002 asumió el liderazgo de la oposición parlamentaria desde la presidencia del grupo de la Unión en el Bundestag y en 2005 llegó al punto culminante de su carrera al ganar ajustadamente las elecciones generales y desplazar del poder al entonces canciller socialdemócrata Gerhard Schröder.
Desde entonces ha conducido con mano segura la forzada gran coalición de gobierno en Alemania hasta el fin de la legislatura y haciendo frente a situaciones sumamente complicadas, sobre todo tras el estallido de la crisis financiera internacional.
Casada en segundas nupcias en 1998 con el catedrático de Química Joachim Sauer, Angela Merkel no tiene descendencia y reside discretamente en su piso de toda la vida en el centro de Berlín, en frente del conocido Museo de Pérgamo.
Sus biógrafos aseguran que Merkel se apoya en un grupo de unos 50 amigos y asesores fuera y dentro de su partido con los que comunica permanentemente vía SMS en lo que se ha dado por calificar como el "sistema solar merkeliano".

jueves 24 de septiembre de 2009

EL TANDEM DEL CARRIL IZQUIERDO - GREGOR GUSI Y OSKAR LAFONTAINE





Sucedió en junio durante el congreso del partido Die Linke, La Izquierda: Gregor Gysi contó a los delegados que acababa de llegar de comer arenques con Oskar Lafontaine, pero que había interrumpido la comida para llegar a tiempo al discurso; la cuenta corría a cargo de Oskar. “Esto es división del trabajo”, bromeó Gysi. El chiste estaba pensado para poner en claro la buena relación entre ambos y para compartir con Lafontaine un poco de la simpatía de la que goza Gysi.

Cubrirle las espaldas a Lafontaine

Oskar Lafontaine, ex líder de los socialdemócratas del SPD, ya no es aclamado por los integrantes de su nuevo partido como lo fue cuando, en el año 2005, cambió de camiseta. Que su radicalismo verbal y sus ataques a los socialdemócratas sean un obstáculo para futuras cooperaciones y coaliciones es el temor de muchos de sus correligionarios. Es que en las filas de un partido formado básicamente por gente de la ex República Democrática Alemana, este político de la región del Sarre no se siente realmente en casa. Sin el respaldo de Gysi, que Lafontaine dirija y sea candidato por La Izquierda sería impensable.

Mientras que Lafontaine se encarga más bien de polarizar, también al interior del partido, Gysi ejerce de fuerza integradora, se encarga de unir a los miembros de un partido en el que las fracciones y los grupos son cada vez más y más activos. Para ello no le falta experiencia; este abogado que proviene de Berlín oriental se encargó de preservar los restos del SED -el Partido Socialista Unificado de la ex República Democrática Alemana- y de llevarlos, convertidos en PDS, Partido del Socialismo Democrático, a la Alemania reunificada.

Un pie en la parte occidental de Alemania

En aquel tiempo, Lafontaine era el candidato a la cancillería por los socialdemócratas; en la campaña fue herido por una demente y perdió el duelo ante el “canciller de la reunificación”, Helmut Kohl. Una de las causas de su derrota fueron sus advertencias –altamente impopulares en ese tiempo- de una reunificación demasiado acelerada de las dos Alemanias.

Siendo líder del SPD y ministro de Finanzas del gobierno de coalición roji-verde, Lafontaine renunció a sus cargos en protesta por el curso que tomaban las reformas del gobierno del canciller Gerhard Schröder. Tomó rumbo hacia la izquierda; primero hacia el partido WASG (Alternativa Electoral Trabajo y Justicia Social ) que fundaron los desencantados del SPD y de los sindicatos. Luego, en 2005, se colocó al lado de Gysi. Éste supo reconocer la oportunidad de una fusión que llevaría a su partido a poner firmemente un pie en la parte occidental de Alemania.

Con el prominente ex socialdemócrata Lafontaine, la nueva izquierda logró un respetable 8,7 por ciento en las elecciones generales de 2005. En consecuencia, en 2007 se fundó oficialmente el primer partido a la izquierda del SPD en la historia de la República Federal de Alemania. Gysi -una estrella política solitaria, elocuente, simpática y graciosa- encontró compañero en el tribuno Lafontaine, quien con retórica agresiva se ha encargado de censurar la creciente división de la población del país entre ricos y pobres. La jefatura de la fracción parlamentaria la comparten ambos; el liderazgo del partido lo comparte Lafontaine desde 2007 con Lothar Bisky.

Segregación conocida

También en el año electoral 2009, una eficiente división del trabajo es condición fundamental para la buena ejecución de la campaña. El tándem aspira a un mínimo del diez por ciento de los votos. Que estos dos caudillos políticos –el uno tan vanidoso como el otro- armonicen tiene que ver con que sus ambiciones y sus ansias de poder son limitadas. Lo que alienta a ambos es más bien la voluntad de demostrarle a quien Lafontaine gusta de llamar “la coalición neoliberal de todos los partidos” que ellos dos también pueden.

Los une igualmente que ambos conocen la segregación y la enemistad con los círculos políticos. Gysi, debido a sus controvertidos contactos con la servicios de seguridad de la ex RDA, algo que siempre vuelve a ocupar titulares; Lafontaine, por haber dado la espalda a la responsabilidades y por una supuesta sed de venganza hacia su ex partido, el SPD.

Autor: Bernd Gräßler/Mirra Banchón
Editor: Emilia Rojas

miércoles 23 de septiembre de 2009

LA NUEVA ALEMANIA AUN NO CONVENCE AL ESTE



Veinte años después de la caída del muro los habitantes de la antigua RDA continúan sin superar el trauma postcomunista y se sienten ciudadanos de segunda.

ENRIQUE MÜLLER CORRESPONSAL. BERLÍN
El incremento de libertades no consigue ocultar las altas tasas de desempleo
El 49% de la población de la ex República Democrática añora el régimen socialista
Los 'wessis' están cansados de pagar el 'impuesto de solidaridad' de Kohl
Eisenhüttenstadt, una pequeña ciudad de 30.000 habitantes cercana a la frontera con Polonia, tiene el raro honor en Alemania de ser la única urbe que nació gracias al sueño socialista y donde se podía contemplar el 'futuro en acción', una metáfora destinada a hacer creer que por sus calles transitaba el hombre nuevo.
La localidad, cuando fue inaugurada por los jerarcas comunistas en 1953, recibió un nombre apropiado a los vientos políticos que soplaban en Europa del Este: Stalinstadt. Pero en 1961 fue rebautizada con su denominación actual y la avenida Stalin se convirtió en la Lindealle. No han sido los únicos cambios que ha vivido Eisenhüttenstadt.
Gracias a una iniciativa municipal y a la ayuda financiera de la Unión Europea se convirtió en la primera ciudad del país unificado en tener un museo dedicado a a la República Democrática Alemana, que desapareció del mapa político el 3 de octubre de 1990 y que tiene la misión de recordar los lados amables del socialismo real.
Con la llegada del capitalismo los bloques de edificios con sus fachadas comunistas recibieron una mano de pintura. Se construyeron canchas deportivas, nuevos jardines de infancia y hasta un teatro. Pero la acería más importante de la región, Eko Stahl AG, que daba trabajo a 13.000 personas antes de que el muro desapareciera, ahora sólo emplea a 2.500 personas.
«Sigue habiendo mucha rabia acumulada y la mayoría de la gente aquí está convencida de que nos hemos convertidos en ciudadanos de segunda clase», cuenta Hubert Schmidt durante una entrevista telefónica. «Los que pueden se marchan de aquí», añade. Schmidt no es el único que cree ser un ciudadano marginado en el nuevo Estado.
Veinte años
Casi veinte años después de la gesta civil que acabó con la división del país, es difícil encontrar ahora rastros de la barrera de acero y hormigón que dividió Berlín y, tal como prometió Helmut Kohl, los paisajes de la antigua RDA han vuelto a florecer.
Los pueblos y ciudades de la antigua RDA han sido renovados, la infraestructura industrial volvió a echar raíces, se crearon autopistas y la expectativa de vida aumentó en seis años. Pero a pesar de todas las señales positivas que ofrece ahora la nueva Alemania, una pesada división impera aún entre las viejas generaciones del Este y del Oeste germano.
Aunque los llamados 'ossis' admiten que la unificación les brindó nuevas libertades, siguen recordando con nostalgia y malestar que su modo de vida basada en el orden y el pleno empleo fue reemplazado por la inseguridad y una alta tasa de desempleo. Se sienten maltratados por sus compatriotas del Oeste, los 'wessis'.
«Los prejuicios no han sido eliminados. Por el contrario. Se han estabilizado, incluso aumentado», admite Klaus Schröder, director de un departamento de la Universidad Humboldt de Berlín, que se ocupa de la investigación histórica de la ex RDA. «Muchas familias transmiten sus animosidades a las generaciones jóvenes», añade.
Después de dedicar años a investigar las diferencias que todavía dividen al país, el académico ha constatado que los 'wessis' siguen creyendo que los 'ossis' tienen mal humor, se quejan demasiado y son flojos a la hora de trabajar. «Los alemanes del Este, en cambio, califican a sus compatriotas del Oeste de egoístas, avaros y superficiales», dijo Schröder al dar a conocer un estudio sobre el estado de salud mental de la nación.
Más aspectos positivos
No es raro entonces descubrir, como lo hizo el instituto de demoscopia Emmid, que un 49% de la población del Este sigue creyendo que la ex RDA tenía más aspectos positivos que negativos. Este hecho convenció a los editores de la revista 'Super Illu', de amplia difusión en los antiguos territorios comunistas, a formular a sus tres millones de lectores dos preguntas provocativas: ¿habría sido mejor que el muro siguiera? y ¿era la RDA, con su socialismo, mejor que la RFA?. Un 17% respondió afirmativamente.
¿Cómo extrañarse entonces de que un 15% de los 82 millones de habitantes de Alemania quieren de vuelta el muro porque dicen que se vivía mejor cuando el país estaba dividido? El resultado de la encuesta realizada por el Instituto Forsa y publicado el jueves pasado por la revista 'Stern' refleja el lado oscuro de la unificación.
Muchos 'wessis' están cansados de pagar el famoso 'impuesto de la solidaridad', creado por el Gobierno de Helmut Kohl para poder financiar la reconstrucción del antiguo sector comunista, un esfuerzo titánico que la costado a los contribuyentes más de 1,2 billones de euros. Las transferencias seguirán en vigor hasta 2019, pero los expertos estiman que se necesitarán otros veinte años para que los cinco nuevos estados federados puedan áutofinanciarse.
El reflejo que ofrecen los institutos de opinión sobre la división que aún persiste tiene una expresión real en el difícil terreno de la política. En los albores de la unificación, la vieja formación comunista, al igual como lo sucedió con Eisenhüttenstadt, fue rebautizado como el Partido del Socialismo Democrático (PDS). En pocos años, el grupo dirigido por Gregor Gysi reconquistó el apoyo de la población y, con una buena dosis de demagogia, terminó convirtiéndose bajo otra denominación -La Izquierda- en una autentico 'volkspartei', una organización con una gran base popular.
Hace cuatro años, el partido obtuvo un 8,7% de los votos en las elecciones federales, pero en el este del país alcanzó un excelente 28,5%. Los sondeos sugieren ahora que La Izquierda, con un eslogan que promete «derrocar el capitalismo», puede convertirse en la tercera fuerza política del país.

martes 22 de septiembre de 2009

ANGELA MERKEL EN PLENA CAMPAÑA ELECTORAL RECUERDA SU VIDA EN LA RDA

Por Yannick Pasquet
BERLÍN — Veinte años después de la caída del Muro de Berlín, la canciller alemana, Angela Merkel, en campaña electoral por un segundo mandato, habló por vez primera sobre su pasado en la RDA, en un país en el que las diferencias entre el Este y el Oeste siguen siendo tangibles.
Si bien es cierto que la RDA era un "Estado construido sobre el no derecho y la falta de libertad", "es falso decir que toda la vida era mala (...) Teníamos nuestras familias y nos divertíamos con nuestros amigos", afirmó el jueves la dirigente conservadora en el diario Bild.
Merkel, que siempre se ha mostrado sumamente discreta con su vida privada, no vacila ahora en contar anécdotas personales de los 35 años que vivió en la RDA. "Delante de las tiendas, observaba para ver lo que la gente tenía en sus bolsas, para poder comprar eventualmente lo mismo", contó. "En los restaurantes, golpeábamos a menudo las lámparas que se encontraban encima de las mesas, por si acaso había micrófonos, diciendo '¡adelante, escuchen ahora!'", prosiguió.
Durante la campaña electoral de 2005, Merkel, nacida en Hamburgo (norte) pero que llegó siendo un bebé a la RDA, rehusaba resaltar sus orígenes para atraer al electorado del Este, considerado volátil. Tampoco trató nunca de presentarse como opositora al régimen y reconoció haber estado inscrita en las Juventudes Comunistas, como la gran mayoría de los adolescentes estealemanes.
"Antes de ser canciller, era considerada por los alemanes del Oeste como estealemana, pero para los alemanes del Este se había convertido en oestealemana" al empezar su carrera política junto al ex canciller Helmut Kohl, explica a la AFP su biógrafo, Gerd Langguth. "Hoy la cuestión Este-Oeste ya no desempeña un papel decisivo en su caso y, por eso, puede permitirse evocar el pasado públicamente", agrega el politólogo.
Y, sin embargo, el tema de la RDA y del Muro de Berlín nunca han estado tan presentes en el debate como en los últimos meses, en momentos en que la Alemania reunificada se dispone a celebrar, el 9 de noviembre, el 20º aniversario de la caída del Muro.
Casi la mitad de los estealemanes se declaran decepcionados por la reunificación y siguen sintiéndose ciudadanos "de segunda". En el Oeste, perduran los prejuicios sobre los Alemanes del Este, afectados por el desempleo y a veces considerados como "subsidiados".
En mayo, Angela Merkel fue la primera jefe del gobierno que visitó la antigua prisión de la Stasi, la policía secreta de la RDA, y contó en aquella ocasión que ese servicio había tratado de reclutarla una vez.
La canciller, que pese a una innegable popularidad sigue siendo poco conocida por muchos alemanes, trata igualmente con su nueva actitud de "transmitir una imagen más humana", en opinión de Langguth.
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lunes 21 de septiembre de 2009

ESPIAS EN EL VATICANO


Adrián Mac Liman
El domingo de Pascua de 1923, el sacerdote católico ruso Konstantin Budkiewicz fue asesinado en los pasillos de la cárcel moscovita de Liublianka, sede de la entonces temible GPU, precursora de la KGB. Budkiewicz fue acusado por los esbirros de la policía política soviética de “actividades contrarrevolucionarias”. Aunque los esbirros de Liublianka trataron de disfrazar el asesinato de “accidente sin relevancia”, sabían que se hallaban ante el punto de partida de una guerra ideológica entre los servicios de inteligencia rusos y el “ejército del Papa”, término acuñado por el dictador Stalin.

John Koehler, ex miembro de los servicios secretos norteamericanos y consejero para asuntos de inteligencia del Presidente Ronald Reagan, afirma que “…desde el primer momento, los bolcheviques vieron en la Santa Sede una potencia enemiga”. Tras una dilatada carrera “en la sombra”, el ex agente Koehler decidió publicar un libro sobre la guerra fría entre la Unión Soviética y la Santa Sede. Su testimonio, titulado “Espías en el Vaticano”, recoge un sinfín de documentos procedente de los archivos secretos de Washington, que revelan la implicación de sacerdotes, obispos, cardenales, periodistas y miembros de la Guardia Suiza en las actividades de inteligencia financiadas durante décadas por Moscú.

Los datos recabados por Koehler confirman que ya en los años 60 del siglo pasado la KGB decidió infiltrar agentes en el Vaticano. Los rusos encargaron la misión a la STASI, servicio secreto de la antigua República Democrática Alemana (RDA), dirigido por el superagente Markus Wolf. Al parecer, la decisión de la KGB se basaba en las conclusiones de un informe secreto que acusaba a la Santa Sede de “graves injerencias en los asuntos de Europa Oriental”, zona de influencia de Moscú desde la firma de los acuerdos de Yalta.

En su libro, el ex agente norteamericano revela la identidad de varios personajes clave del espionaje soviético-alemán en la Santa Sede, entre los que figuran el obispo Paul Dissemond, antiguo secretario general de la Conferencia episcopal de Berlín y el monje benedictino Eugen Brammertz, traductor del Osservatore Romano, órgano oficioso de la Santa Sede y prolífico autor de informes destinados a la KGB, en los cuales se hacía hincapié, ya a partir de 1978, fecha en la cual Karol Woytila se convierte en Papa, de la “creciente influencia de John Koehler, ex miembro de los servicios secretos norteamericanos y consejero para asuntos de inteligencia de Ronald Reagan o del clero polaco en el Vaticano”.

Otro elemento clave de la guerra secreta fue el lingüista Alfons Waschebusch, ciudadano de la República Federal de Alemania reclutado por la STASI en 1961. Waschebusch fue enviado a Roma en 1976 en calidad de corresponsal de la agencia católica de noticias KNA. Su labor de inteligencia se centra en la elaboración de informes analíticos sobre “la postura anticomunista de la iglesia polaca”.

Otro infiltrado de los servicios secretos de Europa Oriental fue el dominico Konrad Stanislaw Heimo, antiguo condiscípulo de Juan Pablo II, que se convirtió en coordinador de las peregrinaciones polacas a la Santa Sede. Heimo, que gozaba de la total confianza de Woytila, tenía acceso ilimitado a las dependencias papales.

Según los informes de la CIA, Juan Pablo II estaba al tanto de las actividades de sus colaboradores y/o sospechaba la existencia de grupúsculos pro-comunistas en el Vaticano. Pero el Papa, involucrado en la guerra sin cuartel contra la ideología marxista, aceptaba, al menos aparentemente, las reglas del juego. Su tesón no sólo le permitió ganar batallas, sino derribar los infranqueables muros de la fortaleza del “ateismo marxista”.

Curiosamente, hoy en día Moscú y el Vaticano pretenden ser… aliados. Surge inevitablemente el interrogante: ¿contra quién?

http://www.ucm.es/info/solidarios/index.php

viernes 18 de septiembre de 2009

JUAN ALMEIDA

Juan Almeida ha muerto estos días atrás. Fue el tercer hombre del Gobierno Cubano, por lo tanto Vicepresidente del Consejo de Estado. Este hombre pegó tiros para derrocar al dictador Batista del suelo cubano. Yo no lo conocía hasta que las agencias nos han comunicado su muerte pero lo que si me sorprendió es verle ya jubilado sentado en el poyete de de una casa con unas gafas de la época de “Cuéntame” y mas tranquilo que un ocho. Me salta a la memoria la diferencia que hay con nuestros políticos jubilados después de pasar como consejeros en una gran multinacional “apestados” de dinero, con negocios algunos no muy claros, y vestidos con buenas ropas de marca y todas esas cosas. Esta, como otras muchas cosas, son las diferencias con el capitalismo, que en Cuba te vas a casa con tu pensión y aquí a un gran puesto con un salario inmoral. No me resulta raro su defensa “a muerte” de este sistema putrefacto que tantas voluntades compra.
LECORBUSIER

UN 15 POR CIENTO DE LOS ALEMANES A FAVOR DE QUE SE RECONSTRUYA EL MURO DE BERLIN



REUTERS/EP BERLÍN
Uno de cada siete alemanes está a favor de que construyan de nuevo el Muro de Berlín porque sienten que la situación era mejor cuando el país estaba dividido, según una encuesta de opinión publicada ayer miércoles con motivo del 20 aniversario de su caída en noviembre de 1989.
El sondeo, realizado por el instituto Forsa y publicado por la revista 'Stern', mostró que el 15 por ciento de los 82 millones de habitantes añoran los días en que el país estaba dividido en la República Democrática Alemana y la República Federal Alemana, creadas en 1949, cuatro años después del fin de la II Guerra Mundial.
El sondeo concluyó que muchos ciudadanos de la parte occidental están descontentos por los altos impuestos que deben pagar para reconstruir el este, adonde se han transferido un total de 1, 2 billones de euros en fondos del Estado en los últimos 20 años. De ahí que un 16 por ciento de quienes desean la vuelta del Muro pertenezcan al lado occidental frente al 10 por ciento que son del oriental.
Por su parte, la zona más cercana a la Europa del Este está sufriendo un acusado nivel de desempleo que ha provocado la emigración de al menos dos millones de alemanes desde 1990.
Una forma de solucionar el conflicto latente sería respaldar la unificación pero aboliendo el "impuesto solidario" de la parte occidental para ayudar a financiar los costos de la reconstrucción, según consideran el 55 por ciento de los alemanes, mientras que la mitad de los interrogados cree las tensiones se disiparían con un aumento de las pensiones a los habitantes del este.

jueves 17 de septiembre de 2009

TENSO COMIENZO DE LAS CLASES EN VENEZUELA


Las "patrullas socialistas" garantizarán el cumplimiento de la polémica nueva ley de educación; críticas de la oposición

CARACAS (EFE).? En Venezuela, la disputa suscitada por la nueva ley orgánica de educación entre el oficialismo y la oposición promete ser hoy la protagonista de la vuelta a clases de 7,7 millones de estudiantes, después de dos meses y medio de vacaciones.
Grupos conformados por miembros de las llamadas "patrullas socialistas" del oficialismo advirtieron que concurrirán a las escuelas públicas y privadas para garantizar la aplicación de la nueva legislación. También agrupaciones opositoras, integradas por padres, dijeron que se presentarán en los colegios para protestar contra la norma.
La tensión que anticipa el comienzo de clases llevó tanto al gobierno como a la oposición a llamar a los venezolanos a que acudan en paz a las escuelas y a debatir en las aulas la nueva legislación.
En el inicio del año escolar, los estudiantes venezolanos estrenarán la ley, defendida por el gobierno del presidente Hugo Chávez como una herramienta para la "construcción de la nueva sociedad socialista" y rechazada por la oposición por considerarla "ideologizante y excluyente".
Uno de los puntos de conflicto radica en que la nueva ley fue aprobada a mediados de agosto y, según explicó la dirigente de la asociación civil Fenasopadres, Nancy Hernández, el Ministerio de Educación "no ha establecido ningún régimen de transición", por lo que las clases se iniciarán "con la programación aprobada en julio", sobre la base del currículo vigente en ese momento.
Sin embargo, el ministro de Educación, Héctor Navarro, confirmó que el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) había ordenado el despliegue en las escuelas de "patrullas socialistas" para garantizar el cumplimiento de la nueva ley de educación.
Navarro dijo que las "patrullas socialistas" realizarán un trabajo "didáctico y no proselitista" y que la nueva normativa garantiza "una educación emancipadora".
Por su parte, voceros de las asociaciones de padres recordaron ayer que "las escuelas no son un campo de batalla" y exigieron a los simpatizantes oficialistas y opositores que respeten el artículo 2 de la nueva ley de educación, que "prohíbe las actividades políticas o de proselitismo dentro de los centros de estudio".
El líder del partido opositor Primero Justicia, Julio Borges, pidió a los padres que acompañen a sus hijos para, en paz y con ideas, "contrarrestar" la supuesta intención gubernamental de "meter la política en las aulas".
El concepto de "Estado docente" como "expresión rectora del Estado venezolano en la educación" y la potestad que se da a "los órganos rectores" para que puedan pedir "la suspensión inmediata de las actividades o publicaciones" de los medios son algunos de los artículos que más críticas generaron.
Que escandalo ¿verdad?, llevamos en España recibiendo educación capitalista, con un sistema de valores insolidarios, nada igualitarios y no ha pasado nada. Que ahora Venuezuela resalte los valores socialistas de igualdad, libertad y fraternidad, no me parece tan grave.